Edgar Fonseca, editor

El Banco Central negó este martes que la plataforma SINPE Móvil haya sufrido alguna falla y atribuyó las interrupciones de servicios de los últimos días en distintos bancos a deficiencias internas en dichas entidades financieras.

Los bancos de Costa Rica, Nacional y Popular presentaron severos problemas en sus plataformas de servicio vía SINPE Móvil en el fin de semana.

El Popular debió hacer una desconexión total de servicios por dos horas el viernes a la 1:30 p.m. y el sábado aún continuaban las fallas.

También el Banco de Costa Rica hizo una desconexión temporal de su servicio SINPE Móvil.

No hay falla

La plataforma central del SINPE en el Banco Central no ha presentado ninguna falla, aseguró un comunicado oficial este martes.

Los reportes resultantes indican que en este tiempo la plataforma central de SINPE, a cargo del Banco Central, no ha tenido saturación o problema alguno, enfatizaron.

Destacaron que el BCCR da seguimiento a esa plataforma las 24 horas del día, los siete días de la semana. Para apoyar esa tarea cuenta, además, con múltiples herramientas automatizadas, con capacidad de generar alertas tempranas sobre potenciales interrupciones.

Problemas en sistemas internos

El Central ratificó que las recientes interrupciones en los sistemas internos de algunas entidades financieras han impedido la realización con éxito de transacciones electrónicas vía SINPE Móvil.

Agregaron que se han comunicado con las entidades financieras que han presentado esos problemas y está colaborando con ellas para que puedan resolver las fallas lo antes posible.

Aumento dramático en transacciones digitales

Según el Central, producto de la pandemia, en el último año y medio las entidades financieras del país han experimentado un aumento dramático en el nivel transaccional soportado por sus infraestructuras tecnológicas, a lo que se suma el hecho de que en el mes de diciembre más que se duplica el nivel operaciones en comparación con meses anteriores.

Ello –sostiene el comunicado oficial– ha obligado a las entidades a aumentar en forma significativa la capacidad de sus sistemas informáticos para mantener el servicio a sus clientes.