Edgar Fonseca, editor/Foto Minor Solís, Asamblea Legislativa

Los grandes lavadores de dinero ilícito no son detectados o reportados por el sistema financiero costarricense, denunció este martes en la Asamblea Legislativa el fiscal general adjunto Warner Molina.

Según Molina, el sistema nacional de inteligencia financiera es poco eficaz en detectar o reportar esos casos.

“No es funcional”, remarcó.

Sostuvo que al banco le conviene reportar ante la Unidad de Intervención Financiera los malos clientes, de bajo perfil, que no son atractivos en el portafolio de negocios y, de esa forma, satisfacen estadísticamente los requerimientos.

Afirmó que dicha unidad parece conformarse con esa cuota de Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) y agrega datos que provienen de fuentes abiertas y otras bases de datos, que generan un informe de inteligencia, que es confidencial y remiten al Ministerio Público.

Muy tentador no reportarlos

Molina aseveró que los informes de esa unidad no son idóneos para las investigaciones judiciales.

“No son idóneos –dijo– porque si el negocio de un banco es tener buenos clientes  puede resultar muy tentador, nos dice el sentido común, no reportar a esos buenos clientes, aunque estén realizando operaciones algo sospechosas, ya que reportar al cliente implica cerrarle las cuentas y decirle que no puede hacer negocios en ese banco”.

“Pero si el cliente no es muy bueno –agregó– en términos económicos o ocasional, se le aplica con todo el rigor la normativa anti lavado”.

“Se comprenderá entonces porque el sistema de prevención anti lavado es tan poco eficaz y esa metodología no resulta funcional , no da resultados”, puntualizó.

Ratificó que el sistema de prevención es poco eficaz, no funcional, por más que lo promueva el Grupo de Acción Financiera Internacional

Insistió en que los grandes infractores no son detectados o reportados por más sospechosas que resulten sus operaciones financieras.

Puso de evidencia recientes sanciones a dos bancos por incumplir la normativa antilavado.

“Si la Sugef es más acuciosa y coordina acciones con la UIF, seguramente habría más entidades financieras sancionadas”, enfatizó.

Viraje en persecución

Confirmó un viraje en la estrategia de persecución de este tipo de delitos.

Dijo que en lugar de que las entidades financieras hagan reportes de operaciones sospechas que muchas llegan cuando ya los dineros no están, la idea ahora es que notifiquen a la Fiscalía para ordenar el congelamiento preventivo de cuentas y montar un caso penal a partir de ahí. 

Si el caso no prospera como legitimación de capitales se pasa a una figura no penal que es capitales emergentes, donde la persona tendrá que demostrar de dónde salieron esos dineros, amplió.

“Estamos hablando de una lucha más frontal porque francamente estamos perdiendo la batalla”, reconoció.

“Es un tema de tiempo para que el enfermo pase a una etapa más complicada”, previno.

El fiscal Molina hizo tales manifestaciones ante la comisión legislativa que investiga supuesta penetración del crimen organizado y del narco en partidos y municipalidades.