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Raúl Rodríguez Castro “El Cangrejo”, el nieto de Raúl Castro que emerge como interlocutor de Cuba con EE.UU.

PuroPeriodismo/BBC Mundo

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, informó este viernes que su país y Estados Unidos iniciaron un diálogo en medio de la grave crisis económica que atraviesa la isla y en un momento de creciente presión del gobierno de Donald Trump sobre La Habana.

Se confirman así las recientes informaciones sobre los posibles contactos entre ambos países que pusieron en el foco a una figura hasta ahora poco conocida.

Se trata de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, de 41 años, conocido como “Raulito” y “El Cangrejo”, quien es el nieto, ojo derecho y guardaespaldas del expresidente cubano Raúl Castro, de 94 años.

Aunque “Raulito” no ostenta cargo alguno en el gobierno presidido por Díaz-Canel, algunos medios lo señalan como interlocutor de Cuba en reuniones confidenciales con el entorno del secretario de Estado, Marco Rubio, una información que La Habana no ha desmentido de forma explícita.

Rodríguez Castro aparece sentado detrás de Díaz-Canel y entre los funcionarios del Partido Comunista en el video de la alocución de este viernes, en la que el mandatario cubano dijo que las conversaciones están orientadas “a buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”.

PuroPeriodismo/BBC Mundo

La vida de Maduro entre rejas en Nueva York: «¡Yo soy el presidente!»/Aislado en una celda, con una cama metálica/Solo puede salir tres veces por semana a un pequeño patio y de noche chilla como un loco que está secuestrado

PuroPeriodismo/ABC, Madrid/Foto El País

En Nueva York, en uno de los inviernos más duros que se recuerdan en la costa este de Estados Unidos, la caída de Nicolás Maduro ya no se mide solo en términos de poder, discursos o control territorial. Se mide en unos pocos metros cuadrados. En una puerta metálica. En una litera fija al muro. En el ruido seco de los cerrojos. Y, según fuentes conocedoras de su situación, en una voz que rompe la noche desde una celda cerrada: «¡Yo soy el presidente de Venezuela! ¡Díganle a mi país que he sido secuestrado, que aquí se nos maltrata!».

La escena no figura en los autos judiciales. No está transcrita en ninguna vista. Pero es el relato que circula en el interior del Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn, el MDC, la prisión federal donde Maduro permanece recluido desde el 3 de enero, día de su captura y traslado a Nueva York. Allí, en uno de los complejos penitenciarios más duros del sistema metropolitano, comienza la vida carcelaria de quien durante más de una década monopolizó el poder en Venezuela.

«Es el infierno en la tierra», resume Sam Mangel, consultor penitenciario que trabajó durante años con internos en centros federales. Conoce el MDC por el relato de clientes y por experiencia propia en otras prisiones similares. «Está en unas condiciones de abandono total, con falta de financiación, sin suficiente personal. Es un lugar en el que a nadie le gustaría pasar un minuto».

El centro alberga a imputados en espera de juicio o de sentencia definitiva. Por sus módulos han pasado nombres conocidos: el rapero Sean ‘Diddy’ CombsGhislaine Maxwell, la pareja del magnate pederasta Jeffrey Epsteincondenada por tráfico sexual; el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández; o Hugo ‘el Pollo’ Carvajal, antiguo jefe de la Inteligencia chavista. También han estado allí figuras del narcotráfico internacional como Ismael ‘el Mayo’ Zambada. El MDC combina perfiles de alto impacto mediático con reclusos anónimos acusados de delitos federales graves.

Un portavoz de la Oficina Federal de Prisiones (BOP) declinó ofrecer detalles sobre la situación concreta de Maduro. «Por razones de seguridad y privacidad, el BOP no desvela las condiciones de confinamiento de ninguna persona bajo su custodia», señaló.

