El Presidente Luis Guillermo Solís censuró en su visita a Madrid la “beligerancia” del Secretario General de la OEA, Luis Almagro, en la crisis de Venezuela.

Su posición fue cuestionada en San José por la expresidenta, Laura Chinchilla, quien ha mantenido una continuada denuncia contra el régimen de Nicolás Maduro. “Discrepo”, dijo Chinchilla en un tuit.

Para la exgobernante, Almagro ha defendido la Carta Democrática de la OEA. “Régimen de Maduro es el que ha cerrado espacios para resolver crisis”, dijo Chinchilla.

Lo que dijo Solís

Según ABC, Solís criticó a Almagro en un encuentro con un grupo de medios de comunicación celebrado en Casa América. El mandatario respondió a preguntas sobre la situación que vive Venezuela y el Gobierno de Nicolás Maduro, con el que Costa Rica se ha mostrado muy crítico, hasta el punto de haber llamado recientemente a consultas a su encargada de Negocios en Caracas.

«No existen los consensos lo suficientemente sólidos para garantizar que haya una acción unívoca». El presidente costarricense, aunque señaló que los esfuerzos de diálogo no han dado frutos hasta ahora, apostó por la negociación para tratar de encontrar una salida a la crisis. Sin embargo, reconoció que eso se ve dificultado por las divisiones existentes entre los distintos países latinoamericanos en las organizaciones regionales. «No existen los consensos lo suficientemente sólidos para garantizar que haya una acción unívoca», dijo.

En cuanto a la OEA, Solís subrayó –según ABC– que «hay que garantizar que tenga un papel creíble» en el escenario venezolano, por lo que afirmó que la «beligerancia» de su secretario general , Almagro, limita su papel en la crisis. Precisó que Costa Rica no «desautoriza» a Almagro, pero insistió en que «es importante que estos procesos se hagan garantizando la serenidad del diálogo».

El diario El País también aludió a la intervención de Solís. “El régimen bolivariano considera que la insistencia de la organización en discutir la situación del país representa una injerencia en su política interna. Costa Rica pertenece al grupo de países que ha votado a favor del debate sobre la crisis venezolana en la OEA, pero el presidente Solís no concuerda del todo con la forma en que la institución ha llevado el proceso”, dice dicho medio.

“La OEA tiene un espacio muy limitado en esta crisis. Sin duda, la posición que el secretario general ha asumido, de mucha beligerancia en el tema venezolano, limita el espacio de esa instancia superior”, reprochó. Almagro ha sido uno de los principales críticos del Gobierno chavista y promovía, hasta que Maduro le salió al paso con su retiro, la activación de la carta democrática, que hubiera abierto el proceso de suspensión del país de la OEA, dice el diario madrileño.

La región, pese a todo, intenta actuar de forma multilateral. Los Gobiernos de ocho países, entre estos México, Brasil, Argentina y Costa Rica, criticaron la semana pasada en un comunicado “el uso excesivo de la fuerza contra la población civil que marcha para protestar” en el país bolivariano. El fantasma de una posible guerra civil inquieta a la diplomacia regional. “El escenario de un conflicto militar interno o una intervención externa —que no creo que ocurra— acarrearía más males al pueblo venezolano, que ya suficiente sufrimiento está teniendo”, remarcó Solís, según El País.