Inicio Blog Página 1917

La caída de Noriega: llegamos a Panamá, llegamos a un infierno…

Edgar Fonseca, editor PuroPeriodismo.com/Crónicas de reportero

Llegamos a Ciudad Panamá a mediodía del 24 de diciembre de 1989. Arribamos a un infierno…

Muerte, humo, destrucción. Soldados estadounidenses empuñando, amenazantes, sus fusiles por toda la ciudad.

Arribamos escondidos en, ¡camiones de verduras!, que era lo único que el ejército norteamericano dejaba pasar.

El dictador Manuel Noriega ya había caído.

Noriega y su ejército resultaron aplastados, en horas, por una fulminante invasión de EE.UU., “Justa Causa”, la llamaron, con 27.000 tropas entre soldados, pilotos, Marines y navales;  300 aviones y barcos, ejecutada a la 1 a.m. del 20 de diciembre bajo el mando de los generales Maxwell R. Thurman y Carl. W. Stiner. En menos de tres horas capturaron el cuartel principal de Noriega quien huyó, momentáneamente.

Derrotado, Noriega se había refugiado en la Nunciatura Apostólica de Ciudad Panamá de donde nunca saldría libre por el resto de sus días.

Noriega salió de su Panamá un tres de enero de 1990, preso, con uniforme de general y llamándose “prisionero de guerra”, pero custodiado por agentes de la DEA que se lo llevaron de inmediato a Miami, donde sería enjuiciado y sentenciado a 20 años por cargos de narcotráfico. Luego lo extraditaron a Francia, donde pasó preso dos años, y terminó sus días en Ciudad Panamá descontando prisión.

En Panamá le quedó por cumplir 55 años de prisión por distintos hechos por los que fue juzgado, dice el diario La Prensa, el principal medio de combate contra su dictadura.

El dictador murió a las 11 p.m. del lunes 29 en esa ciudad a los 83 años, destaca La Prensa. Su esposa conservará sus cenizas, añade dicho medio.

Pasamos escondidos

Arribamos a la capital panameña, aquel 24 de diciembre de 1989, tras un periplo propio de las imborrables correrías reporteriles de aquellos años.

Don Eduardo Ulibarri, a la sazón director de La Nación, no estaba muy convencido que me movilizara a Panamá, por la inseguridad reinante.

Lo convencí cuando lo llamé  “a cobrar”, por el 110, a San José, desde un viejo teléfono público del ICE, –celulares ni soñados–, desde la frontera de Paso Canoas, y le conté que no se preocupara, que no habría problemas, que el cónsul de Costa Rica, en David, Chiriquí, nos pasaría al otro lado de la frontera.

Don Eduardo, finalmente,  me dio el “OK”.

Y así cruzamos la frontera.

Nuestro  diplomático se la jugó. Me puso en el piso de su camioneta azul junto a nuestro fotógrafo, José Antonio Venegas.

Y nos dejó en David.

Allí cubrimos la llegada de las tropas estadounidenses, sin ninguna resistencia. Cubrimos la toma del cuartel y del aeropuerto, sin ningún brote de insurrección o de rebelión. El ejército norieguista se había evaporado.

Y desde David compartimos ride hacia Santiago de Veraguas, en el corazón de Panamá, en un viejo y glamoroso, Impala alquilado, un verdadero lanchón, con Bill Gentile , legendario fotoperiodista estadounidense de la revista Newsweek, especialista en la guerra centroamericana. Un genio de la audacia y la creatividad periodística.

De Bill nos despedimos en Santiago de Veraguas, en la pura mitad del istmo panameño.

¿Y desde aquí cómo hago para llegar a una capital tomada por la fulminante acción de miles de las tropas norteamericanas?, me pregunté por horas.

