Histórica final de Libertadores suspendida por brutal agresión a jugadores del Boca

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PuroPeriodismo.com/Foto diario Clarín, Buenos Aires

La histórica final de la Libertadores entre River Plate y Boca Juniors en Buenos Aires, Argentina, fue suspendida la tarde de este sábado debido a la brutal agresión de que fueron los jugadores del Boca cuando iban en el autobús hacia el estadio Monumental del River.

La expectativa tan grande derivó en lo que muchos temían. Todo se desbordó. Ni siquiera el promocionado operativo de seguridad para la Superfinal pudo evitar que se produjeran graves incidentes, dentro y fuera del estadio Monumental, destaca el diario Clarín.

Todo fue una papelón. Una muestra cabal de lo peor del fútbol argentino y sudamericano: violencia, aprietes, tironeos, disputas de poder, desprolijidades, peleas…

La Superfinal de la Copa Libertadores entre River y Boca que debía jugarse este sábado a las 17 primero fue postergada en dos ocasiones. Y finalmente fue suspendida. Se jugará mañana a las 17. Aunque cualquier cosa puede cambiar en las próximas horas, agrega Clarín.

Generó vergüenza por todo lo que pasó adentro y afuera, destaca el sitio deportivo Olé de Buenos Aires.

 

La superfinal en 20 pasos.

El superclásico que debe definir al campeón de la Copa Libertadores se postergó para este domingo a las 17 después de un día que mancha al fútbol argentino en particular y a la sociedad en general. Un día que nos avergüenza a todos porque lo que debía terminar en fiesta terminó en papelón histórico por todo esto

 

1) El micro que trasladaba a los jugadores de Boca fue agredido por hinchas de River en avenida del Libertador y avenida Lidoro Quintero, a 600 metros del Monumental, en un lugar en el que prácticamente no había policías. El ómnibus, en el que los jugadores venían cantando, terminó con varias ventanillas rotas y varios futbolistas tirados en el piso y con el dolor en sus ojos por gases lacrimógenos.

2) “Nos tiraron de todo”, dijo Izquierdoz al ingresar al vestuario visitante del Monumental. “¡Gallinas hijas de puta!”, bramó Naithan Nández. Pablo Pérez y el pibe Lamardo fueron los más perjudicados. Wanchope Abila y Tevez también se los vio con dificultades, como a varos de sus compañeros.

3) En los alrededores del estadio, se intensifican los problemas en los ingresos de los hinchas de River. Muchos sin entradas, provocaron avalanchas para, así, superar los controles de seguridad y poder subir a algunas de las tribunas. Esos incidentes se dieron más que nada en la popular local y en la platea Belgrano.

Ver Olé, Buenos Aires