Edgar Fonseca, editor/Foto Casa Presidencial

“Aquí nos sentimos seguros, el virus está en todas partes, pero en Costa Rica nos sentimos tranquilos.  No tenemos que tener miedo si estamos aquí”, resalta Ruth Perracini, de nacionalidad suiza, de los primeros viajeros internacionales en retornar al país tras cinco meses de cierre de aeropuertos internacionales locales bajo alerta Santamaría por la pandemia del nuevo coronavirus.

Ruth y su esposo Andreas son eternos enamorados del país.

Vinieron por primera vez hace 33 años a pasar su una de miel tras su matrimonio en Berna y ahora fueron de los primeros viajeros internacionales en arribar tras reabrir el país sus operaciones en los principales aeropuertos el pasado 1 de agosto, destaca un reporte de Casa Presidencial.

Ambos consideran este país su segundo hogar.

En esta oportunidad volvieron con un propósito muy claro, asentarse en una residencia que adquirieron en las montañas de Cartago.

Ruth resaltó la seguridad de que disfrutan en tierras ticas desde desde la terraza de su nueva casa rodeada de aves del paraíso, sus flores favoritas.

Por ellas llaman a Costa Rica “su paraíso”, cita el relato.

Resaltaron también el sólido sistema de salud costarricense y el manejo nacional de la pandemia, para confirmar su deseo de retornar al país.

Por medio de un guía turístico

La pareja de suizos conoció al guía turístico Marco Córdoba quien les sirve de apoyo en sus viajes.

Para Cordoba, añade el reporte, el retorno de viajeros como los Perracin significa un lento pero esperanzador regreso a la “nueva normalidad” de la actividad turística tras cinco meses de cierre con un severo impacto económico, social, emocional.

Para su pequeña empresa de transporte y guía, esta pareja simboliza el regreso del sustento para su familia y, por medio de encadenamientos productivos, para  cientos de personas más, enfatiza dicho informe. 

Agrega que entre trescientas y cuatrocientas personas son alcanzadas gracias a los encadenamientos de la empresa de Córdoba, según la temporada.  Pequeños hoteles, restaurantes y  transportistas, así como proveedores de alimentos, artesanos y otros, forman parte de estos encadenamientos, según la versión oficial.

“Nosotros nos estamos protegiendo para protegerlos a ustedes (los turistas), de manera que el reencuentro sea seguro”, destacó órdoba.

El regreso de los vuelos y los turistas nos da esperanza en que se vea al país como un destino seguro, verde, sostenible, pero sobre todo seguro”, ratificó dicho guía.