No hay tuits sobresaltados de madrugada, no hay insultos ni bravatas, volvieron las conferencias de prensas diarias y ahora existe un presidente que llama al diálogo con una agenda de trabajo prolija, enfocada en una serie de prioridades, destaca el diario Clarín de Buenos Aires, Argentina, tras las primeras dos semanas del presidente Joe Biden en la Casa Blanca.

En sus primeros días de gobierno –agrega– la Casa Blanca de Joe Biden es muy distinta a la caótica de cuatro años de Donald Trump. Más allá del aluvión de decretos que el flamante presidente demócrata ha firmado estos días, puede decirse que el acto más drástico de Biden ha sido el regreso a la normalidad.

Biden asumió el 20 de enero y hay cambios de fondo, con la firma desde el primer día de una serie de decretos que revirtieron medidas implementadas por Trump y también otras para contener las cuestiones urgentes como la lucha contra la pandemia del coronavirus y la crisis económica.

Pero también hay cambios de forma, que en contraste con la montaña rusa de los años anteriores toman otra dimensión.

Biden hizo básicamente lo que había prometido durante su campaña. Y de una forma sistemática y ordenada. No hubo anuncios subrepticios por Twitter. Cada jornada estuvo dedicada a un tema, y la agenda presidencial fue anunciada a los corresponsales el día anterior, con horarios fijos y no fue alterada.

Especial: diario Clarín, Buenos Aires, Argentina