Vladimir de la Cruz, historiador y analista

La fecha del Primero de Mayo tiene tres significados importantes para la sociedad y el pueblo costarricense.

-Se celebra la rendición del jefe filibustero, William Walker; el Día Internacional del Trabajador y la elección anual del nuevo directorio legislativo.

Hasta aquí llegó Walker…

El primero, que es el que origina el día feriado que se le da a esta fecha, es la rendición del filibustero William Walker, el 1 de mayo de 1857. Este es el acontecimiento más relevante e importante que tiene la celebración de este día.

La Campaña Nacional, fue la guerra realizada en defensa del territorio costarricense y del pueblo costarricense, del territorio nicaragüense y del pueblo nicaragüense, donde estaba establecido William Walker, con sus hombres, con su Ejército expedicionario y de mercenarios, con la intención de someter estos territorios, y los de Centroamérica, con sus pueblos, a la dominación colonial y esclavista de los estados sureños de los Estados Unidos, y anexarlos.

Esta Guerra Nacional, de carácter centroamericano, fue impulsada por el Presidente Juan Rafael Mora Porras, quien entendió muy bien los objetivos estratégicos y las intenciones político militares de la llegada de Walker a Nicaragua, por lo que desde 1855, empezó a preparar al país y a la población para enfrentar a la hueste filibustera, mirando más allá de nuestras fronteras, hasta Nicaragua donde estaba asentado Walker.

La Iglesia católica costarricense se sumó patrióticamente al llamado que hiciera el Presidente Mora de defender la Patria. La Iglesia, agregó, además, la necesidad de moverse a luchar contra “el bárbaro protestante” que llegaba a Centroamérica, y el peligro que ello significaba de penetración de religiones no católicas.

A principios de marzo la tropa del Ejército, más los movilizados voluntariamente, empezaron a marchar del Valle Central hacia Liberia. Desde las llanuras del Guanacaste se movilizaban igualmente los llaneros. Pueblo a pueblo, en su recorrido, patriotas se iban incorporando hasta llegar a tener prácticamente alrededor de 10.000 hombres dispuestos a defender el país.

Con una población de 100.000 personas durante los días de la Guerra Nacional, de hecho el 10% de la población se movilizó a los combates, y el 20% de los hombres, de los cuales casi el 70% de ellos salió de los campos de trabajo, de los cafetales en expansión en el Valle Central, de las labores agrícolas ya existentes y de los trabajos urbanos que venían surgiendo con el desarrollo de pueblos y ciudades que se iban formando.

En su lugar las mujeres empezaron a ocupar el trabajo de los hombres, papel importante que desempeñaron durante la Guerra Nacional, junto a las enfermeras, cocineras, vivanderas y lavanderas que iban con la tropa. Había que mantener la producción para sostener la guerra, y además, había que producir alimentos para los 10.000 soldados del ejército nacional movilizado.

A mediados de marzo ya estaban llegando las tropas a Liberia. Se conocía del avance de los filibusteros sobre el territorio nacional, y se ordenó frenar su penetración. Se avanzó hacia ellos con conocimiento de que habían llegado a la Hacienda Santa Rosa, que era bien conocida por los dirigentes políticos y militares de la tropa costarricense. Así se pudo planear muy inteligentemente el acecho a los filibusteros allí establecidos.

El 20 de marzo de 1856 se produjo la Batalla de Santa Rosa. En menos de 14 minutos habían sido derrotados sufriendo una derrota militar y moral profunda.

Los filibusteros detenidos fueron fusilados. Se dio órdenes de perseguirlos por todo el territorio nacional donde se pudieren encontrar, y fusilar al que se hallare. Se ordenó igualmente perseguirlos hasta Nicaragua, aspecto que el Presidente Mora ya había definido de entrar a Nicaragua a sacarlos de allí, por el peligro y amenaza que significaba su presencia.

Así la tropa costarricense siguió avanzando. A finales de marzo pasó la frontera y se dirigió a la ciudad de Rivas, en Nicaragua. El 11 de abril de 1856 se produjo el conflicto militar, la Batalla de Rivas, durante todo el día, con un saldo elevadísimo de muertos, de ambos ejércitos, el nacional y el filibustero. Las tropas costarricenses recibían pertrechos y hombres y apoyo de las distintas partes de la retaguardia, que habían sido liberadas en su paso hacia Rivas.