Las tropas “gringas” tenían bloqueado el paso de la carretera interamericana a la altura de Río Hato. Y, de vez en cuando, dejaban escuchar en sus cercanías explosiones, de mortero, muy parecidas a las que escuchábamos en Peñas Blancas, Sapoá y Conventillos, en 1978 y 1979, cuando se aproximaba la caída del dictador Somoza.

Un camionero de verduras, se apiadó de nuestros ruegos y nos trepó en el cajón entre los sacos, y así partimos, y pasamos con los dedos cruzados, orando, para que los malencarados militares no nos detectaran, detuvieran o devolvieran.

Y así llegamos aquel inolvidable 24 de diciembre a la capital panameña.

Llegamos a un infierno.

Calles desoladas. Gentes deambulando con desasosiego, con rumbo incierto. Tropas y tanques en cada esquina. Destrucción y muerte por doquier.

El popular barrio de Chorrillos, donde quedaba la “Comandancia” de Noriega estaba arrasado, humeante.

Noriega ya era historia. Se había escondido en la Nunciatura, dicen que vestido de cura.

Durante los próximos siete días, tropas norteamericanas apostadas frente a la Nunciatura no lo dejaron descansar ni dormir; colocaron y direccionaron una “tumbacocos” hacia dicho sitio a  todo volumen, como parte del asedio en su contra. De ahí no lo dejarían salir libre. Se lo llevaron como la presa más codiciada de la monumental invasión.

Y los panameños, a pesar de aquel trepidante zarpazo a su orgullo y a su soberanía, respiraban aliviados. Se acababa la dictadura.

Cubrimos durante una semana, en solitario, las peripecias en una capital, en una nación tomada, ocupada, militarmente por un ejército extranjero. La última gran invasión en el hemisferio acabó en 12 días.

El fotógrafo Venegas, un talentoso reportero gráfico, montó su “cuarto oscuro” para revelar las imágenes en un baño del viejo hotel Roma, cerca de la embajada de Cuba. Y, cada vez que podía, se iba al aeropuerto Tocumen desde el cual salían aviones españoles de asistencia que nos trajeron los envíos a San José. Internet no estaba todavía en su punto.

Regresamos a San José un 31 de diciembre, por una frontera de Paso Canoas, sin Dios ni ley. Cruzamos, como salimos, ilegales.

Nos recibieron y nos sellaron el pasaporte de entrada en las oficinas ticas.

Fue mi última gran cobertura en el país antes de irme a explorar una maravillosa maestría en la más antigua escuela de Periodismo del mundo, la escuela de Missouri-Columbia, fundada en 1908.

Ver: Murió dictador Manuel Noriega, diario La Prensa, Panamá 

33 años del atentado de La Penca, 33 años de impunidad

Tras 33 años del atentado de La Penca, con  periodistas y guerrilleros muertos, heridos y lesionados, sus secuelas se mantienen vivas y sus incógnitas también: 33 años de impunidad.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

La más reciente pista denunciada por el periodista sueco Peter Torbiörnsson, quien llevó al supuesto terrorista Per Anker Hansen al sitio de la tragedia, conduce las sospechas del plan terrorista al ministerio sandinista del Interior, sin que hasta ahora haya sido desmentido.

Peter Torbiörnsson  fue expulsado de Managua al denunciar sus hallazgos.

Testimonios de los periodistas Nelson Murillo y Edgar Fonseca, en Teletica Radio, sobre el mayor acto terrorista contra la prensa en el país.

