Edgar Fonseca, editor/Ilustración diario La Prensa, Managua

Un centenar de nicaragüenses permanecen en las cárceles de la dictadura. Están ahí por pensar diferente. Porque no aceptan vivir en un sistema que nos quita la libertad y que, para conseguir esa libertad, la de todos, sacrificaron la suya, destaca un informe especial del diario La Prensa de Managua este domingo9 23 de agosto.

Estos son sus rostros, y esta su vida. Son personas que tienen madres, esposas, hijos, amigos. Que tenían o no trabajo. Un hogar. Son víctimas de un sistema descaradamente coludido para criminalizarlos. Desde el policía o paramilitar que captura, hasta el juez que dicta sentencias espurias, pasando por el fiscal que acusa de delitos inexistentes hasta los testigos que se prestan a mentir para condenar a estos inocentes, denuncia el diario.

Los nombres que presentamos en esta edición especial de la revista Domingo salen de las listas elaboradas por organismos de Derechos Humanos, asociaciones de familiares de presos políticos y organizaciones políticas opositoras. Puede que en la lista se haya mezclado alguno que cargue con uno que otro delito común. Siempre es posible. En algunos casos, incluso, la duda es justificada, pero dejamos a todos aquí, basados en aquella vieja máxima de la ética del Derecho que dice que es preferible equivocarse liberando a un culpable, que equivocarse condenando a un inocente, agrega La Prensa.

Las detenciones no cesan

Hasta el cinco de agosto el régimen de Ortega acumulaba un centenar de presos políticos, según el último informe del Mecanismo para el Reconocimiento de Personas Presas Políticas. No obstante, las detenciones de personas opositoras al Gobierno han continuado en los últimos días, destaca una versión de la agencia EFE en el sitio Confidencial de Managua.

Entre los detenidos se encuentran los opositores Jean González y Cristian Meneses, quienes fueron capturados por el Ejército de Nicaragua el pasado 13 de agosto. Organismos de derechos humanos indicaron que los dos detenidos estaban exiliados en Costa Rica y fueron capturados mientras intentaban regresar a su país de forma irregular. La versión militar –en cambio– los señala como “delincuentes”, según la agencia EFE.

El portavoz del Ejército, el coronel Álvaro Rivas, sostuvo que los dos detenidos, junto a otros dos individuos que se dieron a la fuga, estaban vestidos de uniforme pinto, portaban pasamontañas, fusiles, pistolas, pertrechos, mochila y uniforme militares. Además, sugirió que estaban involucrados en el asesinato del productor Gregorio Quintero, asesinado en una comunidad de Nueva Guinea, en el Caribe Sur, el pasado 21 de julio, agrega la versión de Confidencial.

Por su parte, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y la Unidad de Defensa Jurídica condenaron “las detenciones arbitrarias” y la situación en las cárceles que viven los presos políticos.

“Con suma preocupación se observa la escalada de detenciones como una estrategia perversa del régimen Ortega Murillo, que violenta los derechos humanos, viola la legislación nacional y los instrumentos internacionales en materia de derechos humanos”, denunció el Cenidh, según dicho sitio.

Ver: diario La Prensa, Managua

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