Edgar Fonseca Monge, editor PuroPeriodismo.com

Para el Dr. Enrique Castillo, embajador de Costa Rica en Londres, urbes como esa u otras europeas están a merced del terrorismo internacional, como lo evidenció el atentado del lunes 22 de mayo, tras un concierto de la estadounidense Ariana Grande en Manchester con saldo de 22 muertos, unos 60 heridos graves,  gente desaparecida y que ha generado un estado de conmoción general con máxima alerta de seguridad en el Reino Unido.

A pesar de lo sofisticado de sus aparatos de seguridad, policía e inteligencia, el riesgo de nuevas acciones en ciudades como esa u otras metrópolis europeas es latente dado el grado de maniobra con que operan las redes terroristas internacionales, dijo.

 

—————————————————————————————————————————————————————————————ATENTADO EN LONDRES: BBC informa este martes que ya fue identificado el tercer terrorista del atentado del sábado en la noche en el London Bridge de Londres que dejó siete muertos y 48 heridos.

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En el caso de Gran Bretaña, según analiza el embajador Castillo, el fenómeno se agrava ya  que algunos o muchos de quienes favorecen o pertenecen a grupos terroristas son ciudadanos de origen británico.

“El Reino Unido ha venido siguiendo muy de cerca a ciudadanos británicos que han ido a otros países como Siria o a Paquistán, por ejemplo, a unirse a grupos terroristas o a entrenarse, y los tienen muy controlados pero sin muchas posibilidades de tomar acciones, pero sí los vigilan y están pendientes si van a regresar a territorio británico o no”, destacó Castillo.

“Hay una labor de inteligencia muy minuciosa que se hace, pero que no garantiza que, de repente, uno de esos mismos ciudadanos ingrese clandestinamente de nuevo al país, en el país no se sabe de su presencia, y puedan perpetrar actos”, afirmó.

“La amenaza sigue latente y es imposible de prever porque  son ilimitados los medios que pueden usar los terroristas e ilimitados son los lugares donde se encuentran situaciones de vulnerabilidad en cualquier lugar, en medios de transporte, en lugares de reunión, etcétera. La situación en este momento es muy tensa. La ciudadanía mantiene la sangre fría, entiende que el llamado del gobierno de seguir con la vida hacia adelante es el llamado razonable. El país no se va detener por el temor al terrorismo, pero claro que la amenaza es real”, puntualizó el embajador Castillo quien aclaró que, hasta el miércoles, no habían informes de costarricenses entre las víctimas.

Castillo, quien antes de ser embajador en el Reino Unido, fue embajador de Costa Rica ante la Organización de Estados Americanos (OEA) durante la administración Chinchilla Miranda, 2010-21014, dio estas declaraciones en una reciente video-entrevista vía Skype desde Londres.

Un kamikaze islamita, de 23 años  nacido en Gran Bretaña de padre libio,  se suicidó, la noche del lunes 22, al detonar una carga de explosivos en el Manchester Arena tras el concierto de la artista norteamericana.

El diplomático ratificó que lo acontecido confirma los peores temores: la amenaza del terrorismo es ilimitada. El fenómeno es muy difícil de investigar y de detectar, dijo.

En su caso, dijo, a pesar del temor y la tensión continuará su vida pública y particular normal, porque estima que el riesgo de la muerte está a la vuelta de la esquina, sea por un atentado, como el perpetrado, o por otras circunstancias como una enfermedad.

El diario The Guardian de Londres informó este viernes que hay al menos ocho sospechosos arrestados en conexión con el atentado del lunes. Destaca, además, que,  tras el acto terrorista, se han multiplicado los ataques xenófobos.

Previsible que se endurezcan

-El mundo ha estado bajo mucha expectativa, en cuanto al comportamiento político desde el Reino Unido después del Brexit, ¿usted cree que esto intensificará de alguna manera las líneas, los parámetros que vienen a impulsar un eventual aislamiento del Reino Unido de Europa y del mundo?

-Me atrevería a especular, porque es una especulación, que este evento puede confirmar o endurecer la posición de los que favorecen la salida de la Unión Europea por el tema de la inmigración, aunque no es el mismo tema el terrorismo y la inmigración, pero en el caso del Reino Unido están muy ligados porque por lo menos el autor de este hecho, aunque haya nacido en el Reino Unido, lo cual no tengo muy claro todavía, pero es una persona de un origen ajeno al origen británico, aunque pueda haber tenido nacionalidad británica, y esto viene a reforzar el clima anti-inmigración que viene prevaleciendo en el Reino Unido y ha sido un factor determinante en la toma de decisión del Brexit en el referéndum.

