Edgar Fonseca, editor

Ningún miembro del personal de la CCSS que tenga síntomas de covid-19 debe presentarse a laborar, advirtió ayer el presidente ejecutivo, Román Macaya, tras trascender el caso de un empleado del hospital de Alajuela que se negó a hacerse el test del virus y afectó a otros 23 compañeros.

“Hacemos el llamado, y eso es una instrucción, de que todo funcionario que tenga síntomas no llegue a laborar”, insistió Macaya ante consultas de este editor.

“Y ante la menor sospecha, que se haga la prueba”, agregó.

Según Macaya, en dicho caso que se dio en el hospital San Rafael de Alajuela, la directora del centro, una vez enterada de que este funcionario presentaba síntomas y era un caso sospecha, se le mandó a hacer la muestra y se mandó a su casa hasta que salieran los resultados.

Tras los resultados, se aislaron a 23 funcionarios del hospital, agregó Macaya. 

Llamado al personal

Macaya hizo un llamado al personal hospitalario, de áreas de salud y Ebais a ser conscientes y no presentarse a laborar si sienten síntomas del virus.

“Nuestra primera prioridad es no hacer daño”, aseverò.

“Nadie que tenga síntomas debe estar trabajando en un hospital, en un área de salud, en un ebais, en ningún centro de salud debe haber funcionarios que tengan síntomas que son consistentes con Covid 19”, puntualizó.

“Ya sabemos todos los síntomas que se pueden dar, que son muchos”, amplió.

“Hacemos un llamado de que hay obviamente un espíritu muchas veces muy altruista de que el funcionario quiere seguir en la lucha, quiere seguir atendiendo pacientes, pero eso puede ser contraproducente si esa persona está luchando contra tal vez una negación de que tiene síntomas y más bien puede hacer el daño”, añadió.

Se trata del segundo caso de un empleado que afecta a personal.

El primero se dio con el denominado “caso cero”, con un médico ginecólogo que, infectado de covid-19, continuó laborando y afectó a decenas de personeros y de pacientes.

El médico, resultó contagiado a finales de febrero, tras haber viajado al aeropuerto Tocumen, Panamá a recibir una tía de 73 años, procedente de Cuba, murió tras 45 días en cuidados intensivos del hospital México.

Esfuerzo por evitar saturación de servicios

Macaya también defendió el esfuerzo institucional por evitar la saturación y eventual colapso de servicios hospitalarios en medio de la pandemia.

“En cuanto a la pregunta de si estamos cerca de saturar los servicios de salud, eso es lo que nos mantiene despiertos de noche”, graficó. 

“Lo más escaso en todo el sistema hospitalario son los cubículos de cuidados intensivos, y eso es lo que miramos con lupa todos los días”, dijo.

“Las camas hospitalarias son más manejables, recordemos que en CEACO (centro de atneción en La Uruca) tenemos 88, en este momento hay 20 pacientes ahí, y tenemos alas de diferentes hospitales que tienen reservadas camas para pacientes Covid”, dijo.

Según Macaya, las unidades de cuidados intensivos no es solo la cama, tienen que tener el equipo adecuado, tener ventilador, monitor, y lo más preciado de todo, tener el recurso humano que va a atender esas camas: especialistas, intensivistas, los neumólogos, los enfermeros y enfermeras especializados en atender pacientes críticos.

“Eso es lo que monitoreamos”, enfatizó.

“En este momento día a día monitoreamos cuántas camas disponibles hay de cuidados intensivos que para los que se han asignado a pacientes Covid normalmente anda por encima de los 40 cubículos de cuidados intensivos”, agregó. 

“Si comenzamos a llegar a un punto donde esas camas se pueden comenzar a saturar, entramos en una nueva etapa donde podríamos convertir hasta 32 camas del CEACO que tienen ventilador, tienen monitor, tienen todo lo que se ocupa, en un tipo de cama de atención de paciente crítico. Y luego podemos ir trabajando en diferentes hospitales dotando ciertas camas del equipo que se requiere de ventilación mecánica y otros equipos”, agregó.

No hay sistema que aguante

“No hay sistema de salud en el mundo que aguante un crecimiento exponencial de casos. Eso lo hemos dicho claramente y todo lo que hacemos es tratar de que esas curvas no lleguen a ese crecimiento exponencial”, advirtió.

“Si nosotros estamos contando que la Caja en sus hospitales va a poder atender todos los pacientes que se pueden generar, estamos muy equivocados. Entonces todo es en nuestra materia de la Caja tratar de ayudarle al Ministerio de Salud y al país en general a tratar de reducir ese crecimiento de casos y por otro lado aumentar la capacidad hospitalaria en la medida de lo posible, pero hay límites físicos, de recurso humano y de equipo”, sostuvo.

“Ahí es donde tenemos que resolver el problema, el reto de la pandemia es ahí”, insistió.

“El riesgo (de saturación) siempre está presente, y hacemos todo lo posible por mitigarlo”, ratificó.