Ver también: especial Tico Times, La Penca, 30 years later,

 

Elección de vicepresidenta divide a la Corte

* La que iba a ser una elección histórica de una magistrada a la vicepresidencia de la Corte Suprema de Justicia, acabó partiendo al pleno de magistrados
* Ninguna de tres aspirantes obtuvo respaldo mayoritario/Elección en suspenso hasta próximo lunes
Edgar Fonseca M., editor PuroPeriodismo.com
La que iba a ser una elección histórica partió ayer al pleno de la Corte Suprema de Justicia sin que le dieran respaldo mayoritario a ninguna de tres magistradas aspirantes a vicepresidenta.
Al cabo de cinco rondas de votación , sin lograr ninguna de las tres pretendientes apoyo  mayoritario, la Corte Plena, integrada por 22 magistrados, dejó en suspenso la elección para su próxima sesión el cinco de junio.
Compitieron la magistrada Doris Arias Madrigal, de la Sala de Casación Penal, abanderada de la defensa del género, quien al ser electa al alto cargo judicial, en 2010, reveló que tocó  las puertas de unos 20 diputados como lobby para su nombramiento. Además, las magistradas Carmenmaría Escoto Fernández, Sala Primera, y Julia Varela Araya, Sala Segunda.
Pasadas las 5 p.m., la Corte fijó para su próxima sesión la decisión. Más bien el magistrado presidente, Dr. Carlos Chinchilla, abrió la puerta  a que otras magistradas postulen sus nombres.
“Los magistrados y magistradas determinan respetar el acuerdo de paridad de género. El Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Chinchilla reitera reglas de elección y la posibilidad que otras magistradas se postulen”, informó el Poder Judicial  mientras al menos un magistrado proponía romper un acuerdo previo de restringir solo a mujeres la elección a la vicepresidencia.

Al defender sus aspiraciones ante sus colegas, las magistradas Arias, Escoto y Varela expusieron desde el gigantesco rezago judicial que afronta hoy esa institución, 1.063.000 expedientes pendientes de trámite;  eventual evaluación del desempeño y respaldo al plan de gobierno del magistrado Chinchilla, recién electo presidente.

“Este es un problema que nos estalla y con toda razón”, aceptó Chinchilla hace una semana al referirse al atasco de expedientes.
 “La sostenida y creciente inversión en los recursos del Poder Judicial, tanto humanos como de presupuesto, no se ha traducido en un mejor desempeño: el número de sentencias dictadas ha disminuido, la cantidad de casos terminados no ha crecido, pero sí el volumen de causas activas en relación con los asuntos ingresados cada año”, denunció, recientemente,  el informe Estados de la Justicia 2017.

Sin respaldo

La magistrada Arias Madrigal de Casación Penal, quien se perfilaba como firme aspirante,  destacó: “Soy una más de las personas que nos esforzamos por el trabajo en el Poder Judicial. Por primera vez las mujeres participamos en la vicepresidencia de la Corte Suprema de Justicia, con una acción afirmativa de paridad de género. Que la justicia sea “justicia pronta y cumplida”. “Descongestión de causas en los despachos judiciales. Aplicación de justicia alternativa. Trabajar en cambios de paradigmas. Garantizar ambientes de trabajo saludables”, insistió, según la cuenta Facebook del Poder Judicial.

La magistrada Julia Varela Araya de la Sala Segunda se pronunció por un ejercicio de “gobierno eficiente y control del riesgo en la administración de justicia y órganos auxiliares. Tenemos una población judicial comprometida. Las personas usuarias son nuestra razón de ser. Acceso a la justicia de personas en condición de vulnerabilidad. Tenemos que impulsar la ley en evaluación del desempeño”.
La magistrada Carmenmaría Escoto Fernández de la Sala Primera dio su apoyo al plan de gobierno del magistrado Chinchilla. “Estoy aquí también porque quiero a esta institución. Propongo que la Corte Plena se convierta en un equipo de alto rendimiento. Fortalecer una comunicación asertiva, participativa, respetuosa y transparente”, dijo.
Ninguna logró convencer a los restantes 19 magistrados para que les diesen apoyo mayoritario.
No trascendió  ninguna referencia de las magistradas a la controversia que sacude al Poder Judicial por los cuestionados privilegios al régimen de pensiones judiciales sujeto de una eventual reforma en la Asamblea Legislativa.
 El lobby para su elección

La magistrada Arias Madrigal fue electa a la Sala III el martes nueve de noviembre de 2010. Dos días más tarde, reveló a La Nación que para ser electa tocó  la puerta de unos 20 diputados. Lo hizo –según justificó– como un “lobby discreto”.

