Edgar Fonseca, editor/Gráfico CCP-UCR

La tasa R del covid-19 en Costa Rica, estimada con los datos más recientes de octubre 7 de 2020, es R = 1,03 con tendencia a la baja durante el mes de setiembre pero con leve regresión al alza a finales de mes, destaca el más reciente informe del Centro Centroamericano de Población de la UCR. 

Dicha estimación –informaron– corresponde a contagios ocurridos alrededor del jueves 1 de octubre ya que en promedio suelen transcurrir 6 días entre el momento del contagio y el reporte confirmatorio del laboratorio (4 días de incubación más 2 días del test).  La estimación correspondiente al 1 de septiembre había sido de R = 1,14.

La tasa R alcanzó el umbral clave de R=1 hacia el 15 de setiembre.  Al llegar a este umbral Costa Rica habría también alcanzado el pico de la curva epidémica, ratificó el análisis.

  • Cifras a ayer miércoles 7, según Salud: 83.497 casos acumulados, 1.024 muertes, 32.178 casos activos y 50.295 recuperados

Principales hallazgos

  • La tasa más reciente de reproducción de la pandemia es R = 1,03, correspondiente a contagios alrededor de octubre 1. 
  • La tendencia general en setiembre ha sido de descenso moderado desde una R = 1,14 a inicios del mes, pero con cierto retroceso en días recientes. 
  • De mantenerse la tendencia, el número de casos bajará ligeramente a menos de 1.000 diarios en noviembre, con menos de 600 hospitalizados, 200 en UCIs.
  • De acentuarse la caída en la tasa R, el número diario de casos podría llegar a 600 diarios dentro de un mes.
  • El país llegó al pico de curva epidémica a mediados de setiembre y está en una fase de disminución de la incidencia de infecciones, pero parece que esta disminución será lenta. 
  • El país está lejos de alcanzar niveles de incidencia y prevalencia que permitan una contención eficaz con rastreo y testeo. 
  • Se identifican 20 distritos o zonas calientes, muchas fuera de la GAM, donde las probabilidades de contagio son altas. 
  • Costa Rica es el sexto país iberoamericano con más baja mortalidad por Covid-19.

Tres escenarios a la vista

-Mejor escenario- Si, en el mejor de los casos, la tasa R acelera su caída y llega dentro de un mes a R = 0,7, la incidencia de infecciones por coronavirus –sostiene el informe– se reduciría en un mes a cerca de 500 casos diarios, es decir a algo menos de la mitad que en la actualidad.  Esta cifra, pese a ser optimista, aún es problemática, tanto por la presión que aún ejerce sobre los servicios hospitalarios como por continuar por encima de las capacidades del país para el rastreo y testeo de contactos para contener el brote. Una situación confortable de óptima trazabilidad de los casos y contención del brote solo se logrará si el número diario de casos cae por debajo de 100 ó 200 (como antes del mes de julio).

Escenario pesimista. Si se revierte la tendencia actual y la tasa aumenta levemente a R = 1,2 se retornaría al catastrófico aumento exponencial de la curva de nuevos infectados y hacia el 7 de noviembre registraríamos 1.700 casos nuevos diariamente, advierte dicho estudio.

Escenario 3 neutro (y más probable). Si el país continúa  bajando moderadamente la tasa R para llevarla a R=0,9, dentro de un mes estaremos con reportes algo menores a 1.000 casos diarios, es decir una cifra solo ligeramente menor que la actual pero que aún representa una presión problemática sobre los servicios hospitalarios de la CCSS, consigna dicho análisis.

La proyección derivada de este escenario neutro –agregaron– es que dentro de un mes, el 7 de noviembre, el acumulado de fallecimientos será 1.700, mientras que el número de personas hospitalizadas se estabilizaría en menso de 600, con 200 en camas UCI, es decir por debajo del nivel de saturación de 360 camas UCI identificado por las autoridades.

En la proyección de hospitalizaciones y UCIs –anotaron– se ha incorporado una tendencia observada en el mes de setiembre de disminución de la proporción de personas enfermas que son ingresadas en hospitales.  No sabemos –dijeron– si esa tendencia se debe a que los síntomas de la enfermedad se han tornado menos severos o a que los protocolos para internar a una persona se volvieron más restrictivos.

