Edgar Fonseca, editor
La muerte del empresario Kurt Van Dyke, estadounidense de 66 años, dueño del hotel Puerto Viejo, Limón, revivió temores, particularmente en el sector turístico, tras un periodo de relativa calma y ausencia de incidentes.
Van Dyke, establecido en la zona desde hace varios años pereció asfixiado al ser atacado, aproximadamente a las 10:50 a.m. por al menos dos delincuentes que ingresaron a su residencia en Hone Creek, Cahuíta, con supuesta intención de robo.
Su compañera, de apellido Arroyo, 31 años, se bañaba al momento del asalto. También la ataron de pies y manos.
El sitio donde ocurrió la emergencia dista 6,5 kilómetros del centro de puerto Viejo. Está ubicado frente al negocio Super Negro.
Los homicidas huyeron en Hyundai Electra blanco 2013, propiedad de las víctimas.
A avanzadas horas se desconocía la ubicación del vehículo y de sus ocupantes.
Los amenazaron con armas de fuego
Según el reporte del OIJ, los asaltantes habrían amenazado con armas de fuego a Van Dyke y a su compañera.
Se informa sobre el fallecimiento de un masculino en una habitación, por lo que los agentes judiciales se apersonan hasta este sector y confirman la información, consigna el reporte.
Según las autoridades, ambas víctimas fueron abordadas por dos sujetos, los cuales mediante amenazas con arma de fuego, los habrían retenido en esa habitación por varios minutos.
Presuntamente les sustrajeron varios objetos de valor y luego habrían dado muerte, por asfixia, al ofendido y huyeron del lugar.
El fallecido también presentaba heridas producidas con arma blanca.
La mujer resultó sin heridas de gravedad.
De momento, el caso se tiene investigación para esclarecer los hechos, añadió el informe.
El cuerpo de Van Dyke fue enviado a la morgue judicial para determinar con exactitud las causas de la muerte y los agentes judiciales se encuentran en el sitio realizando las inspecciones correspondientes, se informó.
Golpe a la imagen de la zona
“Evidentemente nos va a afectar la imagen”, lamentó Róger Sams, presidente de la Cámara de Turismo y Comercio del Caribe Sur, en declaraciones a La Nación.
“Lamento muchísimo la noticia, toda pérdida humana es lamentable, es un hecho que no le deseamos para nadie. Tenemos mucho tiempo de mucha calma, de mucha tranquilidad, tenemos la delegación de Policía en Playa Negra, la cantonal, que es la más moderna del país. Estamos trabajando mano a mano en temas de seguridad. Nos choca y nos acongoja, porque el Caribe ha estado muy tranquilo”, añadió.