Relató que en aquel momento presentó sus atestados profesionales “y no adquirió ningún compromiso”. “Soy una persona con altos valores éticos y sí le puedo decir que yo no me comprometí en nada”, afirmó en aquel entonces a La Nación.

Según la magistrada, tuvo que hablar con los diputados, en aquel momento, como “la única forma de que conocieran su trayectoria pues no tiene una “vena política y tenía que ir a cada uno a presentar mis atestados”, añadió a La Nación.

“Admitió que fue sometida a un amplio interrogatorio en la Comisión de Nombramientos, donde la investigaron en su vida académica y le preguntaron cosas personales. Arias dijo que muchos diputados no la atendieron”, agregó el diario.

 Según el sitio oficial de la Corte, la magistrada Arias Madrigal es doctora en Derecho Penal por la Universidad de Alcalá de Henares, Madrid, España, con Grado Académico Sobresaliente Cum Laude. Especialista en Ciencias Penales con graduación de Honor y Licenciada en Derecho por la Universidad de Costa Rica. Especialista en Derechos Humanos de las Mujeres por la Universidad de Chile. Fue jueza por 24 años en diferentes cargos en la materia penal hasta 2010; designada magistrada suplente de la Sala Constitucional, 2010 y nombrada magistrada titular de la Sala III (Sala Penal) de 2010 a la fecha.

“Su andadura en el tema de género se inició en el año 1975, Año Internacional de la Mujer, que en su niñez marcó su interés por el tema de la mujer. Es retomado en los años noventa con su trabajo con las privadas de libertad del Buen Pastor siendo Jueza de Ejecución de la Pena, apoyando en sus intervenciones el que las mujeres tuvieran un mejor acceso a la salud, a la educación y a la convivencia con sus hijos menores de edad”, dice una referencia bibliográfica suya.

 El pasado 24 de abril la Corte la eligió Coordinadora de la Comisión de Género del Poder Judicial.

La magistrada Carmenmaría Escoto Fernández, Sala Primera, es titular de esa cámara desde abril de 2003. Es presidenta de la Asociación Costarricense de Juezas, desde julio del 2003.

De su trayectoria en el Poder Judicial se detalla: Jueza Superior Agraria nombrada en propiedad desde 1996 (Jueza 4). Coordinadora o Presidenta del Tribunal Superior desde 2000. Integrante Tribunal Examinador para nombramiento de Jueces Agrarios a nivel Nacional. Unidad Interdisciplinaria. Poder Judicial. Desde 1998 a 2003. Jueza Capacitadora para funcionarios judiciales en materia agraria. Escuela Judicial. Jueza Agraria, Laboral, Civil, Penal y de Familia en Alcaldía de Tibás y Juzgado Mixto de Desamparados así como Jueza Integrante del Tribunal de Trabajo de Menor Cuantía.</

La magistrada Escoto nació en San José, el 18 de septiembre de 1949. Está casada con el abogado Humberto Fallas Cordero. Tienen tres hijos residentes en EE.UU.

Como su primera experiencia laboral , su currículum menciona:  1966 Cashier (cajera) en Tienda Woolworth’s Downtown L.A. California, U.S.A. Bank or America Beverly-Vermont Branch Cajera y Encargada cajas de seguridad (Safety deposit boxes) en Bank of America. Sucursal Beverly-Vermont (Branch). Los Angeles, California, U.S.A.