El pico de la curva epidémica

En casi toda población el brote epidémico sigue una curva con forma de campana, con un cúspide o pico en algún momento del tiempo y luego una caída que con frecuencia puede ser seguida de repuntes o nuevas olas de casos.  El pico de la curva epidémica se alcanza cuando la tasa R disminuye hasta ser R = 1, tal y como ha ocurrido en Costa Rica a mediados de setiembre. Este pico puede ser una amplia meseta si la tasa R se estabiliza en el nivel de uno, pero lo más común es que la R continúe bajando por debajo de uno y ello produce la bajada en la curva epidémica, añade dicho análisis.

Costa Rica –aseguran– parece que llegó al pico de la pandemia y ya está en la fase de disminución del número de nuevas infecciones.  Las proyección más plausible de casos para los próximos 30 días muestra esa disminución.  Sin embargo, el escenario más plausible proyecta una caída más bien lenta considerando el retroceso en la tasa R que ha tenido lugar en días recientes.

Los Santos ahora con alta incidencia

El informe resalta que la subregión de Los Santos presenta la de tasa R = 1,86 más alta del país (hasta hace poco tenía la más baja). Esta subregión en realidad se encuentra apenas al inicio del brote epidémico con un promedio de tan solo dos casos nuevos diarios, por lo que bien puede contenerse el brote con agresivo rastreo y testeo de contactos de esos pocos casos, así como con medidas locales de distanciamiento social durante pocos días.

La subregión de Cañas (cantones Cañas, Abangares, Tilarán y Upala) presenta la segunda tasa R = 1,34 más alta.  En esta subregión el promedio de casos nuevos diarios es 16, es decir una cantidad todavía manejable para doblegar el ritmo de contagio con acciones de rastreo y testeo de contactos; en otras palabras con cuarentena sanitaria de todos los contactos, detalla dicho reporte.

En situación parecida a Cañas están cuatro subregiones con R > 1 y una cantidad manejable de casos nuevos diarios (menos de 20), a saber: Liberia (incluye Bagaces y La cruz), Nicoya (incluye Nadayure, Hojancha, Lepanto, Paquera y Cóbano), Quepos (Aguirre y Parrita) y Pérez Zeledón.

Más problemática –advirtieron– es la situación de las subregiones Cartago (incluye Paraíso, Alvarado, Oreamuno y El Guarco) y Puntarenas (incluye Esparza, Montes de Oro, Garabito, Orotina y San Mateo), con tasas R de 1,3 y 1,2 y 50 y 100 casos diarios, respectivamente.  Este elevado número de casos dificulta contener el brote con rastreo y testeo.  Serán medidas locales de distanciamiento y uso de mascarillas el principal recurso para atacar la tasa de contagio.

La mayoría de subregiones del país muestran una alentadora tasa R menor que la unidad, indicativa de que en ellas ha quedado atrás el pico de la curva epidémica.  En particular las subregiones de la GAM –San José, Alajuela y Heredia – y las de San Carlos y Limón que otrora fueron el epicentro de la pandemia en el país.

Los 19 distritos de más riesgo

El informe detalla los 19 distritos con más alto el riesgo de contagiarse de COVID-19 a fin o a inicio del mes de septiembre.  Destacan en este ranking adverso, cuatro distritos de Puntarenas con alrededor de 50% de riesgo, ellos son: Barranca Acapulco, Chacarita y Puntarenas centro.

Siguen varios distritos del AMSJ (Alajuelita centro, Cinco esquinas de Tibás, Pavas y Tirrases de Curridabat, la Uruca, así como el casco central de San José).  En estas “zonas calientes” la probabilidad de que en el hipotético baby shower haya un Covid-19 positivo va de 30% a 45%.  Varios de estos distritos, empero, muestran reducciones importantes en el índice, especialmente La Uruca, Merced y Hospital, agrega el reporte UCR.

Cuatro distritos de fuera del AMSJ emergen como zonas calientes de alta circulación del virus (índice de 40% o más).  Ellos son: Tapezco de Alfaro Ruiz, Tures y Santo Domingo de Heredia y San Rafael de Alajuela, enfatiza el estudio. 

En Palmar de Osa se observa una caída notable en el índice de riesgo de contagio de 47% a 17% entre principio y final de mes, resalta el análisis.

Este indicador de una reunión hipotética se presenta con fines expositivos ya que no necesariamente el riesgo de coincidir con una persona infectada en la reunión se traduce en contagios.  Ello depende además de factores como duración del encuentro, uso de mascarillas, distanciamiento entre personas y similares.  El indicador se muestra para informar al público de los altos riesgos existentes en los distritos así identificados, aclara el estudio.

Ver informe: CCP-UCR: Tasa “R” en Costa Rica, setiembre 2020