Quito-El gobierno de Rafael Correa instaló en Ecuador un sistema de policía política propio de las autocracias. Ese sistema, que se sepa, no ha sido desmontado, denuncia el diario Expreso de Quito.

Dice dicho diario “el hallazgo de una cámara oculta en el despacho del presidente de la República ha dejado sin resolver una pregunta importante que tiene que ver con la autonomía de ese sistema: ¿a quién rinden cuentas los que espían al presidente? Lo que no está en duda es que esa policía política existe. O existió.

La Senain continúa operativa, pero a preguntas de este periódico no ha proporcionado ninguna información oficial sobre este tema. Según el decreto fundacional de este organismo, su plan de trabajo anual debe ser aprobado por el propio jefe de Estado.

Una serie de documentos obtenidos por la redacción de este diario demuestra en qué consisten las actividades de esa policía política; a quién espían y de qué manera; en qué asuntos intervienen; cuál es su papel en los procesos eleccionarios… La premisa sobre la que actúa, recogida expresamente en los documentos, supone que defender la estabilidad democrática de la República implica espiar y tener bajo control a los opositores.

Los documentos, fechados entre 2010 y 2014, revelan que la policía política de la Senain espía a políticos de oposición y hasta de Gobierno, empresarios, periodistas, gremios de abogados, incluso tuiteros. Espía a movimientos sociales, agrupaciones ecologistas y organizaciones indígenas legalmente constituidas.

Monitorea actividades de recolección de firmas. Registra conversaciones y negociaciones entre partidos para establecer listas de candidatos. Informa sobre actividades de grupos opositores en cada provincia y plantea recomendaciones a autoridades, tales como los ministros de la Seguridad y de la Política.

Ver  informe especial diario Expreso, Quito, Ecuador