Costa Rica demanda la restauración de los derechos políticos de Henrique Capriles,  gobernador del Estado de Miranda, Venezuela, a quien el régimen de Nicolás Maduro le inhabilitó por 15 años  de sus facultades políticas.

“Costa Rica manifiesta su profunda preocupación por la inhabilitación del gobernador del Estado de Miranda, Henrique Capriles Radonski, electo por elección popular, libre y democrática, al ejercicio de cargos públicos por 15 años”, manifestó el canciller Manuel A. González.

“Los derechos políticos de las personas son pilares fundamentales de toda democracia. Sin la garantía del respeto a la voluntad popular, el Estado de Derecho es peligrosamente socavado y las libertades fundamentales entran en un vacío que mina, aún más, la institucionalidad en la República Bolivariana de Venezuela”, agrega la nota diplomática costarricense.

“Costa Rica hace con vehemencia un llamado para que se deje sin efecto la proscripción política del Gobernador Capriles, y se le respete su investidura y potestades, y se garantice plenamente su seguridad”, añade el oficio diplomático.

En menos de 15 días, es la segunda reacción diplomática de Costa Rica que cuestiona las decisiones autoritarias de Maduro. En la anterior, Costa Rica condenó el “autogolpe” de Maduro, cuando usurpó las funciones legislativas de la Asamblea Nacional. Ante la presión interna y externa se vio forzado a echar atrás.

La Organización de Estados Americanos demanda inmediatas elecciones generales en la convulsa nación suramericana.

La gente sigue en las calles

Miles de simpatizantes de la oposición se concentraron ayer en Caracas por quinta vez en diez días para protestar contra el gobierno de Nicolás Maduro, que sigue apostando a la represión para aplacar el malestar social, informa el diario El Nacional.

“Esto es una lucha de resistencia: ver quién se cansa primero, si nosotros de luchar o ellos de reprimir”, dijo ayer el vicepresidente de la Asamblea Nacional, el diputado opositor Freddy Guevara.

Con banderas de Venezuela y carteles como “SOS” y “¡Elecciones ya!”, miles de estudiantes, dirigentes políticos y partidarios de la oposición salieron a las calles de la capital y agravaron una crisis política que se reavivó luego de que el Poder Judicial se arrogó facultades legislativas, dice el diario.

Como en protestas previas, efectivos de las fuerzas de seguridad impidieron el paso de los manifestantes hacia el centro de Caracas con piquetes y gases lacrimógenos, lo que generó enfrentamientos con jóvenes encapuchados que devolvían las bombas y lanzaban piedras.

A pesar de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dio marcha atrás con los polémicos fallos, la Asamblea Nacional, dominada por la oposición, sigue sin poder aprobar leyes porque la máxima corte asegura que se encuentra en “desacato”.