Tras 55 años de rompimiento, los mandatarios de ambas naciones Barack Obama y Raúl Castro anunciaron un paso histórico de reencuentro diplomático. Un espía norteamericano fue devuelto a Estados Unidos y tres agentes cubanos regresaron La Habana como parte de discretas pero sensibles negociaciones entre las partes impulsadas por el Papa Francisco y Canadá. “Esta decisión del Presidente Obama, merece el respeto y reconocimiento de nuestro pueblo. Quiero agradecer y reconocer el apoyo del Vaticano, y especialmente, del Papa Francisco, al mejoramiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Igualmente, al Gobierno de Canadá por las facilidades creadas para la realización del diálogo de alto nivel entre los dos países”, dijo Castro desde La Habana.

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