Ni “choricera”. Ni vendida. Ni muy sociable, tampoco. Pero periodista hasta la muerte…

Pilar Cisneros Gallo, una de las más reconocidas profesionales de la comunicación de tiempos recientes en Costa Rica, dice adiós este viernes a su rol activo en el principal noticiero televisivo del país del canal 7.

Cisneros, quien cumplirá 60 años el próximo año y está pronta a pensionarse, cierra una intensísima etapa de su labor profesional como codirectora del noticiero Telenoticias donde ha compartido tareas con el periodista Ignacio Santos.

Aunque se retira del preponderante rol que ha tenido, por 22 años, desde esa televisora, descarta dejar la misión periodística de lado y piensa en explorar espacios en la radio, medio en el cual hasta ahora no ha incursionado. Se considera una periodista “hasta la muerte”, según una reciente entrevista con el diario La Nación.

Polémica, admirada, temida y criticada, Cisneros de origen peruano, se ha caracterizado por desarrollar una intensa labor periodística, matizada por sus posiciones frontales ante gobiernos y funcionarios cuestionados.

”No trabajo para ganar fama o fortuna; no soy una periodista choricera, no cobro por entrevistas, no hago vida social con toda la high class”, disparó durante una reciente conversación con el reportero Allan Andino de La Nación.

Puro Periodismo consultó con varios periodistas costarricenses su parecer sobre la trayectoria de Cisneros y respondieron con una mezcla de reconocimiento y valoración crítica.

“La televisión, en particular su protagonismo en Telenoticias (medio de comunicación más influyente del país), no me deja un sabor dulce. Teniendo la incidencia y el impacto, me queda la sensación de que muchas de sus entrevistas no tenían conducción, carecían de producción y no profundizaba. Muchas eran una especie de cuadrilátero, donde dos posiciones –entre más encontrada mejor- ofrecían un espectáculo, antes que un proceso informativo”, advierte el periodista Boris Ramírez, docente universitario y coconductor del programa radial Hablando Claro.

Ramírez, no obstante, no le escatimó elogios. “Le reconozco su valentía al tratar algunos temas. La capacidad que tiene -cuando se lo propone- de focalizar y no dejar evadir a funcionarios sobre los cuales pesan fuertes cuestionamientos. Le reconozco haber utilizado la posición editorial a Telenoticias. Muchos de estos editoriales memorables”. (Ver artículo en Opinión)

Marcela Angulo, directora de Relaciones Corporativas del grupo televisivo Repretel, competidor de Telenoticias, destacó que Cisneros “decidió forjar su carrera en el periodismo de noticia dura y combativa. Vio siempre con mucho celo la gestión pública, de cualquiera de los gobiernos, y confrontó siempre a sus entrevistados, en una actitud muy similar a la del “abogado del diablo”. Espero que las experiencias valiosas y cosas buenas de su paso por el periodismo puedan ser retomadas por muchos de sus discípulos”.

“Al decir el nombre Pilar Cisneros, inmediatamente, se nos viene la imagen de una mujer valiente y dura”, dijo, desde Argentina, Raúl Silesky, expresidente del Colegio de Periodistas de Costa Rica.

“Reflexiva y clara, ha sabido imponer un estilo periodístico propio. Respetada por todos, aplaudida por muchos y criticada por pocos, como es normal que ocurra con la gente que hace cosas en serio.

Generaciones de periodistas han aprendido de ella directamente y muchos, de lejos, hemos visto la consolidación, con su aporte, de uno de los telenoticieros más influyentes del país, enfatizó Silesky”.

Un vacío

La periodista Isabel Ovares, quien ha compartido experiencias profesionales con Cisneros, ve un “vacío”, con su salida, en el periodismo costarricense. “Con su partida de la televisión, queda un reto para las nuevos periodistas, aunque lamentablemente no se vislumbra un relevo generacional con esa solidez”, advirtió.

Ahondó: “Pilar Cisneros es, desde hace más de tres décadas, el referente en la televisión nacional del periodismo honesto, valiente e incorruptible”.

“Su carrera professional, dijo Ovares, ha estado siempre marcada por principios y valores, como cuando renunció a Canal 7 por presiones políticas y empresariales en enero de 1994”.

“En el ejercicio de este periodismo duro y de visión integral de la sociedad, ha impulsado propuestas editoriales solidarias, responsables con el ambiente y preocupadas por una Costa Rica más justa y próspera.

Esta fórmula le ha permitido consolidar un liderazgo sólido con credibilidad y transparencia, tanto en la opinión pública como en el ámbito empresarial de los medios de comunicación”, concluyó Ovares.

Cisneros cierra una etapa clave de su trayectoria que, sin duda, nutrirá por mucho tiempo la valoración pública y profesional sobre una carrera matizada por reconocimiento y no poca controversia.