Edgar Fonseca, editor

“Limón se nos va de las manos”, denunció este lunes el obispo de la diócesis caribeña, monseñor Javier Román, tras el grave asalto perpetrado la noche del domingo contra el sacerdote Adalberto Dorati, responsable de la parroquia de Campo 2, Cariari, Pococí.

Dicho sacerdote fue víctima de un asalto por al menos dos sujetos que irrumpieron en la casa parroquial, confirmaron las autoridades y personeros de la iglesia y la familia del afectado.

Los agresores se llevaron ¢600 mil recolectados durante las celebraciones del domingo 15 de mayo en que se festeja a San Isidro Labrador, patrono de los agricultores.

También robaron dos computadoras y dos teléfonos celulares.

OIJ informó que la víctima de presentó a denunciar el hecho a las 5 a.m. en la oficina regional.

Monseñor Javier Román, obispo de la diócesis de Limón, condenó el hecho y denunció que la inseguridad amenaza con tomar a la región.

“En medio de esta ola de delitos, el dìa de ayer domingo de forma violentael párroco de Campo2 de Cariari, el P. Adalberto Dorati, fue víctima de un asalto en su casa de habitación, fue agredido brutalmente”, ratificó monseñor Román, este lunes.

“A Dios gracias se encuentra bien y en proceso de recuperación”, añadió el prelado.

Limón se nos va de las manos

“Limón se nos va de las manos y no podemos permitirlo”, remarcó monseñor Román en su nota pública.

“Constatamos desde hace meses, la creciente ola de crímenes, robos, y asesinatos en diferentes zonas de nuestra provincia y que nos envuelve en un clima de inseguridad”, enfatizó.

“Con la ayuda de Dios y la acción de todos comenzando por las autoridades, lo podemos recuperar”, instó.

“Pedimos mayores esfuerzos oara la seguridad de los vecinos”, urgió el jerarca eclesiástico limonense.