Paul Rueda crítico magistrado sin visa EE.UU.: “la libertad de prensa tiene un papel vital para la democracia”, dijo en sentencia de Sala IV ante ataques de Chaves al periodismo/Su tensa reelección en 2019

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Edgar Fonseca, editor

Reelecto en 2019, para un segundo periodo de ocho años, tras una tensa y dividida votación legislativa, el magistrado Paul Rueda Leal, a quien le fue retirada la visa de EE.UU., se declara defensor de la libertad, la igualdad y la justicia social.

“La libertad de prensa tiene un papel vital para la democracia”, defendió en la resolución, Nº 12085 – 2023, en que la Sala IV sancionó al presidente Rodrigo Chaves y a la exministra de Salud, Joselyn Chacón por duros ataques a medios y periodistas independientes durante una conferencia de prensa el 9 de enero 2023.

Este encontronazo en la jurisdicción constitucional, llevó a un constante cuestionamiento del mandatario a la gestión del magistrado, que culminó el pasado 28 de mayo cuando Chaves alertó la eventual inhibitoria de Rueda en la causa por presunta concusión que se le sigue en Corte Plena y elevada a la Asamblea Legislativa para el eventual retiro de la inmunidad presidencial.

“Hay muchos rumores, muchas cosas. Lo único que yo entiendo, Paul Rueda, el papá de la que no aparece ni investigan … dijo ‘que como el presidente tiene acusada a mi hija, no puedo ser neutral’”, destacó el gobernante en alusión a un mensaje en redes atribuido a una hija del magistrado con supuestas amenazas.

El 1.º de julio, Corte Plena elevó el trámite de retiro de inmunidad a Chaves y el único magistrado que se inhibió fue Rueda, de 59 años, quien es titular de la Sala IV desde 2011, con formación Humboldt, especializado en Derecho Constitucional en Alemania.

En ese decisivo voto lo sustituyó la magistrada suplente Ana María Picado Brenes (suplente) – Sala Constitucional quien junto a: Luis Fernando Salazar Alvarado – Sala Constitucional; Damaris Vargas Vásquez – Sala Primera; Iris Rocío Rojas Morales – Sala Primera; Jorge Olaso Álvarez – Sala Segunda; Roxana Chacón Artavia – Sala Segunda y Gerardo Rubén Alfaro Vargas – Sala Tercera, rechazaron levantar la inmunidad a Chaves.

La gestión, la primera en la historia de un gobernante en ejercicio, fue aprobada por 15 magistrados.

Está pendiente de trámite legislativo, que será presidido por el diputado Rodrigo Arias, a quien también le fue retirada la visa de EE.UU.

La Sala IV comunicó que el magistrado Rueda no se referirá a su caso.

Tensa reelección

“A la Sala, debemos blindarla de la política lo más que se pueda”, lanzó el magistrado Rueda Leal, apenas electo por primera vez como magistrado el 26 de junio de 2011 en una entrevista con La Nación. Ver adjunto.

Ocho años más tarde, el 24 de junio 2019, el Congreso estuvo a punto de no reelegirlo.

Incluso cinco diputados miembros de la Comisión de Nombramientos votaron en contra.

Fue reelecto bajo fuerte presión pública y tras una prolongada sesión que culminó a las 11:18 p.m. de aquella fecha.

De los legisladores presentes, 28 (PLN y PAC ) votaron a favor de su reelección y 23 en contra. El voto fue secreto. Estuvo lejos de los 41 diputados que lo apoyaron al elegirlo por primera vez en 2011.

Pero, también, quedó lejos de la mayoría calificada, 38 votos, que se necesitaba para no reelegirlo.

Evidenció, a la vez, la grieta política que se abría en el respaldo a su figura.

“Yo voy a votar por la reelección de Paul Rueda, no tengo razones para que no le convenga su continuidad. Lo digo abiertamente: estoy convencido que no corresponde cercenar su continuidad, y es como voy a votar, advirtiendo que muchas de las sentencias no comparto yo su determinación. Advierto que no simpatizo con el 100 por ciento de los razonamientos de Paul Rueda”, justificó Carlos Ricardo Benavides, PLN, quien presidía el Congreso.

El entonces presidente de la Corte, Fernando Cruz Castro, se sumó a la controversia y presionó a los diputados a “no convertir la discusión en un enfrentamiento para definir el poder y no la justicia”.

