Ejército cómplice en brutal represión en Nicaragua

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PuroPeriodismo.com/Edgar Fonseca, editor

  • Foto El Nuevo Diario, Managua

Con más de dos meses de rebelión cívica y más de doscientas muertes en las calles de Nicaragua, la comandante histórica del Frente Sandinista, Mónica Baltodano, denuncia la complicidad del ejército  en la brutal represión que sufren civiles que exigen la salida de Daniel Ortega del poder.

“El Ejército supuestamente se ha mantenido en los cuarteles. Ya nadie les cree. Porque vos los que estás viendo es que según la Constitución no puede haber otras fuerzas militares, pero hay un verdadero ejército (irregular): tiene mando, tiene estructura, tiene avituallamiento, tiene cuarteles, tiene medios, vehículos en que movilizarse, despliegue territorial y tiene armas de guerra. Es una vergüenza que el Ejército se haya mantenido en esa postura”, sostiene Baltodano en una amplia entrevista con el periodista Fabián Medina del diario La Prensa de Managua.

¿Cuál es su valoración sobre la actuación del Ejército en esta crisis?
La Guardia se enfrentaba a nosotros que éramos organizaciones con una decisión de lucha armada. Ahora vos lo que has visto es una policía y un ejército irregular orteguista armado por la Policía, y probablemente por el Ejército, actuando contra población completamente desarmada. Hay una diferencia. Creo que es más brutal lo que estamos viendo.

Y el Ejército supuestamente se ha mantenido en los cuarteles. Ya nadie les cree. Porque vos los que estás viendo es que según la Constitución no puede haber otras fuerzas militares, pero hay un verdadero ejército (irregular): tiene mando, tiene estructura, tiene avituallamiento, tiene cuarteles, tiene medios, vehículos en que movilizarse, despliegue territorial y tiene armas de guerra. Es una vergüenza que el Ejército se haya mantenido en esa postura.

 ¿Cómo se explica esa posición del Ejército?
Durante el somocismo, tempranamente, hubo dentro de la Guardia soldados y oficiales que se rebelaron. Y sufrieron destierros, cárcel y algunos la muerte, como (Adolfo) Báez Bone. Ahora es sorprendente cómo de la gente que se dice que tenía vocación democrática, de defensa de la soberanía y vocación popular, no haya surgido hasta el momento ningún oficial que haya desafiado a Ortega después de más de doscientos crímenes absolutamente inaceptables en el país. Eso dice de un nivel de vasallaje que no existió en la Guardia somocista. Es una vergüenza. Y me avergüenza a mí porque muchos de esos compañeros, muchos de esos oficiales, estuvieron luchando contra la dictadura somocista.

Pero también ese Ejército pudo salir a reprimir. Y como usted dice, hubiésemos visto las tanquetas sobre las barricadas.
Así es. Esperamos que eso no ocurra.

¿Y cómo explica eso, que no se haya implicado en la represión así, con uniforme y escarapelas?
Es evidente que en el Consejo Militar, que es el que realmente decide no hubo una decisión de ordenar a las tropas, a las fuerzas, que fueran a las calles a reprimir; pero es evidente también que dentro del Ejército hay personas que mantienen comunicación con Ortega y que están realizando algunas operaciones. Por eso, no hay posibilidades de salir de esta crisis y de impedir más derramamiento de sangre si no se obtiene, a través de estos organismos internacionales, el desarme de este ejército irregular orteguista. Esa es la clave: el desarme de ese ejército irregular y el despliegue de mecanismos democráticos.

Ver entrevista a Mónica Baltodano,”Es una vergüenza la actitud del ejército”, diario La Prensa, Managua