Edgar Fonseca, editor/Foto Confidencial, Managua

Al menos 12 muertes dejó un inmenso derrumbe en el macizo Peñas Blancas, Matagalpa, Nicaragua, citan versiones oficiales.

Según la última información publicada por las autoridades nicaragüenses, en la zona del alud se han encontrado 12 cuerpos y 19 sobrevivientes.

Se conoce que entre los fallecidos hay varios niños de entre 7 meses a 10 años, informa el sitio Confidencial de Managua.

Uno de los sobrevivientes tuvo que ser traslado de emergencia a La Dalia, Matagalpa, porque al momento de rescatar a varios de sus familiares soterrados, una roca lo golpeó en la cabeza. Horas más tarde fue dado de alta, agrega dicho medio.

Una enorme roca se desprendió desde lo alto de la montaña y arrastró la tierra y vegetación con la que soterró a las familias. El deslizamiento habría alcanzado una longitud de entre 600 a 700 metros y unos 200 metros de ancho, relató a Confidencial el cafetalero Henry Hueck según le dijeron los lugareños.

El alud se extendió por unos tres kilómetros, hasta concluir en el sector Los Roque, ubicado en la comunidad San Martín de Peñas Blancas.

Medios independientes estiman que podrían haber más víctimas mortales pero soldados con fusiles impidieron el acceso al sitio a reporteros de medios no oficialistas, denunció el sitio 100% Noticias.

Vivían confiadas

Las seis familias que fueron soterradas por un deslave en el Macizo de Peñas Blancas, en Matagalpa, sabían que vivían en una zona con alta tendencia a sufrir un alud en época de lluvia. Sin embargo, en los más de 25 años que tenían vivir en ese lugar, habían salido ilesos, hasta que, el 17 de noviembre, la tragedia llegó producto de las lluvias del huracán Iota, informa el sitio Confindecial.

“La noche del 16, llovió 95 milímetros. Al día siguiente, en la finca (donde trabajan 10 miembros directos de las víctimas) no se trabajó. Solo andaban los muchachos dando vueltas. Entonces, como a la 1:00 p.m, el jefe de finca me llamó y me dijo que desde las seis de la mañana a la una de la tarde habían caído como 100 milímetros de lluvia. Entonces, estás hablando que cayeron 230 pulgadas de agua en menos de 30 horas, eso afectó y (provocó que) la roca enorme se zafara”, relata Henry Hueck, cafetalero de la zona y presidente de Ramacafe, en entrevista durante el programa Esta Noche, que se transmite este miércoles a través de YouTube y Facebook Live.

Otras familias refugiadas se salvaron de la tragedia.

En la zona por donde arrasó el alud también vivían otras familias, pero días antes decidieron buscar refugio en lo alto de la montaña.

“Yo no estoy seguro que a ellos les dijeron, pero estoy seguro que a la otra gente que vivía allí en la quebrada sí, porque esa roca caminó tres kilómetros, y a toda esa gente la habían evacuado, parece que (las víctimas) son una gente que se les dijo y no hicieron caso. Yo no te puedo decir si les dijeron, pero nosotros sí estábamos clarísimos y el hermano del jefe de la finca (una de las víctimas) también”, dijo el empresario cafetalero Hueck a Confidencial.

Secretismo de dictadura

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo declaró total secretismo en el manejo de la información sobre la tragedia que ocurrió la tarde del martes, 17 de noviembre, en el Macizo de Peñas Blancas, en Matagalpa, hasta donde se movilizaron equipos periodísticos de varios medios de comunicación nacionales e internacionales, entre ellos Artículo 66, pero a los que no estuvieran bajo el control de la familia gobernante les fue prohibido dar cobertura a los hechos y los policías armados de la dictadura establecieron un perímetro para impedirles el paso. Solo los propagandistas tuvieron vía libre.

El enviado especial de Artículo 66, Álvaro Navarro, que desde las siete de la mañana estaba en las proximidades del deslave, intentó, junto a otros comunicadores independientes llegar hasta el lugar de la tragedia para informar lo que está ocurriendo, pero los guardianes de la dictadura los obligaron a regresarse cuando ya estaban a solo unos cuatro kilómetros del sitio donde se cree que, al menos unas 11 personas podrían haber fallecido soterradas por un alud de tierra que se desprendió desde las altas laderas del macizo y arrasó con seis viviendas, agrega dicho sitio.