La quema del Mesón simboliza la Batalla de Rivas, en la figura del soldado, tambor de la tropa, Juan Santamaría quien asumió la responsabilidad de la quema después de que dos personas lo habían intentado, y habían caído en ese empeño, el oficial Luis Pacheco Bertora y un soldado nicaragüense que peleaba con la tropa costarricense.

La batalla de Santa Rosa fue decisiva…

De estas dos batallas, y de otras que se dieron entre estas fechas, la más importante debe considerarse la de Santa Rosa, porque es aquí donde son derrotados los filibusteros en suelo costarricense, es aquí donde se inicia su expulsión del suelo patrio y es aquí donde se asegura la libertad y la soberanía nacional.

De estas fechas casi no se recuerda, ni rememora, ni celebra con la pompa y solemnidad que debe hacerse, esta fecha. Pareciera que en la cultura oficial y dominante duele, genéticamente aún, a quienes ejercen el Poder y la Dirección de las Instituciones del Estado, que tienen que ver con esta celebración, que los filibusteros hayan sido derrotados y expulsados de Costa Rica en 1856.

Y, de la Batalla de Rivas pareciera celebrarse más el acto de la quema del Mesón, casi como un juego pirotécnico de la época, que la derrota político-militar de los filibusteros en Rivas.

La persecución de los filibusteros que huyeron de Rivas se interrumpió con motivo de la peste del cólera que afectó a la tropa costarricense. De regreso, y con órdenes de que los soldados, se dirigieran a sus pueblos, el cólera también penetró el territorio nacional causando una peste nacional que provocó que un 10% de la población falleciera consecuencia de ella.

Superada la situación, de nuevo el ejército costarricense marchó a Nicaragua a continuar la guerra para asegurar la expulsión y liquidación de los filibusteros. Se produjo lo que se ha llamado la Segunda Campaña, que se dio desde el segundo semestre de 1856 hasta el 1 de mayo de 1857, cuando, finalmente, el jefe filibustero William Walker se rinde y abandona Nicaragua, por haberse rendido ante un capitán de navío norteamericano, Henry Davis, de lo contrario hubiese sido fusilado en ese momento.

Los jefes militares del ejército costarricense, principalmente José María Cañas y José Joaquín Mora Porras, hermano del presidente, tuvieron el papel mas destacado, junto con el Presidente Juan Rafael Mora en esta guerra contra los filibusteros. El General Joaquín Mora Porras tuvo a cargo la dirección de todos los destacamentos militares que, especialmente, para la Segunda Campaña, habían llegado a sumarse de las repúblicas centroamericanas.

La rendición de Walker, el primero de mayo de 1857, produjo que el Presidente Mora Porras decretara, poco tiempo después, que cada 1 de mayo, de cada año, se celebrara, en conmemoración nacional obligatoria, la rendición de William Walker y el triunfo de los costarricenses y centroamericanos sobre la tropa invasora filibustera.

Este es el significado más importante que tiene esta fecha hoy 1 de mayo en el calendario de la patria.

Esto es lo que hay que resaltar más de las diversas celebraciones que se producen este día.

Día Internacional de los Trabajadores. En el 48 los comunistas lo celebraron en la Penitenciaría

El segundo significado, que tiene esta fecha, es el de la celebración del Día Internacional de los trabajadores.

Este día resultó de las luchas que venia haciendo el movimiento obrero europeo y norteamericano por rebajar la jornada de trabajo a ocho horas diarias. Esto ya se había logrado entre los trabajadores federales de los Estados Unidos.

El movimiento obrero norteamericano, con sus organizaciones Los Caballeros del Trabajo, de orientación anarquista, y la Federación Americana del Trabajo, empezaron a preparar para el 1 de mayo de 1886 un gran movimiento huelguístico que terminara en esa fecha, cuando se discutían los contratos de trabajo, de manera directa entre patrones y trabajadores, como consigna principal a obtener en sus contratos laborales, la jornada de ocho horas.

Ese día, el 80% de los trabajadores, con varias semanas de huelgas y presión callejera, lo lograron. La lucha continuó y resultado de ellas hubo enfrentamientos con la policía, con algunos muertos, por lo que acusaron a los dirigentes de la huelga de ello. El juicio amañado que se les hizo se siguió intensamente por la prensa. Finalmente los condenaron a muerte a casi todos. Por ello se les recuerda como Los Mártires de Chicago.

