Edgar Fonseca, editor/Foto OIJ

El exsacerdote Mauricio Víquez Lizano, quien enfrenta una causa penal por 4 denuncias de supuestos delitos sexuales en perjuicio de menores, llegó extraditado ayer jueves al mediodía al aeropuerto Santamaría procedente de México.


Las autoridades mexicanas lo pusieron a la orden de agentes Interpol Costa Rica a las 7:25 a.m.


Víquez, de 56 años, quedó a la orden de la Fiscalía para la correspondiente indagatoria. Esta audiencia finalizó cerca de las 2:30 p.m.

La Fiscalía anunció que espera que el Juzgado Penal de Desamparados convoque para gestionar medidas cautelares contra el detenido.

La Fiscalía Adjunta de Género confirmó que minutos antes del mediodía el imputado Víquez Lizano llegó a territorio costarricense, luego de concretarse el proceso de extradición por parte de las autoridades de México a pedido del Ministerio Público de Costa Rica, citóun reporte oficial. 

Añadieron que Víquez, quien enfrenta la causa penal 18-000854-0994-PE, debía ser trasladado a celdas del Organismo de Investigación Judicial para ser reseñado (toma de datos previos y datos de identificación).

Luego lo pondrían a las órdenes de la Fiscalía, para tomarle la declaración indagatoria y, posteriormente, se definirá la posible solicitud de medidas cautelares. 

La Fiscalía consignó que al imputado se le investiga como sospechoso de cometer presuntos delitos sexuales en perjuicio de cuatro víctimas, quienes, aparentemente, para el momento de los hechos eran menores de edad. 

Agregaron que debido a que la causa continúa dentro de la fase preparatoria de la investigación, no es posible brindar información adicional, puesto que dicha etapa es privada para personas ajenas al proceso, tal como lo establece el artículo 295 del Código Procesal Penal. 

Detectado en México en 2019


Fue detenido en México en 2019 y había resistido por medio de abogados su extradición hasta que un juez de ese país autorizó su envío al país.

Víquez dejó el país ene enero de 2019 en medio de la polémica por las denuncias de cuatro afectados por sus presuntas acciones.

Según rastreos policiales, dicho sacerdote salió el 7 de enero de hace dos años.

Viajó inicialmente a Panamá.

Luego se movió hacia México donde fue detectado tras descubrirse redes sociales a nombre suyo.

Las autoridades locales coordinaron con las mexicanas hasta dar con su paradero el 18 de agosto de 2019 en una residencial de San Nicolás de los Garza, Nuevo León, fronterizo con EE.UU.

Según la Fiscalía, la extradición del imputado se consiguió como resultado de un arduo trabajo conjunto entre las autoridades costarricenses y mexicanas, con la coordinación de la Oficina de Asesoría Técnica y Relaciones Internacionales del Ministerio Público (OATRI). 

Las diligencias para localizar y detener al sospechoso fueron dirigidas por la Fiscalía y el Organismo de Investigación Judicial, hasta su captura el 18 de agosto del 2019.

De inmediato, la Fiscalía Adjunta de Género y la OATRI iniciaron los trámites para solicitar la extradición.

No fue hasta el pasado 8 de abril que la Cancillería mexicana puso al detenido a las órdenes de la Fiscalía General de ese país, luego de que se resolviera una serie de recursos legales interpuestos por el exsacerdote.  

La entrega del imputado a las autoridades costarricenses se realizó en el plazo de 60 días naturales que establece el tratado bilateral de extradición, el cual corre a partir de que el sospechoso fue puesto a la orden de los órganos competentes para ejecutar su entrega, citó la Fiscalía.