“Planteo esta sugerencia con el mayor respeto para las potestades que ejercen los parlamentarios, sin entrar en las particularidades que rodean la reelección del magistrado Rueda”, alegó Cruz quien fue el primer magistrado en la historia en no ser reelecto cuando 38 diputados votaron en su contra el 15 de noviembre 2012. El 10 de mayo de 2013 , la Sala IV anuló dicha resolución legislativa.

La tensa y dividida reelección de Rueda Leal fue catalogada como un revés para algunos diputados y dirigentes sindicales del sector judicial que le cobraban a Rueda decisivas intervenciones contra privilegios gremiales y su respaldo a la reforma fiscal en el mandato del presidente Carlos Alvarado Q. (2018-2022).

¿Qué fue lo determinante en este resultado?

 — Control ciudadano, respondió Rueda en entrevista con el Semanario Universidad.

En defensa de la libertad de prensa ante ataques de Chaves

“La utilización de un lenguaje irrespetuoso y ofensivo contra los periodistas constituye una lesión a la libertad de prensa. En este sentido, denota pobre accesibilidad a la información pública y falta de capacidad de brindar respuesta a las objeciones ciudadanas”, destacaron los magistrados de la Sala IV en el fallo 12085-2023 en que sancionaron al presidente Chaves y a la exministra Chacón.

“Se consideran medios de ataque o reproche a la libertad de expresión”, enfatizaron.

Los magistrados advirtieron que los funcionarios público se exponen a una crítica más fuerte “de ahí que se deba soportar críticas agudas, irónicas, sarcásticas, entre otras; es decir, el funcionario debe ser más tolerante que el resto de la población cuando de crítica dura se trata”.

Rueda: la libertad de prensa tiene un papel vital para la democracia y no está sometida a ningún límite

Nota del magistrado Rueda Leal.

El texto de esta sentencia sería, desde mi perspectiva, más comprensible con algunas pocas acotaciones.

Enfatizo que los funcionarios públicos, especialmente aquellos de alto rango, actúan en nombre del Estado cuando están en ejercicio de su cargo. En otras palabras, las opiniones que emitan -según las circunstancias y el contexto- no podrán enmarcarse solamente en el ejercicio de la libertad de expresión de un individuo (el funcionario), sino que representan a la vez una postura del Estado frente al administrado. En ese tanto, sus actos, en detrimento de la libertad de prensa, deben valorarse como actos del Estado y no solo de tal individuo.

También es necesario subrayar que este fallo no modifica la jurisprudencia de la Sala. Según se ha explicado en incontables resoluciones, distinto a los ya señalados por la Sala con base en parámetros convencionales (así, artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos). Se puede destacar de este pronunciamiento que reconoce la existencia de un diálogo entre el Estado (a través de sus funcionarios) y la prensa, que debe caracterizarse por el respeto (en especial, por parte del funcionario) y su afán de enriquecer la circulación de información en beneficio de la ciudadanía.

Por último, profundizando en lo anterior, entiendo que la forma “vehemente” en que un funcionario se exprese se refiere a la fuerza, pasión o intensidad de su discurso. La vehemencia, como tal, es neutral en su contenido. Por este motivo, jamás podría interpretarse que la Sala esté avalando agresividad, insultos o lenguaje soez, violento o peyorativo en contra de la prensa; en tal caso, la pasión con que se expresare un servidor se extralimitaría y devendría inconstitucional, salvo los casos de indemnidad parlamentaria.

Rueda Leal es Doctor en Derecho Constitucional por la Universidad Johann Wolfgang Goethe de Francfort del Meno, Alemania.

Fue coordinador de la Maestría en Derecho Constitucional de la Universidad Estatal a Distancia por más de diez años.

También ocupó los cargos de Subdirector de la Escuela Judicial (2000-2002) y Letrado de la Sala Constitucional (2003-2011).

Integró la Junta Directiva del Colegio de Abogados (2002-2003) y de la Comisión Nacional de Rescate de Valores (2004-2005).


“A la Sala, debemos blindarla de la política lo más que se pueda”

“A la Sala, debemos blindarla de la política lo más que se pueda”, advirtió el magistrado Paul Rueda Leal en una entrevista que difundió La Nación el 26 de junio de 2011, recién electo a la Sala Constitucional tras ser letrado en dicho tribunal durante ocho años.

