Edgar Fonseca, editor

Fue degradado de un alto cargo en el Banco Mundial por acoso sexual. Ahora, el economista Rodrigo Chaves, quien hizo campaña como un marginado populista en una elección marcada por la ira contra los políticos tradicionales, lidera las encuestas para convertirse en el próximo presidente de Costa Rica el domingo, destaca un informe de The New York Times este viernes en vísperas de las elecciones presidenciales en el país.

Es un ascenso inesperado a la prominencia en un país que ha asumido un papel de liderazgo en el avance de políticas progresistas en Centroamérica, lo que subraya cómo el deseo de castigar a las élites políticas por el estancamiento económico está eclipsando la mayoría de los demás problemas, agrega el influyente diario neoyorquino.

En 2019, Chaves fue reprendido por el Banco Mundial por lo que se demostró que era un patrón de conducta sexual inapropiada contra los empleados subalternos, aunque los detalles de su comportamiento fueron publicados por un periódico de Costa Rica recién en agosto, detalles que el candidato presidencial ha refutado repetidamente.

La negación y minimización de Chaves de una historia documentada de acoso sexual se produce dos años después de que otro político costarricense, el expresidente y premio Nobel de la Paz, Óscar Arias Sánchez, evitara por poco ser procesado por abuso sexual, en un escándalo que sacudió al país.

Especial PuroPeriodismo: He Was Demoted for Harassing Women. Now He’s the Front-Runner for President, The New York Times

Arias fue acusado en 2019 de agresión sexual o mala conducta por parte de al menos nueve mujeres, emergiendo como uno de los casos de #MeToo más importantes en América Latina. Sin embargo, en diciembre de 2020, se retiraron los cargos presentados contra él por dos de las mujeres.

Amenaza en nación más liberal e igualitaria de América Central


Los activistas de derechos humanos ahora dicen que la apuesta por el poder de Chaves amenaza con socavar el progreso en la nación más liberal e igualitaria de América Central, cita el Times.

“El mensaje que esto le está enviando a la sociedad es que el abuso sexual es algo menor, algo que no es grave”, dijo Larissa Arroyo, abogada costarricense de derechos humanos. “Esta campaña está normalizando y legitimando el abuso”.

Chaves y su oficina de prensa no respondieron a una solicitud de entrevista, asegura el diario neoyorquino.

Chaves languideció en la oscuridad hasta su alianza con Pilar Cisneros, una destacada periodista costarricense, quien lo presentó ante los votantes costarricenses como un administrador experimentado que enfrentaría la corrupción.

Apenas un día después de que Cisneros se uniera a la campaña de Chaves en agosto, el diario local La Nación hizo pública la investigación del Banco Mundial que encontró que demostró un patrón de acoso sexual contra empleadas jóvenes entre 2008 y 2013, agrega la publicación el diario estadounidense.