«El Centro de Detención de Brooklyn es el infierno en la tierra. Está en unas condiciones de abandono total, con falta de financiación, sin suficiente personal. Es un lugar en el que a nadie le gustaría pasar un minuto»/Sam Mangel/Consultor penitenciario

Según fuentes conocedoras de su situación, Maduro ha sido ubicado en la Unidad de Alojamiento Especial, la SHU por sus siglas en inglés. Es la unidad de confinamiento en solitario. Oficialmente cumple varias funciones: aislamiento disciplinario, prevención de suicidios y protección de internos de alto perfil o en riesgo. En la práctica, implica encierro casi permanente bajo un régimen de aislamiento.

La celda es un espacio reducido, de unos tres metros de largo por dos de ancho, con una cama metálica, un retrete, un lavabo y una ventana estrecha por la que apenas entra luz natural. Los internos en la SHU pueden salir tres veces por semana durante una hora, siempre con grilletes en pies y manos y escoltados por dos guardias. En ese tiempo pueden ducharse, usar el teléfono –hasta un máximo mensual–, acceder al correo electrónico supervisado o salir a un pequeño patio enrejado al aire libre.

Muchos internos célebres pasan primero por la SHU bajo protocolos de prevención de suicidio, entre 72 horas y una semana. En el caso de Maduro, las fuentes apuntan que el aislamiento responde a razones de seguridad prolongadas. Es, probablemente, el recluso de más alto perfil en la historia del centro. Las autoridades no pueden permitirse un incidente. El relato de sus gritos nocturnos fue transmitido a ABC por los abogados de uno de los presos que se encuentra en un módulo cercano, también venezolano.

Los internos en la unidad de aislamiento solo pueden salir de sus celdas tres veces por semana durante una hora, siempre con grilletes en pies y manos y escoltados por dos guardias

En el expediente judicial no aparece la palabra aislamiento. Lo que sí consta es el punto de partida legal de su encierro. El 5 de enero compareció ante el juez Alvin Hellerstein, en Manhattan. Allí se identificó como «presidente de la República de Venezuela», afirmó que estaba «secuestrado» y sostuvo que había sido capturado en su casa de Caracas. El juez le respondió que habría «un momento y un lugar» para discutir la legalidad de su captura, pero no ese día. Se le notificaron sus derechos. Dijo que no los conocía hasta ese momento. Se declaró inocente. Y quedó en prisión preventiva.

Desde entonces, el proceso avanza en dos planos. El visible es el judicial: acusaciones de narcoterrorismo, conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos, uso y posesión de ametralladoras y artefactos destructivos. La defensa ha anunciado una litigación «voluminosa y complicada» y ha situado como eje central la impugnación de su captura, que califica de «abducción militar».

El otro plano es el carcelario. Según esas fuentes, Maduro pasa las noches enteras gritando en español desde su celda. Repite que ha sido secuestrado. Pide que transmitan mensajes a su familia y a otros venezolanos presos. En esa escena hay una inversión radical de su figura pública. El hombre de las emisiones televisivas obligatorias, de los balcones del Palacio de Miraflores, de los actos multitudinarios, reducido a una voz que golpea una puerta metálica en Brooklyn. El mismo que hasta hace poco bailaba en televisión y se mostraba desafiante ante Washington.

El expediente deja constancia de otro elemento: la salud. En la primera audiencia, su abogado informó al juez de que existían asuntos médicos que requerían atención. Se pidió autorización para tramitar el formulario necesario y garantizar tratamiento adecuado durante la prisión preventiva. No se detallaron las dolencias. El juez ordenó coordinarlo con la Fiscalía.

También consta que tanto Maduro como su esposa, Cilia Flores, solicitaron una visita consular venezolana y que el tribunal ordenó facilitarla. El 30 de enero se produjo esa visita, según un escrito posterior, y fue uno de los pocos puntos de contacto formal en medio del aislamiento. Félix Plasencia, diplomático de carrera y exministro de Relaciones Exteriores de Venezuela entre 2021 y 2022, ha sido designado recientemente como representante diplomático de Venezuela ante Estados Unidos, en un intento por reabrir presencia oficial tras años de ruptura de relaciones. Su llegada a Nueva York, en lugar de establecerse primero en Washington, responde en parte a la necesidad de estar cerca de Maduro y participar en los encuentros consulares y diplomáticos mientras el proceso judicial avanza.