Y hay ciudadanos británicos

-Precisamente sobre esos efectos en el ámbito de la relación con los inmigrantes, tan sensible en estos momentos en Europa, después de lo acontecido el lunes en Manchester, ¿qué otras medidas ejecutivas se pueden prever que podrían estar en marcha por parte del gobierno desde Londres?

-Puede ser que se extremen las medidas de control de la inmigración en puestos de ingreso, como aeropuertos y puertos, pero eso puede ser una medida incompleta o insuficiente porque algunas o muchas de las personas actúan a favor del terrorismo en el Reino Unido son británicos. Ahí el problema es muchísimo más complejo, porque se trata de ciudadanos británicos cuya entrada no se puede impedir en una frontera o en un puerto, o que residen aquí, habilitados naturalmente por su ciudadanía británica. Es un problema muy complejo que se remite ya no a las autoridades de migración, sino a las de policía propiamente dichas, como es el control de sus propios ciudadanos, pero que es un control muy difícil. El Reino Unido ha venido siguiendo muy de cerca a ciudadanos británicos que han ido a otros países como Siria o a Paquistán, por ejemplo, a unirse a grupos terroristas o a entrenarse, y los tienen muy controlados pero sin muchas posibilidades de tomar acciones, pero sí los vigilan y están pendientes si van a regresar a territorio británico o no. Hay una labor de inteligencia muy minuciosa que se hace, pero que no garantiza que, de repente, uno de esos mismos ciudadanos ingrese clandestinamente de nuevo al país, en el país no se sabe de su presencia, y puedan perpetrar actos. Ls autoridades, por supuesto, de inteligencia, de seguridad británica son sumamente capacitadas, tienen una gran disciplina, tienen gran conocimiento y en ellos el pueblo está poniendo su confianza, pero ellos como dije al principio, ellos mismos reconocen que hay cosas que pueden salirse de su control porque son imprevisibles.

A merced de los terroristas

Precisamente, es el segundo gran golpe en menos de un año que se llevan en Londres que ejecutan en cuestión de meses, y la preocupación desde el exterior es que cómo es posible con los aparatos de seguridad, con los aparatos de inteligencia, con las sofisticadas herramientas con ellos cuentan, son tan vulnerables, ¿qué es lo que está pasando?

-Si usted se pone a pensar es casi imposible evitar que una persona, un solo individuo, dispuesto a entregar su vida, porque este es un componente muy importante, porque son terroristas suicidas, dispuesto a arriesgar su vida, penetre como fue antier (el lunes 22), en un estadio donde hay un concierto, con la tecnología de hoy en día los explosivos pueden ser muy pequeños y de gran impacto, penetre un estadio, se siente en la gradería entre 30 mil personas que están escuchando un concierto y haga explotar un explosivo que tenga pegado a su propio cuerpo. Detectar eso y evitar que eso ocurra, es prácticamente imposible, se hacen controles, en los estadios se revisan las carteras, los maletines, etcétera, pero ya sabemos que esto se hace de manera apresurada en una fila donde hay mucha gente, empujando para entrar rápido, generalmente de noche, no hay buena luz, no se puede sacar todo el contenido del bolso, bueno y eso para dar el ejemplo de un estadio, pero igual puede ser en un teatro, donde, por lo general, no se tienen ese tipo de controles, o en la calle donde hay una aglomeración o en un autobús, y esto ha pasado también, en Londres, en los metros y en los autobuses, es prácticamente imposible prevenir actos de esta naturaleza. El control que ejerce el Reino Unido en las fuerzas de inteligencia y seguridad es un control preventivo, tratar de darles seguimiento a las personas que se conocen como fuente de riesgo, evitar la entrada de personas sospechosas, en ciertos cuellos de botella es posible hacer esos controles, pero en la calle eso es imposible, y esto puede darse en cualquier lugar. En los atentados de París, en el Bataclán, por ejemplo, era un teatro, donde la gente iba a ir, no era un acto político, era un teatro de música popular, y los que iban ahí era jóvenes que iban a disfrutar de un rato de música y se metieron varias personas, entonces es muy difícil prevenir donde va a surgir esto. Habría que tener policías cada 10 metros en toda la ciudad y eso es imposible. Fíjese que en Londres tiene ocho millones y medio de habitantes, Manchester es una ciudad de dos y medio millones de habitantes, entonces realmente estamos, por ahora, a la merced de los terroristas y entonces la lucha contra el terrorismo no se limita al ámbito que los terroristas puedan ocurrir, sino a una prevención más amplia y anticipar en pasos anteriores una labor de prevención, incluso en los propios países de origen de estas acciones terroristas o de las fuentes de financiamiento, pero es una labor muy compleja en la que el Reino Unido, por más que sea una de las grandes potencias mundiales, no puede hacer una tarea solo, tiene que ser algo colectivo en la que participen muchos países y una labor concertada de largo plazo y que no está exenta de tropiezos.

