Edgar Fonseca, editor

El periodista Lafitte Fernández Rojas, de 67 años, uno de los más reconocidos profesionales en comunicación del país de las últimas décadas, falleció la tarde de este viernes en el hospital Calderón Guardia tras sufrir un reciente severo quebranto de salud.

Fernández, oriundo de Turrialba, quien labró una vasta trayectoria en los diarios Excelsior y La Nación así como en El Diario de Hoy de San Salvador, murió tras sufrir un derrame.

Fernández es apreciado como uno de los más sagaces periodistas investigadores del país.

Se caracterizó por un riguroso ejercicio en procura de sustentar graves casos de corrupción y de crimen organizado tanto en el país como en el exterior.

Formó parte de las primeras unidades de investigación periodística que inquirieron la penetración de poderosas bandas y mafiosos internacionales en el país desde los años 70.

A finales de la década del 90 partió a San Salvador donde, como editor principal de El Diario de Hoy, forjó una radical transformación profesional en dicho medio y en esa nación, recién salida de la guerra civil.

De regreso en el país dirigió Teletica.com.

Recientemente estaba dedicado a finalizar un libro con sus experiencias investigativas sobre mafias y carteles internacionales en el país.

Fenández Rojas nació en Turrialba, Cartago, Costa Rica, el 7 del marzo de 1954.

Se graduó como periodista en la Universidad de Costa Rica.

Desarrolló su carrera en Radioperiódicos Reloj, La Prensa Libre, Excelsior y La Nación. 

Dirigió, también, El Diario de Hoy en San Salvador.

Dirigió Diario1.com, San Salvador.

— Mencionabas aguijones personales, familiares, pero también planteás el ser periodista como un tema vocacional. ¿Cuáles son ingredientes fundamentales para ser un buen periodista? *

—Hay tres “patas” fundamentales en un periodista, la vocación, la disciplina y el método. La vocación requiere el talento natural, sin ese talento en esto no se va a ningún lado. Si el talento natural, sumado a la vocación como un solo elemento, no fuera necesario, sería tan fácil como agarrar a un muchacho, mandarlo a estudiar 10 años a la Sorbona y creer que va a venir escribiendo como García Márquez. Ni las escuelas, ni las universidades, van a sustituir nunca ese talento. El talento se pule, se lleva, por lo menos entre los mejores. Lo segundo es la disciplina. Sin disciplina, sin pasión, sin ahogo, sin largos horarios, no hay buen periodista, y tercero, el método, que lo aprendés. El método al principio es pura pasión. Uno es como un caballo correlón, se cae una avioneta, sale en carrera. Camina tres días, viene y escribe… por lo menos, a mí, la universidad no me ayudó a sistematizar el método.

La noticia de su fallecimiento causó honda conmoción entre conocidos y allegados

“Fue mi querido profesor, colega y tuve la suerte, como periodista y funcionario público, de recibir sus apreciaciones, consejos y críticas… las cuales atesoro. “Con datos se hacen maravillosas historias periodísticas”, nos decía en sus telúricas clases. Lo apreciaré siempre, profundamente, por su valentía y por haberme permitido estar, en espacios, de reflexión, análisis y confesión de sus investigaciones. Y por ser un ser humano querible. Mucho de mi ser periodístico tuvo la forja de su aprendizaje, la envidia sana de leer sus reportajes e indagaciones, su capacidad narrativa y su arrebato. Gracias Laffitte. Tu legado no quedará en el silencio cómplice”, escribió Boris Ramírez, director del Sistema Nacional de Radio Y Televisión (SINART).

“Mi más sentido pésame a su familia y exoreso mi dolor personal por la partida de un gran amigo, compañero y periodista”, expresó en un mensaje el abogado y exdiputado Federico Malavassi Calvo.

“Con dolor llega la noticia desde su amada Turrialba, ha fallecido el periodista, escritor y amigo , que nos dio grandes lecciones profesionales y de vida. Lafitte Fernandez es el gran maestro del periodismo por su escala de valores y valentía”, reaccionó el periodista Everardo Herrera.

“Lo demostró siempre apegado a una fluidez de una escritura ágil, precisa y creativa que nos hizo viajar por sus párrafos”, añadió.

“Deja un vacío el maestro y amigo que se va , pero nos llena el alma valorarlo . Le pedimos a Jesucristo paz a sus familiares al tiempo que agradecemos haberlo encontrado en nuestro camino”, agregó.

“Fue hielo lo que sentí que se deslizaba en mi espalda al enterarme de la muerte de Lafitte Fernandez. Desde aquella vez que me entrevistó en su oficina para darme la oportunidad de hacer periodismo en el Diario de Hoy, no he sentido tanto respeto por alguien que se tomara el tiempo para formar a sus periodistas y creer en ellos. Aprendí mucho de él, no sólo por esas mañanas de sábado en que nos enseñó a escribir, era de buena pluma y enorme corazón. Me ofreció que lo llegará a visitar a San José para conversar, pero no alcanzo el tiempo. Grande, Lafitte, al menos pude agradecerle todo en vida”, escribió desde San Salvador el periodista Mauricio Vallejo Márquez.

“Hoy Costa Rica perdió a un periodista de primer mundo y nuestro cantón a un turrialbeño de corazón que lucho siempre con su pluma por un mejor país para todos. Vamos a extrañar tus escritos llenos de valor y de verdad, pero siempre te recordamos con cariño y admiración”, escribió en redes Arturo Vargas Royo.