Edgar Fonseca, editor

El presidente Rodrigo Chaves admitió ayer miércoles el impacto en los consumidores por la fuerte subida en los precios de los combustibles.

Los precios suben mañana viernes y quedarán: gasolina súper: ¢1.104,, litro; regular: ¢1.081; diésel: ¢1.004.

“Se nos fue de la mano”

“Se nos fue de la mano la situación”, reconoció en la conferencia de prensa semanal, la primera que realiza tras haber suspendido actividades públicas debido a afecciones estomacales y respiratorias que le aquejaron luego de una intensa gira por localidades de Guanacaste con motivo del 198 aniversario de la Anexión del Partido de Nicoya.

Ante la galopante subida de los costos, Chaves dio marcha atrás y retomó un plan de PLN y PUSC para reducir el impuesto a los combustibles.

Dicho proyecto fue cuestionado inicialmente por el gobernante y el ministro de Hacienda, Nogui Acosta, debido al fuerte impacto en el fisco.

Ahora va con urgencia

“Ante cualquier aumento más allá de ¢900, producto de la situación global o lo que fuese en estos momentos, el Estado costarricense se va a sacrificar para que no suba de ahí. Si baja de ₡900, buena la hora”, aseveró.

“He instruido al ministro de Hacienda y a la ministra de la Presidencia que preparen con carácter de urgencia un proyecto de ley para asegurar que el costo de los combustibles sea una realidad”, confirmó.

“Que eso sea llevado adelante, el financiamiento, que el impuesto único de combustible bajará por el periodo que sea necesario para asegurarse que el techo nunca va a ser roto”, añadió.

“El Gobierno de la República quiere que la gasolina y el diésel no suban, en el caso de la súper, más de ¢900 el litro y el diésel a más de ¢800”, dijo.