Edgar Fonseca, editor/Foto diario Aftonbladet, Suecia

Suecia hace autocrítica. Por primera vez, el arquitecto detrás de la inusual —y criticadísima— estrategia sueca contra el coronavirus ha admitido fallos. “Creo que claramente hay un potencial de mejora en lo que hemos hecho en Suecia”, ha concluido este miércoles el doctor Anders Tegnell en una entrevista en la Radio Sueca, destaca el diario El País de Madrid este miércoles 2 de junio.

El primer ministro socialdemócrata, Stefan Löfven, que siempre ha respaldado las decisiones de los técnicos de sanidad, ha dado ahora un paso al frente anunciando la apertura de una investigación sobre la gestión de la crisis antes del verano, según el periódico local Aftonbladet, cita el diario madrileño.

Muertes se dispararon

El país escandinavo, que cuenta ya con 4.468 muertos y 38.589 contagiados, dejó con la boca abierta al mundo entero por su actitud frente a la pandemia. Mientras sus vecinos nórdicos, sus socios europeos y Estados Unidos confinaban a sus ciudadanos y la actividad económica sufría un parón en seco, en Suecia se seguía bebiendo en las terrazas de los bares, comiendo en los restaurantes y viajando en transporte público, enfatiza El País.

Las autoridades, que confiaron en el civismo de la población y en su responsabilidad individual –agrega– se limitaron a hacer ciertas recomendaciones como restringir las visitas a residencias, limitar las reuniones a 50 personas —los demás países nórdicos pusieron el límite en diez; Islandia en 20―, cerrar universidades y pedir el distanciamiento social. El resultado, por ahora, es que en Suecia hay muchas más victimas mortales que en Noruega (237), Dinamarca (580) y Finlandia (320), que sí impusieron restricciones y medidas mucho más estrictas a través de mecanismos como el estado de alarma.

Ver: El País, Madrid