Como escándalo malintencionado califica el Canciller Manuel A. González el diluvio de críticas que desató en San José la decisión del Presidente Luis Guillermo Solís de retirar a la delegación de Costa Rica junto a representantes de los países del Alba de la apertura de la 71 Asamblea General de la ONU en momentos en que hablaba el Presidente de Brasil, Michel Temer.

“El Presidente decidió retirarse, pues no comparte algunos acontecimientos acaecidos en ese país. No hemos ofendido en nada a Brasil”, dice el Canciller González al abordar el incidente en 12 puntos en su cuenta Facebook.

“Durante todo el proceso de destitución de la ex Presidenta Rousseff, Costa Rica se mantuvo con una posición discreta, entendiendo que es un proceso constitucional interno”, añade.

“No recuerdo que en las intervenciones del Presidente Solís en las Asambleas Generales del 2014 ni del 2015, la Presidenta de Brasil estuviera presente, tampoco fue un escándalo como, el que en forma malintencionada, se quiere hacer ahora”, sostiene González.

No se malinformen

El post del Canciller González dice: “Interesante la discusión y multitud de interpretaciones, muchas de ellas equivocadas -pero se respetan-, sobre el desinterés de escuchar el discurso de Michel Temer en la Asamblea General.
“Para poner en contexto el fondo del tema, sobre el que ligeramente se pronuncian algunos “opinologos”, vale la pena tener en cuenta algunas consideraciones, para que las personas puedan conocer el panorama completo y así tener su propio criterio, lejos de malinformarse con algunas malas interpretaciones:
1. Quien asegura que la delegación de Costa Rica apenas calentó la silla, ya que Brasil es el que interviene primero, simplemente confirma su ignorancia absoluta de cómo opera la Asamblea General de la ONU, ya que al principio intervienen varias otras autoridades de la Naciones Unidas, como el Presidente de la Asamblea y el Secretario General, por ejemplo.
2. Es falso que el Presidente Solís se retirara en “medio discurso” del señor Temer. Una vez que termino la última intervención previa a las de los Jefes de Estado, se retiró.
3. No es inusual que un Presidente se retire del recinto mientras hay una intervención en curso de otro Jefe de Estado o delegación. La Asamblea es muy dinámica y tiene múltiples actividades paralelas y se tienen muchas reuniones bilaterales que obligan a estar en movimiento constantemente.
4. El Presidente decidió retirarse, pues no comparte algunos acontecimientos acaecidos en ese país. No hemos ofendido en nada a Brasil.
5. Durante todo el proceso de destitución de la ex Presidenta Rousseff, Costa Rica se mantuvo con una posición discreta, entendiendo que es un proceso constitucional interno.
6. No recuerdo que en las intervenciones del Presidente Solís en las Asambleas Generales del 2014 ni del 2015, la Presidenta de Brasil estuviera presente, tampoco fue un escándalo como, el que en forma malintencionada, se quiere hacer ahora.
7. Tampoco creo que el señor Temer planeara ir a escuchar el discurso de Costa Rica hoy al final de la tarde. Lo que no genera ningún escándalo o molestia.
8. No tengo comprobada la lista de cuales otros países decidieron no escuchar el discurso del señor Temer, ni las razones que tuvieron. Es algo que solo ellos pueden explicar.
9. Interpretar que el desinterés del Presidente en oír un discurso convierte a Costa Rica en un país del Alba, es de las cosas más infundadas y absurdas que he escuchado últimamente y, les aseguro que he oído muchas.
10. El tema de los países del Alba, grupo al que no pertenecemos ni tenemos interés en pertenecer, es totalmente extraño a cualquier motivación considerada por Costa Rica.
11. El Presidente Solís no esta obligado a escuchar un mensaje que no quiere o no le interesa oír. No hay necesidad de especular.
12. Extrapolar la discusión y análisis a otros países como Venezuela o Nicaragua, sobre los que hemos sido claros en nuestra posición, tampoco tiene ninguna relación con el tema particular de referencia y son temas de otra discusión, no de esta.
En resumen, si vamos a tener una discusión seria y coherente, no una mal intencionada y fuera de contexto, concentrémonos en la libertad que tiene un Presidente de escuchar los discursos que él decida y, en el caso particular, circunscrito a los acontecimientos en Brasil luego de asumir el nuevo Gobierno, no al “impeachment”.