Edgar Fonseca, editor

El magistrado Roberto Rivas Reyes, presidente del Consejo Supremo Electoral de Nicaragua, sancionado por supuesta corrupción por EE.UU. e investigado por presunta legitimación de capitales en Costa Rica quedó pintado en la pared, sin funciones, pero con un salario mensual de $5 mil, inmunidad y demás privilegios, denuncian medios independientes de Managua.

El virtual “golpe de estado” a Rivas fue ejecutado el miércoles por la Asamblea Nacional de Nicaragua dominada por los diputados leales al presidente Daniel Ortega.

Aunque al reformar la Ley Electoral se le quitó las facultades legales y administrativas como presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE) a Roberto Rivas Reyes, la bancada sandinista lo mantiene como magistrado, con inmunidad, su salario estimado en cinco mil dólares mensuales y demás beneficios del cargo, advierte el diario La Prensa.

La reforma a la Ley Electoral (Ley 311) aprobada con urgencia por el partido sandinista, para la embajada de los Estados Unidos en Managua, no responde a la demanda planteada por la Organización de Estados Americanos (OEA) respecto a que se necesita una renovación en todas las estructuras del sistema electoral, sostiene el diario.

“La Misión de Observación Electoral de la OEA observó debilidades estructurales significativas en toda la estructura electoral y la necesidad de mejorar la selección de los miembros de las mesas electorales en todos los niveles. La reforma aprobada el día de hoy (este miércoles) no parece abordar estos temas”, respondió la portavoz de la embajada de los Estados Unidos en Managua, Nicole Finnemann, vía correo electrónico a consulta de LA PRENSA.

Rivas mantiene su inmunidad, salario y privilegios, denuncia el sitio Confidencial.

El Departamento del Tesoro de EE.UU. incluyó a Rivas el 21 de diciembre en una lista de 13 funcionarios extranjeros sospechosos de corrupción y de violación a los derechos humanos.

A principios de enero, la Fiscalía General de Costa Rica anunció que investiga a Rivas por supuesta legitimación de capitales.

Rivas tiene una mansión en el lujoso condominio Villa Real, entre Escazú y Santa Ana. Su hermano Harold Rivas, quien fungía como embajador en San José, fue cesado abruptamente el 27 de enero.