Edgar Fonseca, editor

Jacob Flickinger, de 33 años, un veterano de las Fuerzas Armadas canadienses que creció en la región de Beauce en Quebec, una de las siete víctimas mortales de un ataque israelí el lunes a vehículos de ayuda humanitaria en Gaza, residía en Costa Rica junto a su esposa y un bebé de 18 meses, destacan medios internacionales.

Flickinger pretendía desarrollar en el país servicios como preparador físico.

Dejó a su familia hace tres semanas con destino a la convulsa Franja de Gaza.

Era un trabajador humanitario y hombre de familia “leal y devoto” que fue “perseguido” y asesinado por Israel mientras intentaba ayudar a los necesitados, dijeron sus padres a la BBC.

Viajó a la Franja de Gaza para distribuir alimentos con World Central Kitchen y tenía previsto partir a finales de esta semana, según contó su padre, John Flickinger, al diario The Washington Post, informa el sitio Infobae.

“Era un buen hombre”, dijo su padre. “Hacía lo que le gustaba y sólo quería servir y ayudar a los demás”.

Flickinger nació y pasó la mayor parte de su infancia en Saint-Georges, una pequeña ciudad de Quebec, hijo de madre canadiense y padre estadounidense.

Pasó casi una década en las Fuerzas Armadas canadienses e hizo un período de servicio en Afganistán, donde sirvió en Kandahar, relató su padre al Post.

Tras dejar el ejército en 2019, conoció a su pareja, Sandy Leclerc, y tuvieron un hijo. La pareja se mudó a Costa Rica, donde Flickinger comenzó un negocio como entrenador físico.

También ayudó en Acapulco, México

Antes de ir a Gaza, Flickinger también viajó a México con World Central Kitchen, informa el sitio The Independent de Londres.

Un homenaje de Restaurantes en Acapulco en Facebook decía: “Qué triste noticia falleció nuestro amigo Jacob que nos ayudó en el puerto de Acapulco llevando comida a todos lados y con quien convivimos varios días.

“QEPD me dijo en una ocasión que vino a ayudar y no a distraerse en otras cosas. Un abrazo hasta el cielo”. decía.

El grupo también publicó un conmovedor video de Flickinger sonriendo mientras repartía botellas de agua a los lugareños en Acapulco, México, y chocaba los puños.

Una foto de Flickinger, con una camiseta estampada de World Central Kitchen, en Acapulco está fechada en noviembre de 2023.

“Fue un asesinato selectivo”, dice su padre

“En mi opinión, se trató de un asesinato selectivo de trabajadores humanitarios que resultaban ser extranjeros”, dijo el padre de Flickinger, en una entrevista con CBC News de Canadá el miércoles por la tarde, sentado junto a su exesposa, Labrecque, en su casa en Saint-Georges, a unos 200 kilómetros al noreste de Montreal.

Con doble ciudadanía canadiense y estadounidense, Flickinger había estado en Gaza como voluntario para World Central Kitchen desde principios de marzo, dijo su familia en una entrevista el miércoles.

Los trabajadores humanitarios han estado corriendo para distribuir alimentos mientras la hambruna se avecina en Gaza, seis meses después de la invasión de Israel.

Pero la entrega de ayuda ha resultado mortal. Más de 196 trabajadores humanitarios, muchos de ellos palestinos que trabajaban para la UNRWA (Agencia de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas), han sido asesinados desde el inicio de la invasión en octubre, según Aid Worker Security Database, un grupo financiado por Estados Unidos que registra importantes incidentes de violencia contra personal de auxilio, destaca el sitio canadiense.

Los padres de Flickinger, Sylvie Labrecque y John Flickinger, dicen que el ataque contra Flickinger y seis de sus colegas fue un claro ataque dirigido por las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) debido a lo obviamente marcado que estaba el convoy de World Central Kitchen. También viajaba por una ruta humanitaria muy utilizada y el grupo había coordinado sus movimientos de antemano con las FDI, dijeron.

“En mi opinión, se trató de un asesinato selectivo de trabajadores humanitarios que resultaban ser extranjeros”, dijo el padre de Flickinger en la entrevista con CBC News Canadá.

“Ya ha sucedido antes. La mayoría de los trabajadores humanitarios asesinados hasta la fecha eran de Gaza, y es parte de un intento de (no sé qué están pensando) ¿matar de hambre a la población en Palestina? No lo sé. Castigo ¿Venganza? Esta guerra no tiene sentido. Todas las guerras no tienen sentido”.