La magistrada Julia Varela Araya, Sala Segunda, inició su carrera en el Poder Judicial en 1984 como Alcaldesa de Faltas y Contravenciones en Cartago. Integró el Tribunal de Trabajo de Menor Cuantía en 1985, integró el Tribunal de Tránsito, Poder Judicial, en 1986. Fue jueza del Juzgado Tercero de Trabajo,  1986-1991. Jueza del Tribunal Superior de Trabajo, Segundo Circuito Judicial de San José, desde febrero de 1991.Magistrada Suplente, mayo de 1995. Magistrada propietaria de la Sala Segunda, desde 17 setiembre 2002 a la fecha. Su currículum no menciona en qué universidad obtuvo la licenciatura en Derecho. Cita: Licenciatura: inicio de estudios en marzo de 1980 y finalicé en noviembre de 1985 con la presentación de tesis. Especialización: En Derecho Público (graduación de honor); inicio de estudios, marzo de 1994 a diciembre de 1994. Maestría: En Derecho Público (graduación de honor): inicio de estudios marzo del 2001 a diciembre de ese mismo año. Doctoranda en la Universidad Estatal a Distancia. La magistrada Varela Araya nació en Barranca, Puntarenas, el 29 de enero de 1951.

Corte no pudo elegir vicepresidenta

Edgar Fonseca M., editor PuroPeriodismo.com
La que iba a ser una elección histórica partió al pleno de la Corte Suprema de Justicia este lunes, sin que le dieran respaldo mayoritario a ninguna de las tres magistradas aspirantes a vicepresidenta.
Al cabo de cinco rondas de votación , sin lograr ninguna de las tres pretendientes apoyo  mayoritario, la Corte Plena, integrada por 22 magistrados, dejó en suspenso la elección para su próxima sesión el cinco de junio.
Compitieron la magistrada Doris Arias Madrigal, de la Sala de Casación Penal, abanderada de la defensa del género, quien al ser electa al alto cargo judicial, en 2010, reveló que tocó  las puertas de unos 20 diputados como lobby para su nombramiento. Además, las magistradas Carmenmaría Escoto Fernández, Sala Primera, y Julia Varela Araya, Sala Segunda.
Pasadas las 5 p.m., la Corte fijó para su próxima sesión la decisión. Más bien el magistrado presidente Dr. Carlos Chinchilla abrió la puerta  a que otras magistradas postulen sus nombres.
“Los magistrados y magistradas determinan respetar el acuerdo de paridad de género. El Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Chinchilla reitera reglas de elección y la posibilidad que otras magistradas se postulen”, informó el Poder Judicial  mientras al menos un magistrado proponía romper un acuerdo previo de restringir solo a mujeres la elección.

Al defender sus aspiraciones ante sus colegas, las magistradas Arias, Escoto y Varela expusieron desde el gigantesco rezago judicial que afronta hoy esa institución, 1.063.000 mil expedientes pendientes de trámite;  eventual evaluación del desempeño y respaldo al plan de gobierno del magistrado Chinchilla, recién electo presidente.

“Este es un problema que nos estalla y con toda razón”, aceptó Chinchilla hace una semana al referirse al atasco de expedientes.

Sin respaldo

La magistrada Arias de Casación Penal, quien se perfilaba como firme aspirante,  destacó: “Soy una más de las personas que nos esforzamos por el trabajo en el Poder Judicial. Por primera vez las mujeres participamos en la vicepresidencia de la Corte Suprema de Justicia, con una acción afirmativa de paridad de género. Que la justicia sea “justicia pronta y cumplida”. “Descongestión de causas en los despachos judiciales. Aplicación de justicia alternativa. Trabajar en cambios de paradigmas. Garantizar ambientes de trabajo saludables”, insistió.