El terrrorismo no nos debe detener

-En su vasta trayectoria en la función pública y ahora en el ámbito de la diplomacia, ¿había pasado por una experiencia similar a la que está viviendo en Londres?

-No, pero algunas veces he estado, digamos, con la amenaza presente. Estuve cuatro años en Washington como embajador ante la OEA y en tiempos también que estaban que en nada menos que en la capital de Estados Unidos, muy expuesta a actos de terrorismo, no se dieron en mi tiempo por suerte y no se han dado todavía y ojalá que nunca se den, pero la amenaza estaba ahí pesando. Lo que pasa es que de todas maneras uno piensa el riesgo de morirse está ahí de todas maneras, por terrorismo o por enfermedad, por un accidente, de todas maneras está presente. No sé si me voy a morir de una enfermedad o en un accidente o en un acto terrorista pero uno hace abstracción, entonces, del espectro de la muerte, y la gente lo hace en general. La gente tiene que seguir su vida adelante sin pensar en eso, aunque haya pasado muy cerca, pero eso es una lotería, pasó allá, pero no tiene que pasar aquí, y puede pasar donde yo estoy, pero también puede pasar en otro lugar, o no pasar del todo, y todos seguimos caminando adelante. Ese es el mensaje que al final de cuentas estos países y es lo que está haciendo el Reino Unido, tanto en el gobierno como la población, es el mensaje que está mandando. No nos van a parar, no nos van a detener o cambiar nuestras vidas, seguiremos adelante, que es lo que ha hecho Francia también, viviendo como siempre, disfrutando de la vida, trabajando por la vida, trabajando por nuestras familias, pensando en nuestro bienestar, pensando en nuestro futuro, porque pensamos que tenemos un futuro y no les vamos a hacer caso, y ustedes aunque sigan haciendo daño, no nos van a detener.

¿Es una amenaza para Latinoamérica?

-¿Está exenta Latinoamérica o una Centroamérica de una amenaza como la que usted está viviendo y experimentando allá en Londres?

-No se puede afirmar que está exenta, pero diría también que el riesgo es muy bajo porque las circunstancias geopolíticas, demográficas y políticas son diferentes, aquí estamos en países donde hay una gran población musulmana, en Alemania, en Turquía, en Francia, en casi toda Europa hay una gran población musulmana, que han tenido además relación muy larga pero muy llena de altibajos con los países musulmanes, países como Turquía, como Egipto, todos esos países, y que han sido origen de resentimientos de odios, de parte de pobladores de esos países, y también en esos países, al menos algunos sectores practicantes de la religión islámica aspiran a un dominación del mundo por parte de ellos, las guerras de religión, y en América Latina estamos más lejos y por la misma lejanía estamos menos expuestos a este tipo de avatares, Europa está muy cerca y  ha sido actor junto con ellos o frente a ellos directo, en la evolución de la historia de esos países y de los de aquí, cosa que América Latina no tiene en su historia, entonces. Sí creo que el riesgo es muy relativo y muy pequeño, pero no se puede descartar del todo, por razones estratégicas ellos podrían en algún momento optar por llamar la atención en nuestros países, pero obviamente el foco de choque está en estos momento es Europa.

Tras lo acontecido, como diplomático y como ciudadano, ¿seguirá haciendo su vida normal en Londres?

-Por supuesto que seguiré haciendo vida normal, si la muerte está a la vuelta de la esquina, puede que esté, pero no sabemos si va ser porque me va atropellar un automóvil, o porque me voy a dar cuenta que tengo una enfermedad, mi función es servir a mi país donde quiera que esté y es lo que pienso seguir haciendo”.

 

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Ver especial:  Amenaza terrorista es ilimitada, dice embajador tico en Londres

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