Edgar Fonseca, editor/Imagen Policía Nacional España, con fines ilustrativos

La Policía Nacional de España reveló que cazó un cargamento de 1.800 cocaína ocultos en un envío de pulpa de piña en un contenedor que llegó desde Costa Rica.

Hace tan sólo unos días, se consiguió intervenir el último contenedor, procedente de Costa Rica, transportando en su interior 1.862 kilogramos de cocaína, ocultos en mochilas preparadas para su extracción en un cargamento de pulpa de piña, destaca un informe del sitio oficial de la policía española.

No es nada habitual introducir una partida tan grande de cocaína sin disimular la droga entre la carga del interior del contenedor, añade el reporte.

Ampia investigación

El decomiso forma parte de una amplia investigación que han desarrollado en medio del estado de alerta sanitaria por la pandemia que les llevó a confiscar 3.800 kilos de la droga enviados por las mafias narcos desde Sudamérica.

Las autoridades españolas informaron que la desarticularon una organización criminal transnacional dedicada a la extracción de grandes cantidades de estupefacientes del puerto de Valencia.

La operación se ha saldado con la detención de 11 personas, todas ellas de nacionalidad española, excepto 2 holandeses y 1 súbdito de Costa de Marfil, así como con la intervención de 5 vehículos, 1 camión remolque, varios relojes de alta gama y diverso material electrónico como inhibidores de frecuencia o terminales de telefonía encriptados, agregó el informe oficial.

En las investigaciones intervinieron agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil han culminado la operación CRANKBROOK MARCHICA con la intervención de 3.800 kilogramos de cocaína procedentes de Sudamérica, ratificaron.

Alerta de trasiegos bao pandemia

La policía española inició investigaciones tras recibir distintas informaciones por diversos canales de cooperación policial internacional, así como de las agencias americanas DEA y HSI.

Los datos alertaban a un posible incremento en la llegada de contenedores susceptibles de contener algún tipo de estupefaciente al puerto de Valencia, aprovechando el gran auge en el tráfico marítimo de la citada estación portuaria.

Las autoridades crearon un equipo conjunto de trabajo entre los dos cuerpos policiales y sus unidades más especializadas en la lucha contra el narcotráfico, con el objeto de analizar toda la información recibida y desarticular el entramado criminal que pudiese estar detrás de la misma.

Bandas se aprovechan de la emergencia

Las investigaciones confirmaron que varias organizaciones criminales internacionales, han aprovechado la situación reinante en España debido a la alerta sanitaria producida por el COVID-19, así como la implantación posterior del estado de alarma, para intentar introducir importantes partidas de cocaína procedente de Sudamérica en dicho país.

Además, planeaban su almacenamiento y posterior distribución por toda Europa, todo ello ante la suposición de las organizaciones delictivas de que los controles y actividad de investigación sería menor por parte de las autoridades españolas.

Golpe de 3.800 kilos en 6 contenedores

Las investigaciones –cita el reporte oficial– lograron incautar 3.800 kilogramos de cocaína en 6 contenedores procedentes de distintos países sudamericanos, ocultando en su interior distintas cantidades de estupefaciente, bien mediante los conocidos “ganchos ciegos”, u oculta en las propias mercancías, como es el caso de envíos de paquetes de folios, en el interior de sacos de azúcar, en bidones de pulpa de piña, nueces de california e incluso entre el armazón de un autogiro.

Las pesquisas corroborarpn que diverso personal con acceso a distintas instalaciones portuarias, hacía uso de esta situación privilegiada o lo facilitaba a terceros para acceder y “rescatar o recuperar” distintas partidas de droga.

6 contenedores; distintos métodos de ocultación

De los contenedores sospechosos –informo España– uno procedía de Estados Unidos con carga legal, concretamente con nueces de California, siendo “contaminado” en algún punto de tránsito de Panamá o Colombia, introduciendo mochilas con más de media tonelada de cocaína en su interior con el ya conocido método del “gancho ciego”.

Detallaron que otro llegó al puerto de Valencia a primeros de junio, utilizando un método de introducción más sofisticado que el anterior, el conocido policialmente como “empresa a empresa”, donde se fleta una mercancía entre la cual se esconde la droga aparentando una importación legal entre dos empresas del mismo sector. En este caso se trataba de paquetes de folios procedentes de una celulosa en Brasil. Este método destaca por la dificultad que supone para las unidades investigadoras su detección, ya que las empresas elegidas son empresas con un elevado movimiento comercial marítimo legal y un histórico comercial en principio fuera de cualquier sospecha. Se produjeron dos detenciones, agrega el reporte.

Según la policía española, uno de los golpes más fuertes a esta organización fue en el tercero y cuarto de los contenedores intervenidos, de los que tenían pensado extraer la droga el mismo día, ubicados ambos en la terminal de tránsito del puerto. Para ello, miembros de la misma, accedieron en un camión remolque a la terminal con la intención de violentar los precintos de los contenedores y extraer la droga. En esta ocasión se consiguió detener a 9 personas implicadas directamente en los hechos investigados, a la vez que se intervinieron 5 vehículos, un camión remolque y diverso material de telecomunicaciones encriptado e inhibidores de frecuencia, todo ello para burlar posibles investigaciones policiales.

El caso más reciente fue el decomiso en el contenedor procedente de Costa Rica.