La magistrada Julia Varela de la Sala Segunda de la Sala Segunda se pronunció por un ejercicio de “gobierno eficiente y control del riesgo en la administración de justicia y órganos auxiliares. Tenemos una población judicial comprometida. Las personas usuarias son nuestra razón de ser. Acceso a la justicia de personas en condición de vulnerabilidad. Tenemos que impulsar la ley en evaluación del desempeño”.
La magistrada Carmenmaría Escoto de la Sala Primera dio su apoyo al plan de gobierno del magistrado Chinchilla. “Estoy aquí también porque quiero a esta institución. Propongo que la Corte Plena se convierta en un equipo de alto rendimiento. Fortalecer una comunicación asertiva, participativa, respetuosa y transparente”, dijo.
Pero ninguna logró convencer a los restantes 19 magistrados para que les diesen apoyo mayoritario.
La decisión quedó en el aire en un Poder Judicial sacudido por la controversia por cuestionados privilegios de su régimen de pensiones y sujeto a una profunda reforma en la Asamblea Legislativa.
“La sostenida y creciente inversión en los recursos del Poder Judicial, tanto humanos como de presupuesto, no se ha traducido en un mejor desempeño: el número de sentencias dictadas ha disminuido, la cantidad de casos terminados no ha crecido, pero sí el volumen de causas activas en relación con los asuntos ingresados cada año”, denunció, también,  el informe Estados de la Justicia 2017.
El lobby para su elección

La magistrada Arias Madrigal fue electa a la Sala III el martes nueve de noviembre de 2010. Dos días más tarde, reveló a La Nación que para ser electa tocó  la puerta de unos 20 diputados. Lo hizo –según justificó– como un “lobby discreto”.

Relató que en aquel momento presentó sus atestados profesionales “y no adquirió ningún compromiso”. “Soy una persona con altos valores éticos y sí le puedo decir que yo no me comprometí en nada”, afirmó en aquel entonces a La Nación.

Según la magistrada, tuvo que hablar con los diputados, en aquel momento, como “la única forma de que conocieran su trayectoria pues no tiene una “vena política y tenía que ir a cada uno a presentar mis atestados”, añadió a La Nación.

“Admitió que fue sometida a un amplio interrogatorio en la Comisión de Nombramientos, donde la investigaron en su vida académica y le preguntaron cosas personales. Arias dijo que muchos diputados no la atendieron”, agregó el diario.

 Según el sitio oficial de la Corte, la magistrada Arias Madrigal es doctora en Derecho Penal por la Universidad de Alcalá de Henares, Madrid, España, con Grado Académico Sobresaliente Cum Laude. Especialista en Ciencias Penales con graduación de Honor y Licenciada en Derecho por la Universidad de Costa Rica. Especialista en Derechos Humanos de las Mujeres por la Universidad de Chile. Fue jueza por 24 años en diferentes cargos en la materia penal hasta 2010; designada magistrada suplente de la Sala Constitucional, 2010 y nombrada magistrada titular de la Sala III (Sala Penal) de 2010 a la fecha.

“Su andadura en el tema de género se inició en el año 1975, Año Internacional de la Mujer, que en su niñez marcó su interés por el tema de la mujer. Es retomado en los años noventa con su trabajo con las privadas de libertad del Buen Pastor siendo Jueza de Ejecución de la Pena, apoyando en sus intervenciones el que las mujeres tuvieran un mejor acceso a la salud, a la educación y a la convivencia con sus hijos menores de edad”, dice una referencia bibliográfica suya.

 El pasado 24 de abril la Corte la eligió Coordinadora de la Comisión de Género del Poder Judicial.

La magistrada Carmenmaría Escoto Fernández, Sala Primera, es titular de esa cámara desde abril de 2003. Es presidenta de la Asociación Costarricense de Juezas, desde julio del 2003.

De su trayectoria en el Poder Judicial se detalla: Jueza Superior Agraria nombrada en propiedad desde 1996 (Jueza 4). Coordinadora o Presidenta del Tribunal Superior desde 2000. Integrante Tribunal Examinador para nombramiento de Jueces Agrarios a nivel Nacional. Unidad Interdisciplinaria. Poder Judicial. Desde 1998 a 2003. Jueza Capacitadora para funcionarios judiciales en materia agraria. Escuela Judicial. Jueza Agraria, Laboral, Civil, Penal y de Familia en Alcaldía de Tibás y Juzgado Mixto de Desamparados así como Jueza Integrante del Tribunal de Trabajo de Menor Cuantía.</

La magistrada Escoto nació en San José, el 18 de septiembre de 1949. Está casada con el abogado Humberto Fallas Cordero. Tienen tres hijos residentes en EE.UU.