En 1888, de nuevo, el movimiento obrero norteamericano se lanzó a reivindicar esta lucha por la jornada de ocho horas, para hacerla extensiva a todos los trabajadores y para que se cumpliera donde ya se había aprobado y no se cumplía. Para esto establecieron que el 1 de mayo de 1890 se organizaría de nuevo esta lucha y se realizarían grandes marchas en las diferentes ciudades de Estados Unidos.

En 1889 dos congresos obreros socialistas que se realizan en París, acuerdan solidarizarse con el movimiento obrero norteamericano, y el Congreso que se realiza en la Sala Petrelle, acuerda además, declarar el 1 de mayo, de cada año, como una fecha permanente para que cada año los trabajadores de todo el mundo salieran, este día, a hacer un balance de las luchas realizadas en el año transcurrido, y elaboraran una plataforma de luchas para obtener y dar en el año venidero, entre ellas la de la jornada de ocho horas.

Así surgió el Primero de Mayo como Día internacional de los Trabajadores, el que se empezó a celebrar mundialmente desde el primero de mayo de 1890, primero en Estados Unidos y en distintos países europeos. Luego se fue extiendo por otros países.

En Costa Rica esta fecha se empezó a celebrar y a realizar, como desfile, desde el 1 de mayo de 1913. Esto se debió a los líderes culturales como Joaquín García Monge, Omar Dengo, José María Zeledón Brenes, Carmen Lira, entre otros, que habían constituido el Centro de estudios Sociales Germinal, y con éste habían contribuido a formar la primera Confederación General de Trabajadores, que se funda a inicios de 1913, y entre ambas organizaciones, junto con otros sindicatos y asociaciones, convocaron a la celebración del 1 de mayo de 1913 en Costa Rica.

Desde entonces se ha celebrado casi todos los años. Pocas veces no se realizó. En 1948 los comunistas lo celebraron en la Penitenciaría Central.

El primero de mayo sigue teniendo el sentido que le dio origen como día de lucha y no de fiesta obrera, ni de feriado como descanso laboral. Es un día para que los trabajadores de los distintos sectores productivos e institucionales se manifiesten haciendo balance de su situación, de sus luchas y de sus demandas ante el Estado y el sector patronal, por reivindicaciones económico sociales, pero también demandando reivindicaciones políticas y de carácter legislativo.

Desde hace muchos años el desfile termina en la Asamblea Legislativa, sin que se presente un pliego de peticiones legislativas, como proyectos de ley, que se les pida a los diputados aprobar, y presionar sobre ellos el resto del año. A veces terminaba con un pliego de peticiones que recibían algunos diputados que salían al desfile a compartir un rato, y para hacer discursos, a los trabajadores en su día.

Y se quedaban los trabajadores perdiendo el objetivo de su movilización y celebración, atendiendo el acto político legislativo que al interior de la Asamblea Legislativa se realiza este mismo día, de nombrar su Directorio Legislativo, y de escuchar luego, como se acostumbraba hasta hace dos años el Informe Presidencial al Congreso.

Y el  carrusel anual del nuevo directorio…

El tercer significado que tiene esta fecha es la integración del Directorio Legislativo para la Legislatura parlamentaria que sigue desde el 1 de mayo hasta el 30 de abril siguiente, acto que reviste una enorme importancia política, por cuanto elegir el Presidente legislativo, es elegir la tercer persona en posibilidad de sustituir al Presidente de la República, en caso de su ausencia y la de sus dos vicepresidentes.

Este acto de nombrar el Presidente legislativo el primero de mayo se acostumbra desde 1890. De allí también su solemnidad y la tradición de espectáculo político que tiene.

Además, porque de seguido de su nombramiento, del Directorio, en una segunda sesión, este mismo día, se acostumbraba recibir el Informe del Estado de la Nación que el Presidente República está obligado a dar a la Asamblea Legislativa cada año, donde debe rendir cuentas de su gestión, de los realizado, lo no cumplido y pendiente y lo de que resta continuar.

Este informe presidencial se ha pasado a rendirlo el día dos de mayo, porque los últimos nombramientos del Directorio Legislativo se prolongan mucho durante el día.

Un día como hoy, primero de mayo, estas son los tres acontecimientos que se celebran, la rendición de William Walker, que da origen a la condición de día feriado, la celebración del Día Internacional de los Trabajadores y el nombramiento del Directorio Legislativo.

De los tres sucesos, el que menos atención y referencia tiene públicamente, y en medios de comunicación social, es el primero, luego el segundo y el que más acapara la atención es la elección del Directorio Legislativo.

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PuroPeriodismo.com, 5 años con lo mejor del periodismo, editor Edgar Fonseca M.