El avión que se estrelló el lunes en Medellín, Colombia, con los integrantes del equipo Chapecoense de Brasil, con saldo de 71 muertos, no debió partir del aeropuerto de Viru Viru en Santa Cruz, Bolivia, pues apenas llevaba el combustible justo para cumplir la ruta y, además, con un plan de vuelo que no se ajustaba a las normas internacionales de aviación, informan medios desde Bolivia.

Según el diario El Deber de Santa Cruz, el plan de vuelo presentado por la aerolínea LaMia Corporation, para la aeronave de la tragedia tenía observaciones que debieron haber evitado que la nave despegara del aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz y terminara provocando una tragedia que todavía sacude al mundo.

“Antes de que el avión partiera, el documento que entregó el despachador de la empresa LaMia, Álex Quispe (uno de los siete tripulantes del avión que fallecieron), tuvo al menos cinco observaciones hechas por Celia Castedo Monasterio, funcionaria de Aasana Viru Viru, que estaba de turno en las oficinas donde se revisan todos los planes de vuelo. La encargada indicó que la autonomía de vuelo no era la adecuada, que faltaba un segundo plan alterno, que el informe fue mal llenado y que era necesario hacer cambios”, dice el diario.

El Deber destaca que  accedió al informe que presentó Castedo, donde hace conocer las observaciones que hizo al plan de vuelo de LaMia. Allí describe sus cuestionamientos y las respuestas que le dio Quispe una hora antes de que el avión decolara de Viru Viru, transportando 22 periodistas, 22 dirigentes y acompañantes del equipo de fútbol, 22 integrantes de la plantilla del Chapecoense y nueve miembros de la tripulación.

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Sin combustible

El diario La Razón de La Paz informa que una comisión de peritos internacionales indaga las cajas negras y el lugar donde se precipitó la aeronave LaMia LMI2933, pero los primeros indicios dan cuenta que la aeronave despegó con el combustible justo para cumplir la ruta y, además, con un plan de vuelo que no se ajustaba a las normas internacionales de aviación.

Mientras duran las investigaciones, dice La Razón,  ayer empezó la repatriación de los 71 fallecidos, la mayoría de ellos del equipo de fútbol brasileño Chapecoense, periodistas de ese país y cinco bolivianos que eran parte de la tripulación.

La Secretaría de Seguridad Aérea de la Aeronáutica de Colombia fue la primera en respaldar la hipótesis más aceptada en el medio para explicar el accidente: La falta de combustible. La entidad confirmó que la aeronave, al momento del impacto, “no tenía combustible”. De hecho, no se registró una explosión como suele suceder en estos casos, añade La Razón.

“Podemos afirmar claramente que la aeronave no tenía combustible en el momento del impacto, por lo tanto iniciamos un proceso de investigación para poder establecer el motivo”, señaló el secretario de Seguridad de la Aeronáutica Civil (Aerocivil), Fredy Bonilla.

El avión con matrícula boliviana se estrelló el lunes por la noche en el denominado Cerro Gordo a solo 17 kilómetros de la pista del aeropuerto José María Córdova en la municipalidad de Rionegro y que sirve a la ciudad de Medellín.

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