Como su primera experiencia laboral , su currículum menciona:  1966 Cashier (cajera) en Tienda Woolworth’s Downtown L.A. California, U.S.A. Bank or America Beverly-Vermont Branch Cajera y Encargada cajas de seguridad (Safety deposit boxes) en Bank of America. Sucursal Beverly-Vermont (Branch). Los Angeles, California, U.S.A.

La magistrada Julia Varela Araya, Sala Segunda, inició su carrera en el Poder Judicial en 1984 como Alcaldesa de Faltas y Contravenciones en Cartago. Integró el Tribunal de Trabajo de Menor Cuantía en 1985, integró el Tribunal de Tránsito, Poder Judicial, en 1986. Fue jueza del Juzgado Tercero de Trabajo,  1986-1991. Jueza del Tribunal Superior de Trabajo, Segundo Circuito Judicial de San José, desde febrero de 1991.Magistrada Suplente, mayo de 1995. Magistrada propietaria de la Sala Segunda, desde 17 setiembre 2002 a la fecha. Su currículum no menciona en qué universidad obtuvo la licenciatura en Derecho. Cita: Licenciatura: inicio de estudios en marzo de 1980 y finalicé en noviembre de 1985 con la presentación de tesis. Especialización: En Derecho Público (graduación de honor); inicio de estudios, marzo de 1994 a diciembre de 1994. Maestría: En Derecho Público (graduación de honor): inicio de estudios marzo del 2001 a diciembre de ese mismo año. Doctoranda en la Universidad Estatal a Distancia. La magistrada Varela Araya nació en Barranca, Puntarenas, el 29 de enero de 1951.

Retiros masivos del Bancrédito

Retiros masivos de cuentas en colones y dólares del Banco Crédito Agrícola de Cartago, Bancrédito, se dieron en el fin de semana tras la decisión del gobierno de sacar a dicha entidad de la intermediación financiera.

Según un informe oficial, los retiros de Bancrédito, representaron un 8,8% de su cartera de captación en colones, y un 4,5% de su cartera de captación en dólares. El banco había tomado previsiones para poder atender estos requerimientos, añade. Según La Nación, los retiros alcanzaron ¢7.800 millones y $5 millones.

Según Porras, la situación del banco “se encuentra bajo control y el banco está estable”.

Porras brindó los datos acompañado por el Presidente de la Junta Directiva, Ronald Rojas, y el Ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro.

“Reiteramos que el banco no cierra, Bancrédito sigue funcionando en forma normal, sin que exista un riesgo para sus clientes. Las personas pueden estar tranquilas”, dijo  Porras, según la versión oficial.

“No habrá un cese repentino de planilla, sino acciones graduales y en la medida de lo necesario”, agregó.

El banco está preparado para cumplir con todos los depositantes, dice la Presidencia.

