Edgar Fonseca, editor/Imagen Ovsicori-UNA

Un total de 1209 sismos con un rango de magnitud, entre 0,0 y 6,2, fueron detectados en abril por las estaciones Ovsicori-UNA tanto en el territorio nacional como hacia las regiones fronterizas con Nicaragua y Panamá.

Según un reporte oficial, únicamente 12 (correspondiente con el 09 % del catálogo mensual) fueron reportados como sentidos por la población costarricense mediante las redes sociales del Observatorio en Facebook y Twitter.

En el primer cuatrimestre de 2022 fueron detectados 4.398 sismos: 1.182 en enero; 960 en febrero; 1.047 en marzo y los 1.209 de abril, lo cual lo constituye en el mes de mayor actividad telúrica.

Dichos datos trascendieron mientras este lunes se registró a las 11:34 a.m. un fuerte sismo con epicentro en Veracruz de Santa Cruz, Guanacaste, con magnitud 5,1. No hay informes de víctimas ni daños materiales.

El temblor, informó Ovsicori-UNA tuvo una profundidad de 30.51 km, con epicentro: 1.4 km al suroeste de Veracruz, Santa Cruz, Guanacaste.

57 sismos en un día

Especial PuroPeriodismo:OVSICORI-UNA: http://www.ovsicori.una. ac.cr/index.php/sismos-sentidos.

Las regiones sísmicamente más activas durante el mes de abril fueron –según dicho ente–  Pacífico Central, específicamente hacia la entrada del Golfo de Nicoya y la zona Sur, a lo largo de la península de Osa, el golfo Dulce y en los alrededores de Golfito.

El día con la mayor cantidad de sismos fue el 21, con un total de 57 eventos, mientras que durante el día 1 se registró la menor cantidad desismos, con tan sólo 25 eventos. El crecimiento mensual en la cantidad acumulada de sismos ha sido constante, de manera que, además de comportarse muy similar a lo observado en meses anteriores, explica cómo en Costa Rica el catálogo sísmico está dominado por sismicidad de fondo y no por secuencias de tipo cascada, donde existen sismos premonitores, un evento principal y una correspondiente secuencia de réplicas, resalta el reporte.

La profundidad tanto del evento principal como de sus réplicas, se interpreta que la secuencia ocurrida el 21 de abril responde al proceso de subducción de la placa del Coco por debajo de la placa del Caribe, explican los especialistas.

Detallaron que el sismo de mayor magnitud, Mw = 62, ocurrió el día 21 a las 00:42, hora local, con una profundidad de 25 km y su epicentro se ubicó a120 km ha- cia el suroeste de Managua, frente a la costa Pacífica nicaragüense. De acuerdo con los parámetros de la falla causante central y mecanismo de ruptura, estos eventos son generados a lo largo de la interfaz donde la placa del Coco se subduce por debajo de la placa del Caribe. El material que se subduce por debajo de la plataforma continental se caracteriza por ser sedimentos poco consolidados y ricos en fluidos, los cuales juegan un papel muy importante en la generación de sismos lentos y tsunamis

Las observaciones muestran como en la región norte, los sismos de la zona de subducción del sur de Nicaragua siguenperturbando el movi- miento de la costa costarricense. Aunque en menor amplitud, las estaciones en la costa pacífica tienen un movimiento casi nulo durante un periodo intersísmico donde normalmente se debería observar un movimiento hacia al norte. 

Zona sur bajo observación

En la península de Osa se observa un nuevo sismo lento (SSE, por sus siglas en inglés), precisa el informe. 

Al contrario del SSE ocurrido entre el 30 de enero y el 6 de marzo de 2022, este nuevo SSE parece afectar la totalidad de la península de Osa, con la particularidad de que el movimiento empezó en el norte de la península a mitad de abril y luego se propagó hacia el sur, alcanzando las estaciones ubicadas al sur de la península, aproximadamente el 2 de mayo de 2022. En las estaciones del norte, la amplitud del SSE es de aproximadamente 3 cm en dirección S-SE, la cual apunta hacia la trinchera mesoamericana, añaden. 

A la fecha de creación de este boletín, no se observa una desaceleración del evento, por lo que el Ovsicori-UNA mantendrá un monitoreo permanente del proceso, ya que múltiples estudios  han demostrado que los sismos lentos tienen la capacidad de aumentar (o reducir) los esfuerzos de corte a lo largo de los márgenes de las regiones efectivas de contacto donde nuclean grandes terremotos, provocando una aceleración, o bien, retardo en la ocurrencia de estos grandes eventos, ratifica el reporte.