Edgar Fonseca, editor

Con solo 10 muertes y 1.228 contagios, Costa Rica llega este sábado seis de junio a tres meses de emergencia sanitaria por la pandemia mundial del coronavirus con la tasa más baja de mortalidad y una de las más bajas de infecciones en Latinoamérica.

Hasta ayer solo 10 personas habían fallecido en el país a consecuencia de la epidemia que la noche de viernes dejaba 394.787 muertes y 6.731.824 contagios en todo el mundo, según el reporte del Johns Hopkins University & Medicine.

El número de contagiados ascendía a 1.228 ayer viernes.

Con tales cifras, el porcentaje de letalidad del virus en Costa Rica es del 0,002% y el de contagios del 0,01%.

En letalidad Costa Rica aparece, tras tres meses de embate de la pandemia, con la tasa más baja de letalidad en Latinoamérica, excepto el Caribe.

El siguiente país latinoamericano con menos muertes es Uruguay con 23.

En tasa de contagios, Costa Rica figura también con una de las cifras más bajas del hemisferio con 1.228 casos hasta ayer.

Nicaragua aparece con 1.118 casos reconocidos por el régimen, pero son datos no fiables, y Uruguay registra 834 pacientes.

En Centro América las cifras de muertes también se distancian de las de Costa Rica.

Panamá registraba hasta anoche 370 fallecimientos, Guatemala, 158, Honduras, 243, El Salvador, 53, Nicaragua, 46, con datos no fiables.

En Latinoamérica, solo Uruguay se acerca a las cifras de Costa Rica con 23 decesos.

Cuba aparece con 83 y México figura en el sétimo lugar en el mundo con 12.545 muertes. Brasil registra 34.021 y alcanzó el tercer lugar a nivel mundial en decesos.

En contagios, los datos del Hopkins revelan que la tasa de Costa Rica está lejos de naciones como Brasil con 614.941 casos, Chile, 122.499, México con 105.680.

En Centroamérica, Panamá registraba hasta anoche 15.463 contagios, Guatemala, 6.154, Honduras, 5.880, El Salvador, 2.849, Nicaragua, 1.118 (cifras no fiables).

Un gran logro país

“Pocos países han llegado a estos tres meses sin tener un aumento repentino de casos y, sobre todo, de casos graves con muertes”, destacó el 28 de mayo el ministro de Salud, Daniel Salas, a una consulta de este editor al hacer un balance de los resultados de la estrategia seguida.

“El principal logro –enfatizó–sigue siendo que no hemos tenido esa descompensación en la curva que nos tire a una situación donde el retorno cuesta mucho, donde hay muchas muertes de forma casi que simultánea todos los días”.

“Ese es el logro más importante”, ratificó Salas quien junto a Macaya lidera la estrategia nacional para enfrentar la peor pandemia de tiempos recientes.

“No tenemos más familias sufriendo la despedida de muchos seres queridos, que no tendrían eventualmente la oportunidad de una unidad de cuidados intensivos, un respirador que pueda respirar por él”, insistió.

Respuesta país

Salas elogió la respuesta institucional y la respuesta país.

“Los logros en realidad van por diferentes rutas: las decisiones que se han tomado de manera oportuna, la articulación que tenemos a nivel de país, tanto la unión más que solamente la articulación, obviamente el sistema nacional de decisión de riesgo, el sistema de salud que es muy robusto, la misma acción de todo el gobierno, instituciones privadas, el apoyo de la Asamblea Legislativa, la sociedad civil que ha estado apoyando”, resaltò.

“Creo que ese es el logro más importante, ese espíritu de unión, ese espíritu de juntos podemos salir adelante”, dijo.

Lo que más le preocupa

“Mi preocupación más grande –añadió– es qué tanto podemos entender que esto se va prolongar por varios meses más y tenemos que vivir en esa disciplina en esa nueva sociedad”.

Mucha gente quiere, incluso reprocha que no puedan eventualmente retomarse muchas actividades, advirtió.

“Si lo hacemos –insistió Salas– el riesgo se incrementa enormemente que tengamos lo que hemos tratado de evitar”.

Ese, en su criterio, es el desafío más importante.

“Que como país sigamos en esa ruta que hemos venido trazando en estos tres meses, que no es nada fácil y que logremos retomar lo mayor posible de las actividades sociales y económicas, me refiero sobre todo a ayuda y apoyo social sin olvidar que estamos en medio de una pandemia”, expresó.

Llamó a los ciudadanos a ser constantes en la aplicación de protocolos, en la verificación, en el comportamiento de las personas.

“Ese sería en realidad el desafío”, dijo.

“En medio de todo esto –sostuvo– tenemos una gran oportunidad de seguir demostrando que somos un país diferente, que somos un país educado, que somos un país con sistema de salud robusto, con una organización que permite ese actuar en conjunto, en bloque, entendiéndonos, avanzando”.

Orgulloso de ser tico

“Soy costarricense. Me enorgullece ser costarricense. Me enorgullece que tengamos esa vocación hacia la salud, hacia la educación, hacia la unión”, destacó.

“Me enorgullece –dijo– que hemos llegado hasta este punto, pero eso para nada nos da ninguna garantía y no podemos ya sentarnos en aires de triunfalismo porque falta todavía mucho. Tenemos que mantener todavía esa tónica, esa dinámica para que no exista es situación adversa, esa situación casi que apocalíptica”.

“Sigo creyendo que somos capaces. Somos un pueblo entendido, un pueblo que no tiene que escarmentar por cabeza propia sino que ha visto lo que ha estado ocurriendo en los países alrededor del mundo y que podemos comportarnos a la altura, a la altura de una pandemia, de un momento histórico, de algo sin precedentes, que nos tiene así en condiciones especiales, pero así tiene a todo el mundo y nadie escapa de eso”, sentenció.  

Comportamiento país

El presidente ejecutivo de la CCSS, Román Macaya, también destacó como un gran logro el comportamiento de la sociedad.

“Somos un país muy sui generis, y en estos momentos donde hay crisis, conde hay una gran amenaza, a pesar de que somos un país diverso, con toda clase de sectores e intereses, en estos momentos el país se une y que se educa, se auto-educa en momentos donde hay que aprender rápidamente, cómo funciona este virus, cuáles son las medidas de prevención”, resaltò.

“No hay sistema de salud en el mundo que aguante un crecimiento exponencial, que simplemente llega a rebasar la capacidad hospitalaria del sistema. Eso es un gran logro”, afirmó.

Otro gran logro, según Macaya, es todo el aprendizaje sobre el virus, sobre cómo tratarlo, cómo evitarlo, las estrategias.

“Es enorme comparado a enero”, expresó.

“Hoy tenemos 10 fallecimientos en el país, cuando en el mundo hay países que tienen poblaciones muy similares a la nuestra, que están en los miles. Hay algunos países que están llegando a casi 10 mil muertos, con poblaciones muy similares a la nuestra. Eso es un logro país”, puntualizó.

La amenaza de la fatiga social

Macaya ve una amenaza en la fatiga del distanciamiento social.

“Todos estamos cansados de ese distanciamiento social”, reconoció.

“Somos animales sociales, queremos abrazarnos, queremos volver a nuestra vida. Todos queremos nuestra vida de vuelta, pero todavía no. Queremos que todos volvamos a esa vida, y eso implica que la gran mayoría que estamos hoy, la gran mayoría, ojalá todos, salgamos del otro lado del túnel y le habremos demostrado al mundo que Costa Rica, siendo un país pequeño, es un país que tiene una capacidad humana, que se demuestra en momentos como estos”, ratificó Macaya.