Un absurdo

El diputado gobiernista Ottón Solís califica como “absurdo” el paso dado por  el presidente Luis Guillermo Solís de mantener abierto a Bancrédito. “Con el financieramente absurdo objetivo de mantener vivo “algo” que se llame Bancrédito, el Gobierno le inventará funciones, le quitará funciones a otros bancos y a otras instituciones y profundizará las duplicidades, redundancias e ineficiencias que caracterizan nuestro sector público”, dijo el diputado Solís, quien propone cerrar el banco.
“Se mantendrá una parte de los empleados haciendo nada o muy poco o lo que ya se hace en otras instituciones. Lo correcto es ofrecer a todos los empleados los beneficios de la movilidad laboral (prestaciones de ley más un generoso bono extra)”, cuestionó Solís, crítico frecuente de decisiones ejecutivas durante el presente cuatrienio.
“El gobierno anterior cerró la refinería (agosto del 2010) pero mantuvo en planilla buena parte de los empleados. Este Gobierno parece que quiere imitar esa práctica manteniendo empleados haciendo nada o duplicando funciones”, agregó.”Hace varias semanas presenté un proyecto de ley para cerrar el Bancrédito (Expediente 20.366). Ojalá el gobierno recapacite y adopte ese proyecto o algo parecido en lugar de la onerosa ruta que ha escogido. La decisión del gobierno va en la dirección correcta pero se queda muy corta”, afirmó.
“Una vez más se comprueba que buena parte de la clase política está enamorada de la palabra ABRIR (instituciones, programas, plazas, presupuestos), y le tiene pavor a la palabra CERRAR. Solo sería razonable nunca cerrar una institución si el sector público creado en el pasado fue tan perfecto que no se puede tocar hasta la eternidad”, expresó.
“En el caso de la Platina –destacó el diputado Solís– el Gobierno hizo lo correcto: cerrar la vía parcialmente y en ocasiones totalmente, aunque ello no fuese popular con los conductores. De esa probable impopularidad surgió lo correcto para Costa Rica, el puente Alfredo González Flores”.
“Espero, que el Gobierno recapacite y, como en el caso de la Platina, en el de Bancrédito tome la decisión correcta, sea esta popular o impopular”, dijo.
“Es bueno que los depositantes del Bancrédito no teman por sus recursos. El Banccrédito tiene garantía del Estado y nadie perderá un cinco. Asi que no hay necesidad de correr a retirar fondos. Tanto los depositantes como los deudores del Bancrédito simplemente pasarán a ser depositantes y deudores de otros bancos del Estado”, amplió el fundador del PAC.

Filas este sábado

La periodista Djenane Villanueva destacó en Facebook: “Me dice Doña Hilda, cliente de años del Banco Crédito Agrícola de Cartago, #Bancrédito (de los qué hay muchos), me preocupan mis ahorros, mi pensión, no quiero perderlos. Eso fue lo que entendió del anuncio del gobierno! Con las filas que vemos y el nicho, una cartera fiel y atractiva de clientes”.

“El Gobierno ha actuado de forma responsable, aunque muy tardía, al decidir cerrar Bancrédito. Debieron venderlo a tiempo”, dijo en dicha red el periodista y exdiplomático Eduardo Ulibarri. “Es decir, Bancrédito ha dejado de existir. ¿Por qué no decirlo abiertamente, si era inevitable?”, añadió tras el anuncio.

El gobierno hizo el anuncio por medio de una imprevista transmisión del Ministro de la Presidencia, Sergio Alfaro, a las 4 p.m. del viernes a través de la cuenta Facebook del Presidente Luis Guillermo Solís.

“El banco no cierra, continúa operando, sigue cobrando los créditos pendientes y sigue pagando a sus acreedores. La gente que debe dinero tiene que seguir pagando sus cuotas y las personas que han depositado su dinero en el Banco puede tener total tranquilidad de que Bancrédito le pagará lo adeudado en tiempo”, dijo el Ministro Alfaro.

Largas filas a lo largo de la mañana del sábado en las oficinas del banco en Cartago evidenciaron el temor y la ansiedad de los clientes por el futuro de la entidad a punto de alcanzar 100 años e inmersa en una prolongada crisis de manejo y de finanzas.

El gobierno informó que el banco abriría durante el fin de semana en horario regular en caso de que los clientes quieran acercarse a aclarar dudas sobre el proceso o a realizar operaciones ordinarias, lo cual generó largas filas de gente en busca de sus recursos.

El gobierno también pretende que a la Junta Directiva de la institución, ordene  “una investigación exhaustiva e independiente que determine las causas que llevaron a la entidad a la actual situación de fragilidad financiera”.