La increíble historia de la estadounidense Brenda Myers-Powell, de 58 años, quien tras 27 años de ejercer la prostitución, de ser violada, baleada y apuñalada y de vivir con la vida en un hilo en las calles de Chicago, rehizo su andar, en un reportaje especial de profundo contenido humano y denuncia de BBC.

Añade su relato: “Fui prostituta durante 25 años y en todo ese tiempo, nunca supe cómo salir de eso.

Pero el 1º de abril de 1997, cuando tenía casi 40 años de edad, un cliente me tiró de su auto. Mi vestido se atascó en la puerta y él me arrastró por seis cuadras. Me arrancó la piel de mi cara y de un costado de mi cuerpo.
Fui al hospital y me llevaron inmediatamente a Emergencias. Debido a la condición en la que me encontraba, llamaron a un oficial de policía quien me vio y dijo: “Yo la conozco. No es más que una puta. Seguro golpeó a algún tipo y le quitó el dinero y recibió su merecido”.
Yo oía cómo la enfermera se reía con él. Me dejaron en la sala de espera pues yo no valía nada, como si no mereciera los servicios de Emergencias después de todo.
Y fue en ese momento, mientras esperaba a que llegaran los del nuevo turno y a que alguien me atendiera, que empecé a reflexionar sobre mi vida.
Hasta entonces, siempre había tenido alguna idea de qué hacer, a dónde ir, cómo levantarme de nuevo.
De repente, era como si se me hubieran acabado las ideas.
Recuerdo que miré hacia arriba y le dije a Dios: “A esta gente no le importo. ¿Me puedes ayudar por favor?”.

 

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