Edgar Fonseca, editor/Foto X Zenit
Los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica se solidarizaron este lunes con el papa León XIV tras los ataques que le lanzó el presidente de EE.UU., Donald Trump.
Los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica manifestamos nuestra plena comunión con el Santo Padre, el Papa León XIV y lamentamos con profunda preocupación las declaraciones dirigidas en su contra por parte del Presidente de los Estados Unidos de
América Donald J. Trump, en las últimas horas, destacó un comunicado de la jerarquía católica costarricense.
El presidente estadounidense acusó al pontífice de ser “débil ante la delincuencia y pésimo en política exterior” en una publicación en Truth Social, y más tarde declaró a los periodistas que “no era precisamente un gran admirador suyo”, destaca la cadena BBC.
León XIV no se ha quedado callado y ha afirmado que “no le da miedo” la Administración Trump y que seguirá pronunciándose en contra de los conflictos armados.
El Papa ha sido un firme crítico de la guerra, calificando de “inaceptable” la amenaza de Trump de destruir la civilización iraní y pidiéndole que encuentre una “vía de salida” para poner fin al conflicto. Pero, en general, es raro que un ocupante del sillón de San Pedro critique directamente las declaraciones de los líderes mundiales.
Hay más de 70 millones de católicos en EE.UU., alrededor del 20% de la población. Entre ellos se encuentra el vicepresidente de Trump, JD Vance.
Adjunto comunicado oficial
La Conferencia Episcopal de Costa Rica
A la Opinión Pública
Los obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica manifestamos nuestra plena comunión con el Santo Padre, el Papa León XIV y lamentamos con profunda preocupación las declaraciones dirigidas en su contra por parte del Presidente de los Estados Unidos de
América Donald J. Trump, en las últimas horas.
Tal y como él mismo lo dijo a los periodistas durante el vuelo hacia Argelia, su servicio no responde a intereses políticos, sino a la proclamación del Evangelio, así como a la búsqueda de soluciones pacificas a los conflictos.
El Sucesor de Pedro, con toda la Iglesia, está llamado a servir a Dios, a la verdad y a la paz.
En su insistencia vehemente por la paz no hay más interés que la justicia y el amor, especialmente hacia los miles de inocentes que siguen siendo las grandes víctimas en las guerras abiertas actualmente en el mundo.
Como enseña el magisterio de la Iglesia y han reiterado los pontífices a lo largo de la historia, la guerra, toda guerra, es siempre una derrota para la humanidad porque conlleva la destrucción de la fraternidad humana.
Uniendo nuestro corazón al Santo Padre, que recién el pasado sábado 11 de abril en la Vigilia por la Paz nos recordaba que “la verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida”, elevamos a Dios nuestra plegaria por la reconciliación de la familia humana:
“La guerra divide, la esperanza une. La prepotencia pisotea, el amor levanta. La idolatría ciega, el Dios vivo lumina. Basta un poco de fe, una pica de fe, para afrontar juntos, como humanidad y con humanidad, esta hora dramática de la historia. “Nada puede atarnos a
un destino que ya está escrito”. “Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra!”. (Papa León XIV)
San José, lunes 13 de abril, 2026





