Edgar Fonseca, editor

La expresidenta Laura Chinchilla destacó la forzada caída de la cúpula PLN como un paso en la dirección correcta pero advirtió que la “lucha no ha terminado”.

El Comité Ejecutivo de Liberación renunció en pleno la noche del miércoles en un recrudecimiento de la crisis interna que sacude al partido de mayor trayectoria en el país con casi 70 años de vigencia, por cumplir el próximo año.

La renuncia de los miembros de dicho órgano y la convocatoria a una asamblea nacional extraordinaria el próximo 24 de setiembre figuraron dentro de decisiones que se dieron menos de una semana después que Chinchilla se retiró abruptamente del partido al cuestionar sus estructuras y rumbo.

Paso esperanzador pero…

“El @plncr ha dado un paso esperanzador en la dirección correcta, pero quedan acciones por emprender”, dijo Chinchilla este jueves en un tuit tras trascender la renuncia de los miembros del comité ejecutivo, entre ellos del hasta entonces Secretario General, exdiputado Gustavo Viales, envuelto en un escándalo por haber visitado, hace un año, un condominio donde fue detenido luego un presunto capo narco de la zona sur de apellido González, alias Pancho Villa.

Chinchilla presionó, sin éxito en las ultimas semanas, por la salida inmediata de Viales, quien alega inocencia en su caso.

“Las voces de los más destacados liberacionistas apoyados por cientos más, no se deben aplacar”, aseveró la exmandataria 2010-2014.

“La lucha no ha terminado”, advirtió en su mensaje mientras centenares de dirigentes históricos y militantes del PLN, de reconocida trayectoria, demandaron un remezón en las estructuras.

El pedido lo publicaron este jueves en La Nación y fue encabezado por Rosemary Karpinsky Dodero, Sonia Picado Sotela, Rodrigo Oreamuno Blanco, Francisco Antonio Pacheco, Eduardo Lizano Faith y Luis Liberman Ginsburg.

El pronunciamiento se sumó al de otras instancias como la Juventud PLN que también exigió la dimisión de la actual cúpula dirigente tras el tercer fracaso electoral presidencial del partido consumado el 3 de abril anterior con ka derrota del expresidente José María Figueres ante el hoy presidente, Rodrigo Chaves, quien lideró un movimiento sin estructura ni equipo de trayectoria.

Figueres, quien controla las estructuras partidistas, guarda silencio tras la decisión del comité ejecutivo y las demandas de dirigentes y sectores.