Carlos Loret de Mola, periodista Ciudad de México

Dos semanas antes de las elecciones se vacunaba al doble de gente que dos semanas después de los comicios.

Ante ello, se redoblaron las críticas al presidente por el uso electoral que ha dado a la vacunación.

El presidente se quejó de esas críticas, dijo que eran de mala fe.

La conclusión es contundente: el gobierno ha tenido vacunas suficientes para no relajar el ritmo de vacunación. Después de las elecciones ha habido millones de vacunas en la bodega, pero el gobierno ya no tiene la prisa electoral: ya pasó el domingo 6 de junio, ya no se le puede sacar jugo político. Y por eso desplomó el ritmo de vacunación: no es que no haya vacunas disponibles, es que ya no se están apurando en aplicarlas. Nada de que “no hemos tenido disponibilidad suficiente de vacunas”. Mentira. Otra mentira. Tenemos un presidente adicto a mentir. Le han contabilizado más de 40 mil en tres años de conferencias mañaneras. Nada más que hay algunas mentiras que duelen más que otras: esta juega con la salud de la gente.

Carlos Loret de Mola, Ciudad de México