Edgar Fonseca, editor
El ex Regular General, economista Dennis Meléndez, y el periodista y diplomático, Eduardo Ulibarri, coincidieron en atribuir al oficialismo chavista el fracaso del plan denominado “armonización eléctrica”, sepultado el lunes en la Asamblea Legislativa al carecer de votación calificada, 38 votos, sin el respaldo opositor.
“Es una lástima que haya tanta imprudencia (o simplemente se siga un libreto populista) para manejar el gobierno. Atacar, insultar, rebajar o maltratar a los opositores no es una buena forma para lograr acuerdos. Eso genera revanchas que salen muy costosas al país“, resaltó Meléndez en un artículo en sus redes este miércoles.
“A golpes e insultos, se destruyó cualquier posibilidad de alcanzar algo muy rescatable”, censuró el exjerarca sobre el colapso del plan colapso que se quedó sin los votos del bloque opositor legislativo integrado por PLN, FA, y CAC. El PYSC si lo respaldó.
Incapacidad negociadora
Con la interpretación de Meléndez coincidió el periodista y diplomático, Eduardo Ulibarri, ex embajador en ONU.
“Pelear como forma de gobierno tiene consecuencias”, afirmó.
“Por la incapacidad negociadora del oficialismo, el proyecto de armonización eléctrica hoy quedó sepultado“, lamentó.
“Pudo salir algo bueno y balanceado, pero optaron por el bochinche y murió esa opción”, criticó Ulibarri.
El controversial plan denominado “armonización eléctrica” colapsó el lunes en la Asamblea Legislativa tras un fin de semana convulso en que el oficialismo destapó el presunto acuerdo con siete diputados PLN.
Álvaro Ramírez, jefe de fracción PLN, lo negó y el lunes la bancada lo sepultó pese a ser una iniciativa que contaba desde la legislatura anterior con el apoyo verdiblanco.
Leonardo Garnier, exministro de Educación, (2006-2010), (2010-2014), cercano al expresidente Arias, censuró el posible acuerdo y presionó a a la fracción PLN a no traicionar la democracia con el oficialismo por un “plato de lentejas”.
“Yo creo que, en la coyuntura actual, sería un error estratégico de la fracción del PLN – o de cualquier fracción – debilitar a la coalición opositora negociando algún proyecto concreto con el oficialismo. Lo que está en juego es la democracia y el estado de derecho”, advirtió Garnier objeto de constantes ataques del oficialismo.
“Frente al riesgo que vivimos, otros temas pasan a ser secundarios. En los tiempos que vivimos lo importante no es qué hagamos con generación eléctrica, o qué hagamos con el acuerdo transpacífico, o qué hagamos con cualquier otro tema específico por significativo que parezca”, añadió.
“El reto que tenemos como país es evitar que el chavismo se consolide como el movimiento político autoritario y populista”, demandó.
El plan fue archivado el lunes.
Vaticina mismo rumbo al Acuerdo TransPacífico
“Hay proyectos de ley que, manejados de otra forma, pudieron haberse aprobado en una versión mejorada (o, a veces no tanto, pero al menos consensuada) y proveer al país de herramientas que ayuden a mejorar el bienestar de la población”, remarcó Meléndez.
Otro que está siendo muy mal manejado, advirtió, es el del Acuerdo Transpacífico.
“Es un acuerdo comercial que favorece la apertura y, para un país pequeño y abierto, el único camino para la eficiencia y el aprovechamiento pleno de las ventajas competitivas es el libre comercio. Pero, de nuevo, si se intenta aprobar sin informar adecuadamente a la ciudadanía, las reacciones populares pueden volverse insostenibles. Y si llegase a contener alguna de las excepciones previstas en el Artículo 121 de la Constitución, podría requerir 38 votos”, alertó.
“Lo mismo –agregó– está sucediendo con las jornadas 4×3. Se puede aprobar con 29 votos, pero deberían incorporarse algunas consideraciones sobre su obligatoriedad, especialmente para trabajadores antiguos”.
“Y, desde luego, todo lo que tiene que ver con la eficiencia estatal es una tarea pendiente. Intentar abordarla simplemente desde el estrangulamiento presupuestario es demasiada torpeza”, sentenció.
“Pareciera como si Mideplan no estuviese haciendo su parte en cuanto a rediseñar los esquemas institucionales óptimos y, a partir de ahí, llevar a cabo las reformas del aparato estatal, para luego, adaptar sus presupuestos”, comentó.
“Y el Poder Judicial, indudablemente requiere muchos cambios, especialmente a la luz de las nuevas herramientas de inteligencia artificial, pero esto no se logra con bofetones, golpes y retaliaciones presupuestarias. Es probable que, incluso, inicialmente se requiera más recursos para contratar nuevas tecnologías y una estrechísima coordinación con el Poder Legislativo”, destacó.
“Bajo la estrategia de la intimidación y la extorsión se está partiendo del modelo equivocado”, criticó.
Especial PuroPeriodismo/El modelo equivocado…





