• ¿Qué grado de coherencia refleja la presencia de mandatarios, jefes de Estado, representantes de gobiernos avalando con su presencia el inicio de un mandato ilegítimo producto de una reelección inconstitucional?

Daniel Zovatto, Politólogo y jurista/Foto La Prensa Gráfica, San Salvador

Lo dije el jueves vía X y lo reitero hoy: en este segundo periodo de gobierno, Nayib Bukele es un presidente ilegítimo, ya que su reelección fue inconstitucional.

Este sábado, en El Salvador, hemos presenciado la “coronación” de un populista autoritario disfrazado con ropajes democráticos.

La popularidad de un presidente, por más alta que sea, NO es un cheque en blanco para socavar la democracia y avanzar hacia el autoritarismo.

Una elevada popularidad no convierte jamás a un autócrata en un presidente democrático. En el mejor de los casos, lo convierte en un autócrata popular.

Por ello, los gobiernos que han participado hoy en el acto de juramentación de Bukele han evidenciado una grave falta de coherencia con los principios establecidos en los artículos 3 y 4 de la Carta Democrática Interamericana.

La presencia de presidentes como el argentino Javier Milei y el ecuatoriano Daniel Noboa, sin justificar su incoherencia, era predecible hasta cierto punto, debido al alineamiento de ambos con la política de mano dura en materia de seguridad de Bukele.

PuroPeriodismo/El Diario de Hoy, San Salvador

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