• Advierte que nada en esta pandemia está escrito en piedra o es inamovible

Edgar Fonseca, editor/Foto Julieth Méndez, Presidencia

El ministro de Salud, Daniel Salas, respondió ayer que continuará en el cargo mientras las fuerzas se lo permitan y mientras cuente con el respaldo del presidente Carlos Alvarado, que, dijo, ha sido “completo y absoluto”.

Sin embargo, reconoció que salvo reglas de oro como lavarse las manos o no tocarse la cara, el resto de directrices de la estrategia para enfrentar la pandemia no están escritas en piedra ni son inamovibles.

“Absolutamente nada en esta pandemia ha estado escrito en piedra, es inamovible”, reaccionó Salas a consultas de este editor, tras un fin de semana saturado de versiones de su posible salida del gobierno, lo cual él descartó.

“Seguiré aquí mientras las fuerzas, claro, me lo permitan, y mientras cuente también con el apoyo del señor Presidente que, insisto, ha sido completo y absoluto y de todo el equipo”, afirmó.

Una intensa estrategia para salvar vidas

Salas destacó que gracias a las oportunas medidas sanitarias adoptadas el país no lamenta cifras de 50, 100, 200, 300 fallecimientos.

“Eso –dijo– la población lo ha entendido. Ha entendido que estamos protegiendo las vidas directas y la salud de la gente, y por eso es que también hemos tenido mucha reacción positiva por parte de la población en general en el cumplimiento de las medidas”

“¿Qué siempre hay personas que quieren salirse, que no quieren entender, que quieren imponer su voluntad? Eso existe aquí y en toda parte del mundo, pero en realidad a mí lo que me motiva es que amo este país, que yo quiero que salgamos lo mejor librados posibles, con la menor cantidad de fallecimientos que se puedan dar en Costa Rica en medio de la pandemia”, aseveró.

Salas resaltó la respuesta del país y del sector privado.

“Sé que hay necesidad de reactivación. Costa Rica nunca se paralizó completamente. Siempre hemos tenido un nivel mínimo de actividad económica, diferente a otros países que han hecho cuarentenas generalizadas, justamente porque hemos tenido respuestas y acciones oportunas con un apoyo mayoritario y con un entendimiento de la población”, enfatizó.

“Siento que estamos todos, de verdad, en este mismo sentir, de que ninguna vida puede ser menoscabada por una transacción comercial, por un asunto de un dinero más, dinero menos, aquí la vida siempre se está poniendo como el primer bien que tenemos que conservar y luchar por él”.

Pero nada es inamovible

“Obviamente hay reglas de oro que son inamovibles: lavarse las manos en un lugar público antes de tocarse la cara, eso es inamovible, porque eso no va cambiar. El mismo hecho que si alguien está enfermo y que no salga a un lugar público, eso no va cambiar”, ahondó.

“Pero todo el resto de cómo hemos ido construyendo todos los diferentes criterios para ir tomando las decisiones ha sido un aprendizaje sumamente intenso, muy acelerado, donde hemos ido aprendiendo”, reconoció Salas, quien lució más distendido este lunes que durante la conferencia de prensa del viernes 29 de mayo.

“En todo momento estamos haciendo esa dinámica de aprender y mejorar y tomar los ajustes, pero la ruta que hemos trazado en su esencia se mantiene”, resaltó.

“Estamos constantemente analizando incluso qué podemos mejorar, qué podemos optimizar, qué no ha salido tal vez de lo mejor como considerábamos pero que podemos para ver como lo podemos hacer funcionar”, ratificó.