Edgar Fonseca, editor

El gobierno de Costa Rica no presentó nota de protesta ni de reclamo ante el gobierno de El Salvador por el cuestionamiento que lanzó el presidente Nayib Bukele a la estrategia tica para frenar la pandemia del coronavirus.

Bukele puso en duda la estrategia de pruebas y seguimiento de casos de Costa Rica, con la tasa más baja de mortalidad, hasta ahora, en Latinoamérica.

Conversación telefónica

El ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Solano, se limitó a mantener “una conversación telefónica el 6 de mayo 2020 con la señora Embajadora de El Salvador acreditada en San José, en la cual le transmitió la preocupación por las declaraciones del Presidente de la República de El Salvador, Nayib Bukele, del 5 de mayo 2020, en las que hizo referencia a las prácticas y estándares que el país utiliza para la aplicación de pruebas para la detección del COVID-19”.

Así lo respondió Miguel Díaz, portavoz de Relaciones Exteriores.

Ante consulta adicional de este editor, Díaz declaró este viernes: “No, señor. Repito, no se ha entregado ninguna nota de protesta. Ni “nota de reclamo y aclaración” a la señora Embajadora de El Salvador en Costa Rica”.

El cuestionamiento de Bukele trascendió mientras la pandemia del coronavirus no da respiro en El Salvador que llegó este viernes 8 de mayo a 16 muertes; a medianoche de jueves registraba 742 contagios confirmados con 47 casos nuevos en 24 horas.

En respuesta al desborde de casos, Bukele de la mano del ejército y la policía amplió restricciones a la circulación de personas y vehículos. Prohibió desde el jueves el transporte público y restringió el acceso a supermercados.

Drásticas medidas adoptadas desde inicios de marzo, caracterizadas como propias de un estado de sitio, son cuestionadas por el Tirbunal Constitucional y la Procuraduría de los Derechos Humanos.

Dictador “millennial”

La revista inglesa The Economist catalogó esta semana a Bukele de un dictador millennial en marcha, destaca El Diario de Hoy de San Salvador.

“Sus tuits son mis órdenes”. Con esta línea, el prestigioso semanario británico ironiza la respuesta de los ministros y funcionarios que corren a ejecutar lo que el presidente ordena por Twitter, aun si esto rompe la ley o no tiene sentido, agrega el diario salvadoreño.

Según The Economist, el millennial que ofreció reformar una democracia atrapada entre dos partidos por los últimos treinta años, “en 11 meses como presidente ha hecho más para hundirla”.

Además de la militarización del Congreso para presionar indebidamente por un préstamo, la revista denuncia que el mandatario ha utilizado la crisis del covid-19 como pretexto para seguir desdeñado las normas democráticas y “va en curso de ser el primer dictador millennial de América Latina”.

A juicio de la publicación, él representa una tendencia que hasta hace poco se reservaba a los déspotas de la izquierda en Cuba, Venezuela o Nicaragua. Sin embargo, The Economist consigna que en esta crisis del covid-19, Bukele ha lesionado los derechos de la ciudadanía y ha comandado arrestos arbitrarios, llevando a miles de personas a estar en condiciones inhumanas, insalubres y hacinadas, consigna El Diario de Hoy.

En tal contexto, observadores en San José no descartaron que con su crítica a la estrategia de Costa Rica buscar lanzar una cortina de humo para desviar la atención de la emergencia desbordada en su país.