* Aclamado como campeón en Paraguay y Ecuador, tuvo controversiales pasos por Colombia, Chile, México y El Salvador
* Tildó de soberbios a los futbolistas de Chile y calificó de “malnacidos” a sectores de la prensa deportiva salvadoreña

Edgar Fonseca, editor

El uruguayo Rubén Jorge Israel Yelen, la carta por la que se inclinó, finalmente, Liga Deportiva Alajuelense como su nuevo entrenador para la temporada 2018, a las puertas del centenario del club y en medio de la peor racha deportiva de su historia, es un apasionado del fútbol, de verbo y carácter fuerte.

Con un paso triunfante por el fútbol de Paraguay, donde hizo tres veces campeón al club Libertad, y con periodos inestables como con el club Millonarios de Colombia, de donde salió en 2016 por un paupérrimo desempeño, al igual que con el Atlante de México, con el que descendió en 2014, este nuevo técnico manudo, nacido un 8 de diciembre de 1955, tendrá bajo su cargo la responsabilidad de rescatar el rumbo de Alajuelense en sequía de campeonatos desde 2014.

Israel llegará en el fin de semana a hacerse cargo de la barca eriza tras un convulso año en que colapsó un ambicioso plan de tres años con el extécnico del Real Madrid, Benito Floro, y tampoco logró su objetivo de pasar a la serie final con tres históricos como Wilmer López, Mauricio Montero y Josef Mizo.

Con mecha de dinamita

A Rubén Israel le gusta la sinceridad  y detesta la falsedad en el trato con los jugadores, según lo ha dicho en diferentes medios.

En 2012 estalló contra la prensa deportiva de El Salvador mientras dirigía a la selección de dicho país en  la eliminatoria hacia Brasil 2014.

“Hay un mínimo de infelices, malnacidos, antipatriotas, que tienen un micrófono en la mano, y sienten la necesidad de ejercer un poder que seguramente no tengan ni en su casa, y necesitan del poder del micrófono”, dijo en una entrevista con Jorge Clará del programa Deportes Total USA, según cita el sitio elsalvadorfutbol.com.

Tales declaraciones le costaron su puesto en la selección cuscatecla que, finalmente, fracasó en la ruta al mundial de Brasil.

La contratación del nuevo timonel rojinegro fue anunciada la noche del martes por el presidente de la institución Fernando Ocampo, tras semanas de incertidumbre luego de la eliminación de Alajuelense, por segundo torneo consecutivo, de la serie final del fútbol tico.

El estratega charrúa dejó al legendario  Millonarios de Bogotá en el puesto 14 de la tabla cafetera en agosto del año pasado.

“Israel se marcha luego de un año en el cargo. Tiempo en el que dirigió 40 partidos de Liga, con 18 ganados, 9 empatados y 13 perdidos, para un rendimiento del 52,5 por ciento. Clasificó al equipo a cuartos de final en el primer semestre de este año y actualmente lo llevaba en el puesto 14, con solo 8 puntos”, consignó el diario El Tiempo.

Ese sello uruguayo

“Los uruguayos nacemos en un status de victoria”, dijo Israel en 2016 a la emisora Cooperativa de Chile al defender las cualidades de la garra futbolera charrúa a diferencia de lo que llamó “la soberbia” de ciertos jugadores chilenos.

“La soberbia invadió hace mucho rato el fútbol chileno”, remató.

En una entrevista que concedió en 2012 al diario deportivo El Gráfico de San Salvador, describió en pocas palabras su personalidad y su misión como técnico.

-¿Cómo se define Rubén Israel?

-Por sobre todas las cosas, soy apasionado con mi labor. Soy un apasionado del fútbol en toda su dimensión. No creo que una persona sea diferente como entrenador y como persona en el resto de la vida. Aprecio las cosas que tengo y trato de ser responsable en las áreas laborales.

¿Qué sistema de juego profesa en la cancha?

-El fútbol es equilibrio. El dibujo táctico que ocupo depende de los jugadores que poseo. Cada país tiene su idiosincrasia y sus propios jugadores. De eso depende   cómo me planteo en la cancha. Me gusta un sistema de juego de fuerza, sacrificado para recuperar el balón, de transición ataque-defensa con sentido, con lógica, con un equipo compacto en realizar su rol en la cancha, pero no me caso con un sistema definido. Para un 4-4-2 dependerá si tenemos jugadores con mucho pulmón para correr. En cuanto a una línea de tres, lo he usado pocas veces, porque casi  nunca encuentro jugadores que cubran el ancho de cancha como lo exige este sistema.

¿Cómo es su estilo con los jugadores?

-Siempre impongo una regla en todos los planteles en que he dirigido: sinceridad ante todo y establecer pautas sin falsedad, tener una comunicación constante con ellos. En eso se basa mi filosofía.

El viento en contra, es a favor…

“Vengo de un país donde no nos sobra nada, y todo lo  que hemos hecho los uruguayos en materia futbolística ha sido siempre con el viento en contra. A veces, lo que hace el viento en contra es fortalecer las velas. De eso hablo yo, ese es mi discurso:  no prometer algo que yo no puedo sacar de mi bolsillo o desde mi cartera, pero sí  prometo trabajo para poder lograrlo y que nadie   me va a quitar la posibilidad de soñar”, dijo en aquella entrevista.

“¿Cómo se puede estar ocultando sueños, llevándolos abajo de la alfombra?  Yo creo que los sueños hay que llevarlos sobre la mesa, tengo sueños con esta selección como los he tenido con cada equipo que he dirigido. Para mí, fracasar no es  ir o no  al Mundial de Brasil 2014. Para mí, el verdadero fracaso es no intentarlo”, dijo antes de que la federación de El Salvador rompiera con él.

En 2015 mientras se dilucidaba si continuaba al mando del Barcelona de Ecuador, Israel afirmo: “No puedo cambiar la vida de una institución en un año, esto es apuntarle a la inmediatez o al proceso y eso se lo dejo a los dirigentes para que decidan”.

La gran duda que salta con su contratación en Alajuelense es de cuánto tiempo dispondrá con dirigentes, y en especial con la afición, para cambiar el desértico rumbo manudo –entiéndase ausencia de campeonatos– de estos tiempos.