Edgar Fonseca, editor/Foto Zoom PuroPeriodismo
“Yo creo que va a ser muy difícil para la presidenta electa controlar al presidente actual o girarle instrucciones o girarle guías en la medida en que lo tenga ahí cercano y más si lo tiene de Ministro”.
Pausado pero firme, el excanciller Manuel A. González S. (2014-2018) cree que quien lleva las de perder será la presidenta electa Laura Fernandez, si mantiene su decisión de contar con el mandatario saliente, Rodrigo Chaves, como titular en la Presidencia en el próximo gabinete.
Considera que Fernández debe romper ese vínculo ya porque, más adelante, el costo político para ella, su gobierno, la Asamblea Legislativa será “muchísimo peor”.
“Si esa circunstancia de confrontación o eventual separación del presidente Chaves, de su cargo de ministro de la Presidencia, se da en el futuro sería muchísimo peor a que desde ahora tome la decisión de tenerlo como un asesor especial, de altísimo rango y de frecuente consulta”, ratificó el exjerarca de Relaciones Exteriores durante la administración del presidente Luis Guillermo Solís Rivera.
“Yo sugiero que conforme un equipo más cercano a ella, porque si es un equipo cercano al presidente actual, que ya lo obedece y lo va a seguir obedeciendo, pues, ¿en qué papel queda la señora presidenta? ¿Protocolario, será? ¿Para cortar cintas de inauguración o para calentar los asientos en reuniones?”, cuestionó.
Podría darse el peligro de que quede completamente aislada, marginada, advirtió.
Así lo expuso en una amplia entrevista con este editor el jueves 5 de marzo, vía Zoom Facebook Live. (Link adjunto)
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Sobre el anuncio de la presidenta Fernández, la noche de su triunfo electoral, de la fundación de la Tercera República, lo catalogó como vacío de fundamento.
Va a ser muy difícil para la presidenta electa controlar al presidente actual o girarle instrucciones
-¿Cuánto influiría la presencia del presidente saliente en ese gabinete, en esa intención por parte de ella, si se diera, de conformar un equipo más inmediato de sello propio, en cuanto a la conducción? Ella ha dicho: “Lo quiero y lo quiero en el ministerio de la Presidencia”.
-Yo creo que va a ser muy difícil para la presidenta electa controlar al presidente actual o girarle instrucciones o girarle guías en la medida en que lo tenga ahí cercano y más si lo tiene de Ministro. Precisamente por esa razón es que yo sugiero que conforme un equipo más cercano a ella, porque si es un equipo cercano al presidente actual, que ya lo obedece y lo va a seguir obedeciendo, pues, ¿en qué papel queda la señora presidenta? ¿Protocolario, será? ¿Para cortar cintas de inauguración o para calentar los asientos en reuniones?
Podría darse el peligro de que quede completamente aislada y que para todos los efectos. Si el señor Chaves es nombrado ministro de la Presidencia, junto con su grupo más cercano, pues seguiremos igual. Insisto, la continuidad no necesariamente es seguir igual. No votaron por un Chaves, gemelo, 2. No es así. La presidenta debe asumir su liderazgo, su control, su ejercicio, el ejercicio legítimo del mandato que el pueblo le dio y no quedar en el riesgo de que la gente sienta, en la realidad, que es solamente una figura decorativa.
No es por eso que hemos votado en este país nunca. Mire que hasta ya ni siquiera se vota por los partidos, se vota por la persona.
Ella tiene una gran responsabilidad de dirigir, de liderar, de dar guías, instrucciones y creo que las personas adecuadas para ejecutar esas decisiones serán las que le respondan a ella, pueden ser bajo la coordinación del presidente actual lo cual creo que puede ser muy muy difícil de controlar.
-Conveniente o inconveniente para la presidencia electa mantener en el gabinete, y particularmente, en el ministerio de la Presidencia al presidente Chaves?
-Bueno, si yo fuera el presidente no lo tendría ahí. Lo puedo tener de asesor, puedo recurrir a él cómo podría tener la humildad de recurrir a otros expresidentes. Son personas que ya pasaron por el cargo más importante de este país, que vivieron coyunturas de las que uno puede aprender, pero ponerlo en la primera línea de fuego, como le digo, puede tener un efecto adverso a lo que se busca.
La responsabilidad de gobernar la tiene ella. Ese fue el mandato que le dio el pueblo y tiene que ejercerla con responsabilidad, con atención a las leyes y a la Constitución. Ese es el mandato que va a jurar el 8 de mayo, y la Presidencia en la práctica tiene que ejercerse, no es delegable. A pesar de que a muchas personas les puede gustar el estilo del presidente Chaves: El mandato, la responsabilidad, la firmeza tiene que venir de la presidenta que fue electa.
-No pareciera que fuera conveniente para la presidenta electa mantener en su gabinete al presidente Chaves. Pero, esto significaría, eventualmente, un divorcio de ella, de su padrino político, de su gestor político, ¿cuánto sería el costo político para ella en este momento de tomar una decisión de esas, de despegarse de esa influencia del presidente saliente?
-Creo que el costo político en este momento es menor que el que puede darse después. Creo que si esa circunstancia de confrontación o eventual separación del presidente Chaves, de su cargo de ministro de la Presidencia, se da en el futuro sería muchísimo peor a que desde ahora tome la decisión de tenerlo como un asesor especial, de altísimo rango y de frecuente consulta.
Lo que yo creo, no tengo la bolita de cristal, que llegará a ser inevitable es que haya un roce, no sé cuando, pero creo que se dará, si es que la presidenta quiere asumir su responsabilidad y ejercer su mandato y materializar sus ideas. Porque si no lo quiere, pues ese roce no se va a dar, pero en la práctica lo que va a significar es que será una figura simplemente protocolaria.
Y que ese roce se dé más adelante será peor para ella, para el grupo de gobierno, para la Asamblea Legislativa y para su mandato en general, porque, ¿qué es lo que ocurriría si ese roce se da y el señor no se va? Pues que él quedaría todavía con más poder y con más atribuciones y la gente que esté ahí le haría caso solo a él.





