Edgar Fonseca, editor/Fotos Semana, Bogotá

La súbita captura en Cabo Verde, Africa, del empresario colombiano Álex Saab Morán, un testaferro de Nicolás Maduro, acusado por EE.UU. de lavado de al menos $350 millones, tiene temblando al régimen de Caracas, destaca la revista Semana de Bogotá.

En julio de 2019, el Departamento de Justicia de EE.UU. presentó cargos contra Saab y otro empresario, Alvaro Pulido, a quienes acusan de haber lavado hasta US$350 millones que supuestamente defraudaron a través del sistema de control cambiario en Venezuela, sostiene BBC Mundo.

De ser encontrado culpable –agrega– podría ser condenado en Estados Unidos hasta a 20 años de cárcel, aunque se desconoce cómo podría ser extraditado dado que Cabo Verde no tiene tratados vigentes al respecto con Washington. 

El ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, emitió una nota de prensa en la que rechazó por arbitraria la captura de Saab, barranquillero de origen libanés.

El megacontratista del gobierno de Maduro está acusado por Estados Unidos de al menos ocho cargos por el lavado de millones de dólares para el régimen de Maduro, enfatiza Semana.  

El comunicado levantó polémica, primero, porque asegura que Saab es un ciudadano venezolano y reconoce que existe una vinculación como un agente de su gobierno. Con este argumento el régimen pretende ahora reclamar la inmunidad diplomática y tramitar con las autoridades de Cabo Verde la libertad inmediata del polémico empresario. 

Un imperio de corrupción

En noviembre de 2011, los entonces presidentes de Venezuela y Colombia, Hugo Chávez y Juan Manuel Santos, mantuvieron una reunión para la historia.

Chavéz cantó, Santos logró abrir la puerta de un proceso de paz con la guerrilla que le daría el Nobel de la Paz y un empresario colombiano firmó un acuerdo de inversión social que sería el origen de uno de los presuntos esquemas de corrupción más sonados de los últimos tiempos en Venezuela, reseña BBC Mundo sobre dicho personaje. 

Ese empresario –según BBC Mundo– era Alex Nain Saab Morán y, según confirmó su defensa, arrestado el viernes en Cabo Verde, archipiélago africano donde el avión privado en el que viajaba hizo una escala para repostar cuando de dirigía a Caracas desde Teherán.

La investigación que llevó a su arresto en medio del océano Atlántico viene desde Estados Unidos, donde fiscales federales de Miami lo acusan de lavado de dinero en el proyecto que se firmó bajo la presencia de Chávez y Santos aquel 28 de noviembre.

El gobierno estadounidense acusa a Saab de servir de testaferro de Maduro en una amplia red de narcotráfico, lavado de dólares y adjudicación fraudulenta de millonarios contratos oficiales, sostiene BBC Mundo.

Según Armando.Info, un portal de investigación periodística venezolano, Saab recibió US$159 millones del gobierno venezolano para importar materiales de vivienda entre 2012 y 2013.

Pero solo entregó productos por el equivalente de US$3 millones, según los periodistas venezolanos que debieron exiliarse tras dicho reportaje.

Saab era uno de los empresarios beneficiados por el sistema de control de cambio conocido como Cadivi, que entregaba divisas a tasas preferenciales que luego podían revenderse en el mercado ilegal.

La defensa de Saab, entre la que se encuentra el polémico abogado colombiano Abelardo de la Espriella, cercano al uribismo, aseguró que no existe nexo entre el barranquillero y la filial ecuatoriana del Fondo Global de Construcciones que realizó los supuestos delitos.

“Mi cliente es un emprendedor del negocio de alimentos”, le dijo la abogada de Saab, María Domínguez, a la agencia Bloomberg recientemente.