Hay otra dependencia más prosaica: la económica. La defensa solicitó licencias al Tesoro para poder cobrar honorarios con fondos procedentes del Gobierno venezolano, que, según alegó, asume los gastos del presidente y la primera dama bajo la ley venezolana. La licencia concedida inicialmente fue modificada en el caso de Maduro para impedir esa financiación directa. La defensa sostiene que no puede costearse por sí mismo la representación legal.

Mientras los abogados preparan mociones y estrategias, la rutina de la SHU se impone. Recuentos constantes. Luces que no se apagan del todo. Puertas que se abren y se cierran según horario. Reclusos que gritan en la noche, golpean los barrotes, insultan o sufren episodios psiquiátricos. «Es una situación miserable, deshumanizante», dice Mangel.

Recuentos constantes. Luces que no se apagan del todo. Puertas que se abren y se cierran. Reclusos que gritan en la noche, golpean los barrotes, insultan o sufren episodios psiquiátricos

Afuera, Nueva York ha acumulado mucha nieve y viento cortante. Dentro, el tiempo no se mide por estaciones, sino por turnos de comida y minutos de llamada. La prioridad oficial es que no le ocurra nada antes del juicio. La realidad cotidiana es una celda estrecha y un aislamiento que, aunque descrito como protección, se parece mucho al castigo.

Así transcurre su encierro: entre escritos judiciales en los que sus abogados discuten la inmunidad soberana y la legalidad de su captura, y noches largas en una unidad donde la llamada protección se traduce en una soledad casi total. El proceso avanza en los tribunales; el aislamiento se impone en la celda.

Esa es, por ahora, la condición de Nicolás Maduro en Brooklyn. No la del jefe de Estado rodeado de ministros, escoltas y cámaras, sino la de un acusado en prisión preventiva, sometido a un régimen de aislamiento y a la rutina estricta de un centro federal, a la espera de un juicio que puede tardar meses o incluso años en celebrarse. En un edificio de hormigón frente a la bahía de Nueva York, donde el poder ya no decide horarios ni abre puertas, y donde las noches no se acortan por decreto.

Fuente: ABC, Madrid

Laura Chinchilla arremete contra quien atacó su gobierno con un periodismo “populista, amarillista y demagogo”/ “Usó retórica incendiaria. Su trofeo: erigir al populismo como forma de gobierno”, censura

Edgar Fonseca, editor

La expresidenta Laura Chinchilla, sin mencionar nombres, arremetió ayer contra quien atacó su gobierno, (2010-2014), con “un periodismo siempre populista, amarillista y demagogo”.

“Su objetivo no era que el sistema corrigiera, sino que se deslegitimara. Su trofeo: erigir al populismo como forma de gobierno”, dijo Chinchilla en un post X divulgado ayer jueves a las 2:21 p.m.

Objeto de constantes ataques por la presente administración y sus operadores políticos, en particular la jefa de fracción Pilar Cisneros, excodirectora de Telenoticias, la exgobernante no desaprovecha oportunidad para cuestionar el rumbo que le impone al país el presidente Rodrigo Chaves.

En su post, Chinchilla reprodujo un mensaje del periodista Fernando Chaves de La Nación, quien recoge una frase de Cisneros en 2013: “Creo que he sido la piedra en el zapato de muchos gobiernos, porque la labor del periodista es ser inquisitivo con las promesas de los políticos, a ver si las cumplen o no”. Así decía doña Pilar en 2013. Hoy eso es ser canalla, dice”.

Nunca fue “piedra en el zapato”

“Nunca fue la “piedra en el zapato” de los gobiernos por ser inquisitiva. Conocí a periodistas y medios verdaderamente inquisitivos”, destacó la exmandataria en su comentario.

“Su periodismo siempre fue populista, amarillista y demagogo”, censuró.

“Usó la retórica incendiaria y exageró la narrativa alarmista; simplificó la complejidad de los temas, apeló a las emociones más que a la razón, y despreció la equidad (fairness) frente a quienes sufríamos su permanente su descalificación”, denunció..

