La dictadura orteguista condenó este viernes al obispo Rolando Álvarez a 26 años de cárcel y lo despojó de su nacionalidad como nicaragüense. La condena ocurre un día después que monseñor Álvarez se negara a ser desterrado de Nicaragua junto con los 222 presos políticos que se encuentran en Estados Unidos, informa La Prensa de Managua.

La sentencia fue leída por el magistrado orteguista Octavio Ernesto Rothschuh. A monseñor Álvarez lo condenan por “ser autor de los delitos de menoscabo a la integridad nacional, propagación de noticias falsas a través de las tecnologías de la información y la comunicación, obstrucción de las funciones, agravada desobediencia o desacato a la autoridad”, según dicho medio.

El sitio Confidencial consigna que el magistrado sandinista Rothschuh, presidente de la Sala Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua (TAM), detalló los años de prisión por cada presunto delito:

  • Diez años de cárcel por el supuesto delito de “conspiración”.
  • Cinco años de cárcel por el supuesto delito de “propagación de noticias falsas”.
  • Cinco años y cuatro meses de cárcel por el supuesto delito de “obstrucción de funciones agravada”.
  • Un año de cárcel por el supuesto delito de “desacato a la autoridad”

Además, el régimen ordenó despojar de su nacionalidad al líder religioso —tras señalarlo de “traidor a la patria”—, tal como hizo con los excarcelados políticos desterrados este jueves 9 de febrero.

El juicio político contra Álvarez estaba previsto para el próximo miércoles 15 de febrero, a cargo de la jueza orteguista Nadia Camila Tardencilla Rodríguez, titular del Juzgado Segundo de Distrito Penal de Juicios de Managua, agrega Confidencial.

Este jueves, monseñor fue trasladado hacia la cárcel La Modelo, en Tipitapa, Managua, luego que rechazó abordar el avión que trasladó a Estados Unidos a los exreos políticos que fueron desterrados.

En una alocución pública, la noche del jueves, el dictador Daniel Ortega dedicó gran parte de su discurso a insultar al líder católico, a quien calificó de “soberbio”, “desquiciado”, “energúmeno” y “personaje”.

El mandatario sandinista dijo que el obispo estaba haciendo fila, pero antes de subir las gradas del avión, comenzó a decir que no se subiría, porque “primero tendría que hablar con los obispos”, añade Confidencial

“Cosa absurda, si hay una disposición del Estado nicaragüense, que él no puede cuestionar”, criticó el dictador.

“No sé qué piensa este señor (Álvarez), que frente a una decisión del Estado nicaragüense, él dice que no acata, una resolución de un poder del Estado que lo está mandando a irse de país”, reprochó.

“Lo que tenemos es un comportamiento de soberbia, de quien se considera el jefe de la Iglesia en Nicaragua, el líder de la Iglesia latinoamericana, y debe pensar que está a punto de optar el cargo de su santidad el papa”, comentó el caudillo sandinista.

“Está desquiciado —prosiguió—. Ahora que llegó a La Modelo, llegó que era un energúmeno. No puede tener el coraje de Cristo, que aguantó los azotes y soportó la crucifixión. No acepta que lo metan en una celda donde hay centenares de presos”, cita el medio.

1 COMENTARIO

Comments are closed.