Edgar Fonseca, editor

La expresidenta Laura Chinchilla enfrentará un desafío mayúsculo en su aspiración por la presidencia del BID: sacar del ring al candidato del presidente Trump, destaca este lunes el diario El País de Madrid.

El BID entra en zona de convulsión con un fiel a Trump cerca de la presidencia. El candidato de Estados Unidos, Mauricio Claver-Carone, levanta ampollas en la institución, donde se le ve como ganador tras el apoyo de la mitad de los Gobiernos americanos, asegura El País

Hay normas no escritas –añade dicho diario– que conviene cumplir si no se quiere convertir la escena internacional en un avispero: la jefatura del Banco Mundial es para un estadounidense; la dirección gerente del Fondo Monetario Internacional, para un europeo; y el mando del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para un latinoamericano. Pero Donald Trump es un especialista en pisar charcos, y esta vez no será diferente: el presidente de la primera potencia mundial presentará, por primera vez en los 60 años de historia de la institución, a un candidato estadounidense para el BID.

Un movimiento –agrega El País– que rompe una tradición y un acuerdo tácito en la región y que ha levantado importantes ampollas en amplios sectores de la región.

La expresidenta costarricense Laura Chinchilla –destaca el medio español– partía como clarísima favorita antes de la pandemia: tenía las de ganar en un cuerpo a cuerpo con el argentino Gustavo Béliz, pero la entrada en la carrera -en plena crisis sanitaria, el momento menos esperado- de Mauricio Claver-Carone, de origen cubano, ha dado un giro de 180 grados en el proceso. A dos meses vista de la elección que sustituirá al exministro y diplomático colombiano Luis Alberto Moreno después de 15 años al frente del organismo, todo lo que no sea una victoria suya sería una sorpresa mayúscula, enfatiza El País.

Ver: diario El Paìs, Madrid