“El famoso “bla, bla, bla” con que trató la política más exitosa de mi gobierno (seguridad) es un claro ejemplo de su “periodismo””, remarcó.

“Su objetivo no era que el sistema corrigiera, sino que se deslegitimara. Su trofeo: erigir al populismo como forma de gobierno”, lamentó.

“A quienes aún dicen que “cambió”, yo digo que simplemente la descubrieron”, aseveró.

René Redzepi, uno de los chefs más famosos del mundo, renuncia tras ser acusado de maltrato por sus empleados

PuroPeriodismo/BBC Mundo

El jefe de cocina del restaurante danés Noma, reconocido como uno de los mejores del mundo, renunció debido a denuncias de maltrato físico y acoso a sus empleados.

René Redzepi, quien se hizo famoso por ser el chef principal de Noma de Copenhague, anunció en sus redes sociales su renuncia al emporio que había ayudado a construir.

“He decidido renunciar y permitir que nuestros líderes extraordinarios sean quienes lleven el restaurante a un nuevo capítulo”, dijo. 

Este anuncio se da después de que antiguos empleados de Redzepi lo acusaran de crear un ambiente tóxico de trabajo, incluidas denuncias por abuso físico, según trascendió en reportes periodísticos.

De acuerdo con un reportaje en The New York Times, uno de los empleados fue golpeado en las costillas en frente de otros colegas que trabajaban en la cocina, entre otros comportamientos abusivos atribuidos al prestigioso chef.

PuroPeriodismo/BBC Mundo

Extradición de Celso Gamboa y Pecho de Rata en recta final/EE.UU. garantiza trato jurídico a ambos no más severo al nacional

Edgar Fonseca, editor

La eventual extradición a EE.UU. del exmagistrado y exministro, Celso Gamboa, entró en recta final luego que las autoridades norteamericanas cumplieron con requisitos de tratamiento jurídico no más severo al nacional, informó el Ministerio Público.

La diligencia de extradición incluye a un individuo de apellidos López Vega, alias Pecho de Rata, detenido en junio 2025, ante pedido urgente de la DEA.

Ambos son vinculados por tribunales de Texas a supuestos cargos de trafico internacional de drogas.

El exmagistrado, una de las figuras públicas de mayor ascenso en puestos del ministerio de Seguridad, donde fue nombrado ministro en 2011 y en el Poder judicial donde alcanzó a magistratura en la Sala III, Penal, en 2015 rechaza los cargos y alega inocencia.

Comunicado oficial del Ministerio Público

El Ministerio Público de Costa Rica confirmó que el gobierno de Estados Unidos remitió las promesas formales solicitadas por el Tribunal Penal de Apelación de Sentencia de San José dentro del proceso de extradición seguido contra los imputados de apellidos Gamboa Sánchez y López Vega.

De acuerdo con la Fiscalía, dicha documentación a fue remitida al Tribunal Penal de San José, instancia que deberá continuar con el trámite correspondiente dentro del proceso de extradición.

Las promesas constituyen un requisito solicitado por el tribunal que conoció la apelación presentada dentro del procedimiento, mediante el cual el Estado requirente brinda garantías formales respecto al tratamiento jurídico que recibirán las personas requeridas.

En este caso, el gobierno de Estados Unidos se comprometió a que, de imponerse una condena, esta no excedería el máximo de 50 años de prisión, que corresponde al límite de pena establecido en la legislación costarricense. Asimismo, ofreció la garantía de que se descontará del eventual cómputo de la pena el tiempo que los imputados han permanecido en detención provisional en Costa Rica.

Con la recepción de estos documentos, los mismos deben ser analizados por un tribunal competente, a efecto de que el proceso avance hacia la fase final del trámite, por lo que ambos imputados quedarían en condición de ser extraditados a Estados Unidos, una vez que se completen las diligencias judiciales correspondientes.

El Ministerio Público reiteró que el trámite de extradición se desarrolla conforme a la normativa vigente y bajo la supervisión de las autoridades judiciales competentes.