Editorial El Faro, San Salvador

El Faro cerró el 7 de abril su portada en protesta contra la ley mordaza aprobada en la Asamblea Legislativa.

Es una medida extraordinaria en la vida de El Faro, y que tomamos ahora porque en el proceso antidemocrático, de concentración de poder y de persecución a los críticos emprendido por el grupo que gobierna con el presidente Nayib Bukele, la legalización de la censura es un un atentado contra las libertades de prensa y de expresión sin precedentes desde el fin de la guerra civil. 

Las enmiendas al Código Penal, aprobadas de emergencia el pasado 5 de abril por la Asamblea de Bukele, castigan con hasta 15 años de prisión por informar sobre las pandillas, sobre sus víctimas y por ende sobre la violencia y el control que ejercen sobre una considerable parte de la población. Las reformas, además, ponen en riesgo de prisión a quienes informen sobre pactos entre políticos y pandilleros, y esto ocurre en un contexto en el que las negociaciones de este Gobierno han sido demostradas periodísticamente con documentos oficiales de la propia Fiscalía General de la República.

Estas medidas colocan a Bukele en el mismo club del dictador nicaragüense Daniel Ortega y sus pares Nicolás Maduro y Jair Bolsonaro, tiranos que para gobernar han necesitado reprimir toda crítica y todo reporte de la realidad que discrepe con la versión oficial. 

Especial PuroPeriodismo: El Faro, San Salvador