Especial Prensa Gráfica, San Salvador/Foto Jorge Carbajal, LPG

El covid-19 le cambió la vida y los planes a muchas personas en el mundo. Uno de ellos es Giovanny Martínez, originario de San José, Costa Rica, quien en febrero de 2020 llegó a El Salvador como parte de la ruta que llevaba rumbo a México, donde esperaba llegar para probar suerte como músico, artista o compositor.

Catorce meses después, sigue en El Salvador, pero no como artista, compositor o músico, sino que como malabarista de machetes, forma en la que se gana la vida mientras regresa a su país natal, con ayuda de un organismo internacional.

Giovanny quería llegar a la capital mexicana para buscar apoyo y convertirse en alguien exitoso, ya que según él es uno de los países de la región en los que más se apoya la música y el arte. 

“Tenía fe de llegar allá y de optar por algo grande, intentar ir por el pez gordo, ya que allá apoyan el arte”, dijo. Contrario a otros centroamericanos, caribeños y sudamericanos, el joven, quien hace seis días cumplió 24 años de edad estando en suelo salvadoreño, no quería ir a Estados Unidos a realizar el sueño americano, sino que arribar al país azteca a buscar la fama y la fortuna, pero en el arte. 

Se entrenó 5 meses

“Creo que si el producto era bueno, se vendería por sí solo, en música, actuación o composición, con suerte llegaría a tener éxito”, agregó.

Atado de manos por la pandemia y por estar en un país extraño, a Giovanny solo le tocó aprender malabarismo con bolas, con antorchas y machetes.

“Lo aprendí en plena pandemia, entrené durante cinco meses, una hora cada día, y así aprendí”, contó.

Especial PuroPeriodismo: Giovanny, el tico que se quedó varado en El Salvador por la pandemia y busca ganarse la vida mientras logra volver a casa, Prensa Gráfica, San Salvador