Las encuestas lo tienen abajo. El FBI limpió a Hillary Clinton en el escándalo de los e-mail secretos. Y el voto tempranero le da promisorias señales a la aspirante demócrata.

Se necesitaría poco menos que un milagro para que Donald Trump convierta su volátil campaña en una victoria sólida, después de haber pasado 17 meses desgarrando al Partido Republicano y remeciendo a Estados Unidos con su lenguaje anárquico, al tiempo que inspiró a legiones de votantes que se sienten abandonados por la recuperación económica, destaca el sitio Politico.com.

Leer más