“Siento que el magistrado suplente no debería ser un día magistrado, otro día litigante y otro día magistrado de nuevo”, criticó.

“Uno ha tenido también sus estudios y hay figuras jurídicas en el derecho constitucional alemán que siento que se pueden compartir para ir introduciendo al sistema nacional, como el principio de incompatibilidad, como el principio de autocontención del juez constitucional y el desarrollo del principio de razonabilidad”, compartió cauteloso de su pensamiento jurídico en aquel momento inicial de su función como magistrado.

Evitó en aquel momentos referirse a temas como matrimonio igualitario y fertilización in vitro.



https://www.nacion.com/archivo/nuevo-magistrado-de-sala-iv-las-ideologias-estupidizan-a-la-gente/CCZEHEMVN5D7LGE7QYHMSDGM6Q/story

PAUL RUEDA DESDEÑA LOS MOLDES IDEOLÓGICOS, LOS TÍTULOS Y LAS NOTAS

Nuevo magistrado de Sala IV: ‘Las ideologías estupidizan a la gente’

Dice valorar principios como libertad y justicia social, que van juntos

Aplaude quitar carga a la Sala y critica que magistrados suplentes litiguen

El jueves, de repente, un estudiante llamó a su profesor para avisarle que estaba a punto de cumplírsele la aspiración suya de ser magistrado de la Sala Constitucional, nueve años después de presentarse por primera vez como candidato.

El profesor de Derecho Constitucional Paul Rueda Leal decidió entonces irse a su casa para esperar en familia el momento en que los diputados tenían previsto aprobar su nombramiento como uno de los siete jueces del tribunal más influyente del país.

41 diputados votaron por él. Suficientes para que el letrado de la Sala IV ascienda a silla de magistrado a sus 45 años. Él no siguió la transmisión. Trató de manejar la ansiedad y por eso la primera palabra que dijo a los medios de comunicación fue “serenidad”.

Sentado en una sala modesta, en medio de fotos de su familia y dibujos hechos por su hija de seis años, da su primera entrevista y se define como un alérgico de las ideologías, un cruzado de la independencia de los jueces y simpatizante del recorte de carga de trabajo para la Sala Constitucional.

Tiene a Alemania en la cabeza. Es su punto de comparación para hablar de derecho constitucional. Ahí se doctoró en tiempos de la reunificación, lo que le permitió comprobar los efectos de una sociedad sin libertad, un valor que “solo es posible en un pueblo que goza de justicia social”.

Allá se fue a especializar en derecho constitucional, en 1994, cuando esa especialidad era en Costa Rica casi un experimento. La Sala Constitucional tenía cuatro años de creada cuando el hijo único de Eliette Rueda tomó el avión a Alemania, sostenido por el idioma aprendido en el colegio Humbolt y por una condición que lo ha acompañado toda su vida de estudiante: ser becado.

Allá se graduó con honores, aunque minimiza el valor de las notas y diplomas: “Yo creo en lo que la gente produce. Los títulos son solo referencias de lo que la gente puede hacer. No creo mucho en eso”.

Tampoco cree en las ideologías porque, según dijo, “estupidizan a las personas”. 

“Lenin decía que si la ideología no se acomoda a la realidad, peor para la realidad, pero ese no es el tema. La teoría debe adaptarse a la realidad. Fijarse nortes ideológicos es contraproducente para el desarrollo de cualquier país”, dijo este abogado de casi 1,90 de estatura, con anteojos de estudioso, zapatos negros y opacos de media bota.

Para él, basta con tener valores básicos. Por eso insiste en la libertad, la igualdad y la justicia social. Un juez, además, debe alejarse todo lo que se pueda de una ideología y hasta autoexaminar cada cierto tiempo sus propios prejuicios.

En Dios sí cree. Es católico y va a misa con alguna regularidad, pero en 50 minutos de conversación no se le escapó ninguna expresión religiosa. Vivió con su mujer solo después de casarse y tuvo a su hija Paula cinco años después. 

“¿Como debe ser?”, se le preguntó con algo de trampa, pero él contestó con toda calma. “Yo no digo que como se debe; cada quien tiene su forma de vivir la vida. Está en su libre albedrío”, dijo cauteloso. 

“¿Apoya las uniones civiles homosexuales?” Él fue cauto: “Eso sería adelantar criterio de un tema que podría llegar a estar en mis manos como magistrado”.